lunes, 28 de diciembre de 2015

Capítulo 32

En un lugar cerca del centro de la ciudad esa misma mañana.

Se ha despertado hace un rato. Lleva desayunando con la mirada perdida mirando a un punto fijo unos 7 minutos. No ha dormido del todo bien pero se ha despertado y ya no puede dormir más. El móvil vibra encima de la mesa y capta su atención. Acaba de llegarle un Whats app. Desbloquea el móvil con su huella dactilar y ve un número desconocido ¿Quién será? La foto de perfil le responde a la pregunta. Parece que el chico que conoció ayer…bueno hoy por la mañana muy temprano, le acaba de hablar poniéndole un “Buenos días”. ¿Le responde? Mejor va a dejar que pase un tiempo para hacerse el interesante. No le da tiempo de llevarse el último trozo de tostada a la boca cuando llaman al timbre de su casa insistentemente. Dylan se aproxima a abrir. Zoella entra rápidamente con la mirada perdida y con una mano en la cabeza.
- Zoe, ¿Qué haces aquí? – Pregunta.
- Siento no haberte avisado pero…- Queda dubitativa.
- ¿Pero qué? ¿Estás bien? -
- Dylan… te acuerdas de aquel chico que juega en el equipo…y..- no le da tiempo a explicarse y Dylan le corta.
- Ryder, si ¿Por qué?-
- Si, pues…aparte de que durmió en mi casa…- Dylan vuelve a cortarla.
- ¿!!Durmió en tu casa¡¡?- Dice sorprendido.
- Y… nos besamos- dice rápidamente y no muy alto para que a su amigo le cueste entenderla.
Dylan no dice nada y se sienta en el sofá a la vez que invita a  Zoe a sentarse con él.
- Ya me estas contando –


Un rato antes en un lugar apartad de la ciudad esa misma mañana.

No va a negar que haya dormido bien. Y eso que ha estado durmiendo sola. Pero sabe que esta ese chico por el que ha estado suspirando desde que empezó el curso justamente en la habitación de su hermano. Se estira un poco antes de levantarse y toca algo extraño en su cama, será su perrita. Al girar la cabeza Zoe se lleva una grata sorpresa al ver al chico metido en su cama, tapado con su sabana y apoyando su cabeza en su almohada. Y por si fuera poco esta en bóxer. Se levanta de la cama, antes de que se despierte y va hacia la puerta de su cuarto la encaja y mira la techo suspirando.
- Zoe ¿Qué has hecho? ¿Recuerda? ¿Recuerda? – dice ella muy bajito solo para ella misma.
Lamentablemente no recuerda que hizo después de dejar a Ryder en la cama de su hermano, aunque si recuerda haber ido a su cama y acostarse ella sola. Abre un poco la puerta del dormitorio y asoma la cabeza alzando la mirada a su cama. Vuelve a cerrar rápidamente. Está claro, está allí. No sabe qué hacer y parece que sus padres han salido. Se le ocurre una idea genial. Va al baño y se peina y se maquilla un poco las ojeras…y bueno ya que esta los labios…y y que tiene pintado los labios se va a poner un poco de colorcito…una línea en los ojos no le vendría nada mal… y…
- ¡ZOE PARA! – Se dice a ella misma.
Sabe perfectamente que si se sigue pintando no va a quedar nada natural. Pero ya está bien, aunque su deseo de pasarse las planchas era inevitable, casi no tarda nada. Al terminar se va a la cocina y se pone a cortar un trozo de pan, enciende el extractor y pone música. Coge una salten y se tuesta el pan. Mientras baila contorneando un poco su cuerpo y sobre todo haciendo el máximo ruido posible para despertarlo. No tarda en escuchar la puerta abrirse. Baja un poco la música y baja el extractor para que no haga tanto ruido. Se mira en el reflejo de la vitro cerámica y se hace la loca.
- Hola – dice el chico que se asoma a la puerta mirando a todos lados y con los ojos pegados.
- Hola buenos días Heiden – Dice inventándose un nombre a propósito.
- ¿Heiden? Me llamo Ryder – Dice mientras se refriega las manos por sus ojos y bosteza.
- Ah cierto Ryder… ¿Qué tal has dormido? – Pregunta ella mientras termina de tostar el pan.
Ryder no contesta a la pegunta, ahora mismo se está preguntando que hace allí, no recuerda mucho de esa noche y está claro que ha terminado en una casa de una chica bastante guapa.
- Siento las molestias – Dice él.
- No te preocupes ¿Desayunas? – Dice enseñándole un trozo de pan que acaba de cortar.
Ryder asiente con la cabeza y la chica pone a tostar el trozo de pan. Saca dos manteles de platico y los pone en la mesa. Ryder se sienta en la silla que tiene justo enfrente uno de los manteles.
- ¿Te has pintado? - Pregunta al ver la cara de la chica.
- No... Es el maquillaje de ayer...dura mucho ¿Has dormido bien?- Intenta cambiar de tema para no tener que responder a la pregunta sobre el maquillaje.
- ¿Cómo he llegado aquí? – Pregunta.
- Se puede decir que estabas demasiado mareado para mantenerte en equilibrio. Querías volver a casa conduciendo y tal y como estabas no era buena idea…- Le da la vuelta al pan - Luego intente llevarte a casa pero te quedaste dormido, así que decidí subirte a mi casa, no te iba a dejar allí tirado en la calle… -
Ryder recuerda algo de esa noche. Se llevó buscando a Marley toda la noche y no la encontró. Esta chica ha sido muy amable ofreciéndole su casa. Se ha quedado mirando a la chica de arriba abajo, esta de espaldas pero realmente esa chica tiene un cuerpo tremendo. Mira al suelo para no parecer tan descarado. Esa chica le suena de algo.
- Me suena tu cara – Dice sin pensárselo dos veces.
Zoella se queda paralizada al ver que aquel chico que tanto le gusta le acaba de decir eso. Significa que no es la primera vez que se fija en ella. Una sonrisa le aparece en la cara.
- Puede ser, vamos al mismo colegio- Responde tranquila intentando que no se le note su felicidad.
Ryder se acaba de acordar, es esa chica que ve siempre de vez en cuando por los pasillos. Nunca se había acercado a saludarle y ahora está sentado, sin camiseta, en la mesa de su cara esperando para desayunar juntos. Es cierto que esa chica tiene algo.

