En un lugar a las afuera de la ciudad esa misma noche en la
cual la nevada iba cada vez a peor.
Se ha leído el catalogo entero de muebles que tenía Cody en
la mesa. Se está duchando puesto que está manchado por culpa de haberse tirado
en el césped…bueno y de tirarla a ella. No ha querido ni mirarse la chaqueta,
seguro que la tienen muy manchada, eso supone tener que poner una lavadora
cuando llegue a casa…uf que pereza. Escucha el sonido del viendo chocar contra
los cristales de las ventanas. La chimenea está empezando a echar sus frutos.
Alexia está entrando en calor, pero no quiere quitarse nada, su intención es
irse a su casa lo antes posible. Alexia mira la puerta de la entrada y la
puerta del baño en el otro lado, se escucha a Cody silbar y tatarear una letra
de una canción que no consigue descifrar. Eso es, es hora de irse. Alexia se
levanta y lentamente se acerca a la entrada sin hacer ningún tipo de ruido.
Solo piensa en que ha sido un error entrar en su casa. Quita el pestillo y al
accionar el pomo de la puerta y abrir un horrible pitido de una alarma empieza
a resonar por toda la casa. Alexia rápidamente se va corriendo al sofá en el
que estaba se sienta tira el bolso, cruza las piernas y disimula leyendo la
misma revista de muebles que de los nervios no se ha dado ni cuenta de que la
tiene al revés. El chico sale en toalla con la cara de asustado pensando que ha
pasado algo. Va intentando correr con los pies mojados hasta la entrada donde
pone un código para parar la alarma.
- Dios que susto, no recuerdo haberla puesto y no sé por qué
ha saltado –
Alexia sigue disimulando y su forma de hacerlo es haciéndole
creer que casi no se ha dado cuenta de la jodida alarma.
- ¿Qué? Ains no se la verdad que casi no me he dado cuenta…-
Sabe que ha disimulado como el culo.
Es el momento ahora que ha salido de la ducha de irse se
levanta y centra la vista en el chico que hasta ahora había intentado esquivar.
Esta solamente con una toalla atada en la cintura totalmente mojado. Lo peor de
todo es que está muy bueno. Pero eso a ella no le importa…será mejor irse de
allí cuanto antes. Estos chicos para ella son como las galletas con gluten,
mejor no comerlas por si acaso te da luego algo malo.
- Oye Cody, me lo he pasado genial, pero se está haciendo
tarde y será mejor que me vaya a casa-
- Ehh.. vale claro, está nevando mucho será mejor que te
lleves un abrigo mío. Toma- Le da un abrigo que tiene colgado en la percha.
- No hace falta de verdad, voy genial con esto – Está
mintiendo, eso está claro, lo que no quiere es tener que llevarse el chaquetón
para tener que volver a verle para devolvérselo.
- Si quieres espérate un minuto me visto y te acompaño- Dice
Cody.
- No, no, déjalo, puedo ir yo sola, pero gracias- Dice
alexia esperando justo al lado de la puerta.
Cody se acerca a la puerta y la abre. La chica dice un leve
“Adiós” y el chico en voz baja repite el leve “adiós”.
Lo ha conseguido, está fuera de su casa que alivio dios mío.
Estaba pensando que sería interminable. Baja las escaleras rápidamente deseando
salir de ese piso. Intenta abrir la puerta, pero parece atascada, vuelve a
intentar abrirla, pero esta vez con más fuerza, pero nada es como si estuviese
atascada. Mira por el ventanal de la puerta y ve como una muy gorda capa de
hielo ha sellado la puerta por fuera. Mierda, ya decía ella que estaba teniendo
demasiada suerte. Vuelve a intentar abrir con fuerza utilizando su cuerpo, pero
lo único que ha conseguido es hacerse daño en el brazo y con suerte le saldrá
solo un moratón. Le da una patada a la puerta y se hace ella daño. Se sienta en
el escalón que está enfrente de la puerta y se deja caer en la pared. Parece
que tendrá que esperar que la nieve se derrita un poco y eso no será pronto.
