En un lugar no muy lejos de la ciudad.
Esta mirando como su padre quita la nieve de la puerta, lleva
luchando con ella un buen rato y parece que está ganando la batalla, aunque
todavía queda mucha nieve. Ella ha preferido quedarse en el ventanal del salón
a mirar como quita la nieve…que frio pasaría si estuviera ayudándolo y espera que no le pida ayuda. Vaya nevada no se ve ni siquiera la casa del a acera de
enfrente está prácticamente el aire blanco y denso. Zoella mira la chimenea a
ver si sigue encendida, quizás este demasiado lejos y el calorcito no le
llegue. Su perrita Tina le llama con sus patitas para que juegue con ella y con
su juguetito en forma de banana, su favorito. Zoe recoge el muñeco se lo tira
lejos, y Tina corre a buscarlo. Ryder. Ese es el nombre que se le viene a la
cabeza. Como puede gustarle el chulo del instituto. Se nota que el amor no
tiene fronteras, porque no le da otro sentido. Siempre pensó en un chico
diferente a como es Ryder, pero aun así le gusta, tiene algo que le atrae. De
pequeña siempre solo con uno de esos príncipes de las películas de Disney
vestidos de azul con capa y montados en un hermoso y blanco caballo, un
verdadero cuento de hadas…. Mira a la ventana….
(Next to me – Zoella)
(Empieza a cantar mirando a la ventana recordando ese día
con Ryder por la mañana. Se levanta y se da una vuelta por la casa. Sube por la
escalera. Tina sube la escalera con el juguete en la boca siguiendo a Zoe. Al
subir Zoe la coge y la acaricia y Tina le corresponde dándole besitos. Va a su
habitación y cierra la puerta, suelta a Tina y ella se tira en la cama de
espaldas mirando al techo)
Suena el timbre y Tina ladra. Zoe manda a callar a Tina y
abre la puerta de la habitación a ver si alguien se digna a abrir la puerta,
pero la madre está en la cocina preparando la cena y el padre esta tan ocupado con
la nieve que no habrá visto pasar a nadie. Baja a abrir la puerta. Al abrir ve
a Ryder ¡NO PUEDE SER! ¿Qué hace aquí?
- Hola – Dice él.
- Hola – Mira toda la nieve que esta cayendo – Que haces
aquí con el tiempo que hace?
- Pasar a verte ¿Hago mal? Había traído comida para
invitarte a cenar…si quieres claro – Le dice el chico siempre con una sonrisa
picarona en la mesa.
- Pasa- Le dice Zoella para poder cerrar la puerta para que
no entrara nieve dentro de la casa. Esta allí con una cesta llena de comida
esperando su respuesta para invitarle a cenar ¿En qué momento había deseado
eso? Bueno el lado bueno es que no estará mal acompañada mientras dure la
tormenta.
- suelta tu abrigo aquí y vamos al salón para que entres un
poco en calor – Le dice ella para romper el hielo.
- Gracias – Responder agradecido.
En otro lugar no muy alejado de la academia Dalton, pero
alejado de la ciudad.
Tiene claro una cosa, tiene que subir, porque se está
muriendo de frio. Va a dar los primeros pasos para subir, pero se niega a si
misma volver a subir, no solo por tener un poco de dignidad si no porque no
quiere pasar vergüenza de tener que subir. Se sienta en uno de los últimos
escalones, pero justo escucha la puerta de arriba abrirse y un silbido
tatareando la misma musiquita que tatareaba en la ducha Cody……o ¿Sera Cody? ¿Y
Ahora que le dice? Lo mejor será disimular de manera natural, da vueltas sobre sí
misma sin saber qué hacer y coge el teléfono y hace como si estuviera hablando
con alguien.
- Si…claro…. no no si tú tienes toda la razón…es lo más cómodo…
si si- Dice disimulando.