(La chica de ayer – Ryder)


(El tiempo se ha parado. Ryder se acerca a Zoella y la mira de cerca. Tiene el pelo en la cara y se lo echa para atrás. Va andando al cuarto y mira un cuadro de corcho con muchas fotos suyas. Coge una en la que sale ella sola. Se sienta en su cama. Luego vuelve a la silla en la que estaba sentado en la cocina y el tiempo vuelve a su normalidad)

Que le está pasando. A él le gusta Marley, lleva enamorado de ella un año y nunca lo había dudado hasta ahora. ¿Esa chica le hace dudar? Zoella le despierta de sus pensamientos al hacer un ruido seco al poner el plato con el pan tostado en su mantel.
- Que aproveche – Dice ella mientras se sienta mirándole con una sonrisa.
 ¿Qué le pasa? Estaba embobado mirando al suelo. Quizás ha hecho algo mal ¿Se habrá despeinado? O quizás tenga algo en los dientes y le se le ha ido todo el sexapil y el chico que tanto le gusta está ahora mismo pensando en salir de esa casa pitando.
- ¿Estas bien? – Pregunta ella.
- Si, solo intentaba…recordar lo que había pasado ayer -
- ¿Y recuerdas algo? – Vuelve a preguntar.
- Solo recuerdo que entre justo después de haber hablado con Marley sobre….nosotros – Eso ultimo lo dice bajito y pensativo – Y luego de ir a la barra y beberme algo decidí buscarla y luchar por… lo nuestro – Vuelve a decirlo con un volumen de voz más bajo.
- ¿Estuviste buscándola desde que entraste hasta que te encontré?-
- Eso parece. Aun así supongo que se habrá ido con el otro – Responde decepcionado.
- ¿Otro? – Añade extrañada.
- Justo cuando íbamos a empezar a tener algo ese chico apareció y Marley empezó a pensarse con quien irse. Luego empezó una relación con ese chico y yo le esperaba como un tonto a que me dijera que realmente me quería…pero eso nunca paso… y ayer en la fiesta le dije que o elegía a Puck o a mi… Ella evito la pregunta y entro a la fiesta. Supongo que ha estado todo el tiempo evitándome-
- ¿Conocías al otro chico? –
- Es del equipo –
- Vaya… lo siento mucho –
- No te preocupes – Sonríe forzadamente para darle una buena impresión a la chica – ¿tienes algún consejo “De chica” que puedas darme? –
- Sí. Esa chica no te merece. Por lo menos eso creo, si no hubiera luchado por ti y no te haría sufrir tanto tiempo…- La chica se para un poco al ver que lo está soltando muy directa, absorbe un poco de cola cao que tiene en la taza-…mi consejo es que sigas adelante y la olvides- Dice Zoella.
Otra vez esa sensación. La misma sensación que tuvo cuando conoció a Marley ¿La sonrisa? ¿Sus ojos? O quizás ¿Todo?
Otra vez esta pensativo, quizás preguntarle tanto no ha tenido que ser buena idea, aun así no se le nota incomodo, si hubiera tenido ganas de irse se hubiera ido ya…Y sigue aquí.