¿Sube? Ni de coña después de irse como se ha ido le da vergüenza volver a
subir. Lo que le faltaba encerrada en una entrada de una casa con una puerta
sellada por culpa de la nieve…justo lo que ella quería. Está claro que el mundo
está en su contra, primero Charlie, su amado profesor, le deja tirada en una
cafetería……Ains Charlie. Justamente no es un buen momento para pensar en él,
está muy enfadada, podría por lo menos haberla avisado o haberle dicho que al
final no podía ir. Cree que ella misma ha sido la causante de que la deje
plantada. Tiene que ser más dura, se acabó que se le caiga la baba cuando lo
ve, eso va a cambiar, SI, eso es. Es la nueva Alexia. Se va acercando a la
puerta.
- Mas dura, más fuerte, menos sensible y…. – SE da contra la
puerta otra vez sin poder abrirla – Y con menos fuerza…- Vuelve a sentarse en
la pared.
(I want to break free – Alexia)
(La música empieza a sonar. Alexia va levantando la cabeza,
luego se levanta ella y sube las escaleras y comienza a bajarlas con aires de
diva mientras canta. Le da una patada a la puerta pega la espalda a la puerta y
canta mientras se agacha con las manos estiradas. Se acerca a la barandilla de
la escalera y baila mientras sube los escalones de espalda, casi se cae en uno
de ellos. Termina la canción sentada en el primer escalón dejada cae la espalda
en la pared y bajándose poco a poco hasta sentarse)
En otro lugar más cerca de la ciudad en esa fría noche
nevada.
La nevada le ha pillado cerca de la casa de Andrew. Parece
que la nevada cada vez ha ido a peor. No podía dejarle fuera así que le ha
invitado a pasar a su casa hasta que el tiempo se calme. Lo tiene sentado justo
en el sofá de al lado, esta incomodó supone que por que ninguno de los dos está
hablando. Mira la mesa como si hubiera algo especial, quizás quiera distraer la
mente. La pierna inquieta delata que está nervioso. Andrew se levanta.
- Voy a buscar algo de comer- Dice Andrew yendo a la cocina.
Empieza a mirar por todos los muebles buscando algo de comida,
pero solo encuentra, un paquete de patatas fritas congeladas, un paquete de
palomitas de microondas y una pizza precocinada, La delicatesen de la casa.
Busca en la nevera y encuentra una botella de coca cola medio llena. Abre la
pizza coge un plato y lo mete en el microondas, pasa de poner el horno porque
ni siquiera sabe ponerlo bien, lo habrá puesto dos veces mal contadas. Pone el
tiempo y le da al botón para que comience a calentarse. Mientras pone a
calentar aceite. Coge dos vasos, una botella de agua y la botella de coca-cola.
Va haciendo equilibro hasta llegar en la mesa en la que se da cuenta que se le
ha olvidado poner el mantel.
- Dylan ¿Puedes coger el mantel que está en el segundo cajón
y ponerlo? – dice esperando una respuesta afirmativa.
- Claro – Dice a la vez que abre el cajón que le ha dicho.
Coge el mantel y lo extiende sobre la mesa luego ayuda a Andrew
a dejar las cosas en la mesa, ya que lo veía bastante apurado.
- No deberías de haberte molestado – Dice Dylan dejando los
dos vasos y una de las botellas.
- No es molestia – Responde indiferente.
Andrew deja su móvil en la mesa junto al de Dylan que lo había
dejado ahí para ayudarle a poner las cosas en la mesa.
- Voy a por la pizza – Dice el chico, sabiendo que pronto
sonaría el microondas.
- ¿Quieres que te ayude? – Pregunta Dylan.
- No, no te preocupes…. La cocina no se me da tan mal, puedo
apañármelas solo- Dice andando hacia la cocina para apartarse de esa situación
tan incómoda.