Cody baja con una canasta llena de ropa y se la encuentra en
la puerta, como ve que está hablando termina de bajar las escaleras y se va
justo al cuartito que hay debajo de ella. Ahí está la lavadora en la cual
empieza a echar ropa. De vez en cuando mira a Alexia que da vueltas hablando
por teléfono. Entonces le suena una alarma a Alexia del teléfono… y se le
descubre la mentira. Esta avergonzada pero ya no puede parar recuerda, su
dignidad, todavía debe de quedarle, aunque sea un poquito, así que sigue disimulando.
- Ui tengo otra llamada ahora te llamo y te digo vale, adiós
– Dice alexia hablando con su móvil.
Cody se levanta y se acerca a ella, la mira a los ojos, pero
ella le aparta la mirada.
- Alexia…- Dice Cody.
- Dime…- Dice ella poniéndose el móvil en el pecho.
- Sé que estas intentando disimular que hablas por teléfono-
Se inquieta ¿Cómo se ha dado cuenta, joder?
- ¿Por qué piensas que estoy disimulando? -
- Por 2 cosas; la primera es que la nieve ha roto los cables
del teléfono y no hay cobertura por esta zona y dos…por qué lo he comprobado
con mi móvil y es cierto que no tiene ni cobertura-
Alexia mira su móvil para verificar si tiene o no cobertura.
Vaya parece que tiene razón, no tiene cobertura…ni internet… ni móvil, mierda
ya lo que le faltaba.
- ¿no te ibas para casa? -
- Eso intento si la puerta me dejara salir…-
Cody se acerca a la puerta y intenta abrirla, pero la nieve
ha sellado la salida.
- Cierto parece que es imposible pasar, pero bueno puedes
quedarte en casa el tiempo que necesites -
No le queda otro remedio, o sube y se calienta o le da aquí
una lipotimia, tres refriados y un catarro por culpa del frio. Ya podría haber
nevado cuando ella hubiera llegado a su casa, pero no, ¿Para qué? ¿Para qué no
le pasase nada malo? Parece que la mala suerte se le ha pegado como una lapa
estas últimas semanas…y quien dice semanas dice meses.
Cody se ha ido a su casa y ha cerrado la puerta, ni la ha
esperado, pues no piensa subir. Se sienta en la escalera y mira al suelo, junto
a sus pies una cucaracha le hace dar un salto y subir corriendo toda la
escalera hasta llegar a la puerta del chico. Llama.
- Al final te has decidido a entrar…. ¿Te has dado cuenta tu
sola de que no muerdo? –
- Es más bien porque hay una cucaracha en la escalera- le
dice con una sonrisa forzada.
- Ooh si una horrible cucaracha asesina, de verdad que no
entiendo como no han hecho una película de ese estilo- dice el chico bromeando
y con tono sarcástico.
Alexia lo mira con mirada aviesa, parece que ese chico no es
consciente de que están encerrados… o si, quien sabe. Aun así, después de todo
ese chico le sigue pareciendo de lo más sexy.
Cody se sienta en la mesa en la que tiene una taza de café caliente
y el mac preparado con un trabajo en la pantalla que tiene que terminar. Alexia
se acerca y se sienta no muy cerca, pero lo suficiente para hablar con él.
- ¿Estudias? - pregunta sorprendida.
- ¿Qué te creías que era un chaval de mala vida que solo
escribía? -
Alexia mira toda la casa se aproxima a la chimenea y
contesta.
- Si – Dice a la vez que mira el polvo de una estantería, la
cual no encuentra gran cantidad de polvo.
- Muy graciosa, pues si no fuera por este chico de mala vida
estarías muerta de frio –
Alexia le responde mirándole con otra sonrisa forzada. Se
sienta en el sofá. Cody deja el café en la mesa y se sienta al lado de ella.
- Que corra el aire – Dice alexia.
Cody se ríe al ver como Alexia se pone al a defensiva con
todo lo que hace.
- Hagamos una cosa, dividamos la casa, yo me quedo con el
cuarto y medio salón y tú con medio salón el sofá cama y el baño, y la cocina
la compartimos ¿Qué te parece? –
- Me parece una tontería – Responde Alexia.
- ¿Ah sí? ¿Y cómo no sería una tontería para la señorita? –
Dice bromeando y volviendo a ese tono sarcástico.