En un lugar cerca del centro esa misma mañana.

Dylan escucha la historia detallada que su amiga le está contando sobre lo de Ryder. Esta alucinando,y no puede evitar pensar en aquel chico que conoció, Andrew.
- Y entonces después de que recogiera y se vistiera le acompañe a la puerta para despedirme y casi me da un beso, no sé si por equivocación o lo hizo aposta pero nos reímos y nos dimos dos besos- Termina la chica de contar la historia y mira a su amigo para que le diga su opinión.
- Que fuerte. ¿Y te gusta? –
- Mucho pero no quiero parecer desesperada-
- Claro, pues sigue adelante, no pierdes nada por intentarlo- responde Dylan.
El teléfono de Dylan vibra, alguien le ha mandado un Whats app. Se acerca a cogerlo y ve que Andrew le ha hablado.


Sonríe al ver que le ha hablado, ese chico es muy guapo y parece que tiene interés en conocerlo y quedar con él.


-¿Quién es? – Pregunta Zoella.
- Un amigo que hice ayer – dice sin dar muchas explicaciones.
- ¿Un amigo? Uuuuii, yo sé de alguien que ha ligado – dice cantando y con un tono infantil.
- Es solo un amigo –
Dylan escribe en el móvil y sigue haciendo caso a su amiga. Zoella intenta averiguar que esconde su amigo pero es imposible porque se pone a escribir un par de veces más por el móvil.
- ¿Sabes que es de mala educación hablar por Whats app mientras que te hablan? – Dice Zoella y justo después le quita el móvil y lee la conversación.


- ¿Has quedado con él? Dios es guapísimo ¿Por qué te ha preguntado dónde vives? –
Dylan consigue quitarle el móvil a su amiga que ha corrido por toda la casa para poder leer la conversación entera.
- NO LO SE – Responde mosqueado por haberle quitado el móvil, realmente mosqueado pero no por leer el mensaje si no porque se le podría haber caído su preciado móvil.
- ¿Te gusta?- Pregunta esperando una respuesta positiva.
- Un poco… - Responde a su amiga que salta y grita de alegría.
El sonido del telefonillo suena y la chica para de gritar. Los dos se miran a la cara y se acercan al telefonillo.
- ¿Si? – Responde tímido.
Dylan le da al botón para abrir la puerta y cuelga el telefonillo. Mira a su amiga con la cara descompuesta.
- ES EL – Responde asustado.
- ¿En serio? Escúchame me voy a ir al piso de arriba y cuando entre me iré así os dejo solos, chao – La chica sale corriendo después de darle un gran beso a su amigo que se queda como una piedra al verse en esa situación.
Cierra y se mira. ¡¡Esta en pijama!!

(Faith – Dylan)


(Sale corriendo al cuarto desnudándose y quedándose en bóxer mientras canta. Busca algo para ponerse y se viste rápido. Busca unos zapatos, se los ata, y rápidamente va al baño, se pone colonia y se peina. Se mira al espejo y cuando se ve bien sale al salón bailando y lo ve todo desordenado. Empieza a recoger toda la ropa la mete en la canasta de la ropa sucia. Pone bien los cojines y la mesa. Al llegar a la cocina ve platos sucio por medio y los mete en el lavabo, no le da tiempo de lavarlo. Cuando lo deja todo recogido para por un momento (se para la música sola) y suena el timbre y va andando hasta la puerta hasta que abre)

- Hola, Andrew que sorpresa – Dice disimulando.
- Hola. Perdón por tardar en subir alguien tenía cogido el ascensor y subiendo por la escalera me equivoque de piso- Dice el chico pasándose la mano por la nuca.
- No pasa nada pasa – Dice Dylan.
 Al entrar el chico y cerrar la puerta ve a su amiga que baja sonriente y gesticulando con la boca la frase “Me debes una”. El chico gesticula igual diciéndole “Gracias”. Cierra la puerta y el chica se ha quitado el chaquetón y lo tiene doblado en la mano.
- Pon ahí tu chaquetón si quieres – Dice Dylan.
El chico le da las gracias y cuelga su chaquetón en la percha y sigue a Dylan que se acercan al salón.
- ¿Has desayunado? – Pregunta Dylan.
- Si, gracias. Por eso me he acercado justo he desayunado por aquí cerca y he dicho de pasarme a verte ya que estaba por aquí- Dice Sonriente –  ¿Te he pillado en mal momento? – Pregunta Andrew.
-No para nada, justo hoy no tenía nada que hacer –
- ¿Te apetece que vayamos a pasar el día al parque? – pregunta Andrew.
- Claro, porque no – Responde sonriente.
- O podemos ir al cine o las dos cosas – dice Andrew y los dos se ríen – Bueno ya vamos viendo-
- ¿Te importa si me ducho? – Pregunta Dylan
- Para nada, tomate tu tiempo, aquí te espero – dice poniendo esa sonrisa que tanto le gusta a Dylan.


En un lugar apartado de la ciudad a finales de octubre.

Acaba de llegar a la casa. Lo mejor será prepararse para lo peor. Tiene que intentarlo es la única forma que le queda para poder arreglar la cosas con Carrie. Sam entra en el jardín y se acerca lo más posible a la ventana del cuarto de su novia…bueno ex novia. Respira hondo y con una piedrecita la tira y le da al cristal. Espera un ratito y no parece que lo haya escuchado. Vuelve a tirar otra piedrecita y le da al marco de la ventana, parece que se ha escuchado un poco más ese golpe. No tarde en asomarse Carrie y le ve.
- ¿Sam? ¿Qué haces aquí? – Pregunta extrañada.
- Necesitaba hablar contigo las cosas. Quiero que me perdones he sido un imbécil por lo que hice y sé que no quiero perderte, en tan poco tiempo has llenado mi corazón de amor y…
(Carrie – Sam)


(Empieza a cantar mirando a la ventana, está nervioso. Carrie le mira desde arriba. Sus ojos se llenan de lágrimas.)

Al terminar esta de rodillas en el césped y mirando a la chica que se asoma en la ventana.
- Lo siento…Perdóname, ahora mismo solo quiero estar a tu lado y hacerte feliz…- dice el chico cansado de haber terminado de cantar.
Espera la contestación de la chica pero no dice nada. Cuando parece que va a hablar se mete para adentro y cierra la ventana. Misión fallida.  Por lo menos era mejor intentarlo y quedarse en el intento. Se levanta y se sacude, anda hasta la acera y mira una última vez la casa de aquella chica que perdió por ser un estúpido. Por lo menos no se puede decir que no lo intento. Empieza a andar hacia uno de los lados sin ninguna dirección. Lo mejor será darse un paseo.
- ¡¡SAM!! ¡Espera! – Dice Carrie corriendo terminando de ponerse la sudadera.
- Carrie…- dice alegrado.
 Está ahí, ha bajado. Esta alegre y nervioso quizás demasiado nervioso.
- Oye de verdad que lo siento mucho porque siempre….- Carrie le pone el dedo en la boca.

- Deja de hablar… hablas mucho – dice sonriéndole mientras se acerca y le da un cálido beso en los labios.

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