- Yo me quedo con el cuarto y el baño y tú el salón-
- Pero…- Antes de que siga hablando Alexia le corta.
- tú el salón –
- A sus órdenes comandante Alexia –
Alexia se va al cuarto y ve un pequeño baño, perfecto, lo
necesitaba. Entra en el cuarto de baño y pone el pestillo, por si las moscas.
Necesita hacer pipí. Se sienta y ve justo al lado del baño unas revistas.
Comienza a leerlas. La abre por una página que pone “2 de cada 3 chicas les
gusta hacer las camas de sus novios”. Sinceramente ese artículo la ha enfadado
y mucho. Arranca la página y la tira al inodoro. Se limpia y tira de la
cisterna. Se empieza a subir los pantalones cuando escucha el ruido extraño
proveniente del inodoro. Mierda. el agua está subiendo y no sabe qué hacer.
Mira a su alrededor, pero no tiene nada que le pueda ayudar. Mierda. El agua
empieza a caer al suelo y el impulso de Alexia es tirar una toalla al suelo,
pero no parece que pare mucho el agua, la cisterna se para y al agua poco a
poco empieza a bajar. Eso la deja más tranquila. Recoge el agua del suelo con
la toalla, luego la mete en la bañera y cierra la cortina. Sale del baño y se
tumba en la cama con un suspiro. Vaya diita.
En un lugar alejado de la ciudad esa misma noche.
Acaba de dejar su chaqueta negra colgada de su puerta. Está
cansado ha llegado hace un rato de hacer deporte y se ha dado una ducha. Nada
mejor que una ducha después de hacer deporte. Y como cada semana, nada mejor
que meterse en el blog para escribir otra entrada. Eso del blog está teniendo
mucho éxito, pero la verdad es que no era su intención llamar la atención de
todo le colegio, sino llamar la atención de aquellas personas que se sienten
como él, enamoradas. ¿Desvelar su nombre? Sería una tontería y aparte sería una
locura llamaría la atención de todos los que le conocen. A veces sueña con que
no tiene ataduras, que las clases sociales no le impiden ser como él quiere
ser, aunque la realidad es que existen. Y si quiere sobrevivir en el instituto
lo mejor será seguir así. Esta enfrente de su ordenador rozando sus dedos por el
teclado a ver si se le ocurre una manera de empezar, pero nada. Se levanta y
coge una botella de agua, bebe y se tumba en la cama. Tiene ganas de
destaparse, de decir por el blog quien es, de poder decirle la verdad a esa
persona, pero no se atreve. Coge del cajón una foto. La foto es un selfie que
se hicieron todas las personas del Glee club. Mira la foto y sonríe. Esa foto
le encanta, la tiene puesta en la mesita y la suele mirar todas las noches.
Mira al techo blanco.
(Photograph - ¿?)
(Empieza cantando tumbado en la cama, luego poco a poco se
va levantando y se sienta en el ventanal. No suelta de su mano la fotografía de
aquel selfie del Glee club. Allí esta esa persona con la que le tiemblan las
piernas, se le corta la respiración, y se le acelera el corazón.)
En ese mismo momento en otro lugar muy apartado de este en
la academia Dalton.
Abre sus ojos en la oscuridad.Esta medio tapado con parte de
la sabana. Rápidamente sus ojos se abren como platos y con cara de susto mira
al otro lado de la cama. Esta ahí. Austin mira debajo de la sabana, esta
desnudo al igual que Blaine. Esta claro que no se ha podido resistir a la
tentación. En el suelo pegado a su lado de la cama se encuentran su ropa. Se
pone los bóxer con cuidado de no despertar a Blaine. Se pone el pantalón y
justo después la camiseta. Para no hacer ruido sale descalzo, pero justo antes
de salir vuelve la vista a la cama. Blaine se ha movido y casi esta destapado.
Se acerca a la cama con mucho cuidado de no hacer ruido. Coge la sabana y le
tapa. Al terminar de taparlo se queda mirándolo. Esta dormido. Tiene una carita
de ángel. Esta claro que ese chico le ha enamorado o por lo menos le quiere mucho
por que cada vez que lo tiene enfrente siente como el corazón se le acelera y
no puede ni respirar. Una de las cosas que mas odia es una persona infiel. ¿Eso
es Blaine? O quizás debería de perdonarle, esta claro que todos cometemos
errores. El mismo recuerda errores de su pasado que ha cometido y que
obviamente le gustaría que hubiesen pasado de otra manera. Su primer amor es el
culpable que le tema a la infidelidad. Lo que tiene claro es una cosa, no puede
resistir quererle, es de los pocos que es capaz de sacarle una sonrisa cuando
esta triste y de los pocos que puede hacer que se ponga triste fácilmente.
(Skyscraper – Austin)
(Se levanta con cuidado de no despertarlo y anda hasta la
ventana, se apoya en el marco de la ventana y empieza a cantar. En el cristal
se refleja el día que se conocieron, el momento de su primer beso, la excursión
a aquel hotel. Austin pasa la mano por el cristal y se dirige a la puerta, abre
con cuidado y sale de la habitación. Anda por el pasillo. Aparece en el teatro
de la academia. Solo un foco le alumbra. Sus ojos llorosos mientras cantan
expresan todo su sentimiento. Se arrodilla y mira hacia arriba. Con una mano se
agarra su camiseta por la parte de su barriga y la otra la apoya en su cuello.
Una lagrima cae por su mejilla y poco a poco las luces empiezan a encenderse y
a volver a la naturalidad.)
Respira hondo y se levanta. Se ha desahogado cantando como
normalmente hace, le ha venido bien. Unas palmadas suenan desde el final del
teatro. No consigue ver quién es. Esa persona se levanta y se acerca
lentamente. Consigue ver la silueta de un chico.
- Como siempre una voz sorprendente, es algo que siempre
admire de ti aunque no lo pareciera- Dice ese chico al que Austin no consigue
ver.
Austin no habla solo intenta ver quién es. Poco a poco lo ve
más cerca. Es Kurt.
- No me esperabas ¿Verdad?, lo se, no te preocupes – Dice
Kurt.
- ¿Qué quieres, Kurt? – Responde Austin.
- Sé que no empezamos con buen pie y se cómo te sientes
ahora –
- Que sabrás tú de lo que siento… -
- Austin, Blaine también me fue infiel, justo al empezar el
curso me entere – Dice Kurt.
Austin recuerda esa pelea de Blaine y Kurt en el pasillo
justo al lado de la puerta una de las primeras veces que piso el Glee club.
- Me sentía vacío, perdido y sobre todo… enamorado, y me
costaba mucho quitarme a Blaine de la cabeza –
- ¿Qué intentas o que consigues con todo esto? -
- No intento ni consigo nada. Solo quiero ayudarte –
Responde Kurt
- Gracias de verdad, pero no necesito ayuda – Dice a la vez
que anda hasta la puerta de salida del teatro.
( Hands to myself – Kurt)
(Kurt empieza a cantar y Austin se para en seco justo antes
de salir. Escucha lo que Kurt canta. Mira de reojo hasta que decide darse la
vuelta y escucharlo. La sinceridad de Kurt parece verse reflejada en el brillo de
sus ojos mientras canta. Hay momentos incómodos en los que Austin decide
apartarle la mirada)
- ¿Ahora entiendes por qué digo que quiero ayudarte? –
- Ya te he dicho que…no necesito ayuda – Dice y justo
después sale corriendo del teatro sube las grandes escaleras que llevan a las
habitaciones.
Kurt va corriendo detrás.
- Espera. Cuando quieras, que sepas que podemos hablar –
Dice Kurt.
Austin le mira y sigue subiendo las escaleras. Luego pasa
por el pasillo hasta llegar a la habitación. Entra con cuidado se quita el
pantalón y la camiseta y se tumba en la esquina de la cama, intentando no
despertar a Blaine. Lo mejor será pasar el día y descansar. Cierra los ojos y
se queda dormido.
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