Quedan unos segundos. Vuelve a abrir la nevera. La cierra y
abre el congelador. Ve una tarrina de helado de kínder bueno ¡Eureka! Mira el
aceite, parece que ya está caliente “Ves, no es tan difícil” se dice a sí mismo.
Saca la pizza y la intenta cortar sin quemarse, pero es prácticamente
imposible. Intenta cortarla solo utilizando las tijeras, pero la pizza se le
resbala, así que para antes de causar un destrozo. Ha decidido esperar a que se
enfrié, Andrew-0 Pizza-1.
- ¿Puedo ir al baño? – Pregunta desde el salón Dylan.
- Claro, está al lado de la habitación – Responde Andrew.
Al entrar en el baño cierra con pestillo y se asegura de que
esté cerrada. Se mira en el espejo
Se peina las cejas y se mira los dientes, rápidamente con un
poco de agua, pero solo un poco se peina algunos pelos que tenía revueltos. Se
vuelve a mirar en el espejo y mira toda su cara. Esta perfecto. Se echa para
atrás para ver cómo va vestido, se pone bien la camiseta y por ultimo vuelve a
peinarse un poco el flequillo, que sigue sin estar con el realmente quiere,
pero es lo que puede hacer. Tira de la cisterna y sale del baño están las luces
todas apagadas solo se ve una luz tenue de color naranja que parece tener un
leve parpadeo. Se acerca al salón y ve la mesa puesta con unas velas. La
primera impresión es preciosa. Andrew aparece detrás de él con dos vasos y la
coca cola.
- He conectado un pen-drive en la tele, hay un par de
películas que todavía no he visto…por si te apetece ver alguna –
Dylan sonríe y asiente con la cabeza.
En otro lugar de la ciudad metidos en un restaurante.
Les ha pillado la nevada dentro del restaurante la gente
está saliendo por una puerta trasera, pero dicen que está nevando muchísimo y
hay gente que está esperando a que escampe un poco. Sam y Carrie están sentados
en su mesa esperando con las demás personas. Un hombre parece que les mira
desde otra mesa. Carrie rápidamente mira hacia Sam.
- Ese hombre de allí nos está mirando- Dice Carrie
- Quizás solo lo parece, a lo mejor mira hacia otro lado Carrie
–
Carrie mira de reojo y ese hombre vuelve a mirar, no le da buena
espina que ese hombre le mire. Tiene la cara arrugada con ojos negros y un
gesto en la cara que parece que está enfadado, el gorro que lleva le impide ver
su pelo, pero tiene pinta de no tener mucho. Mira a su mesa y vuelve a mirar
para ver si sigue mirando, pero ya no está sentado en esa silla, es mas no lo
ve. ¿Dónde se ha metido?
- Buenas noches – Dice una voz un tanto ronca a la espalda
de Carrie.
Carrie se asusta y se da media vuelta. Es ese hombre le ha
tendido la mano a Sam.
- Buenas – Dice Sam mientras se levanta y le saluda.
- Me llamo Leo y soy productor musical, Estaba en el
restaurante hace un rato y te he escuchado cantar. Estaba buscando un chico
como tú para protagonizar un musical –
Carrie y Sam se miran asombrados.
- ¿Le importa venir para comentarle en que consiste y para
hablar de su contrato? –
Sam mira a Carrie mientras se aparta de la mesa siguiendo al
hombre y Carrie le asiente con la cabeza para que vaya.
Carrie mira desde la mesa de vez en cuando Sam mira para
ella. Como si estuvieran hablando de ella. Pasa un rato y Sam se levanta
despidiéndose del hombre y se acerca a la mesa.
- ¿Qué te ha dicho? - Dice rápidamente sin dejar que Sam se
siente. Sam le sonríe.
-Me ha dicho que me quiere contratar y que le encantaría
hacerte un casting a ti para ser mi pareja en el musical –
Carrie se lleva las manos a la boca que la tiene abierta,
ahora mismo está asombrada, no sabe que decir, un cosquilleo por el estómago le
impide estarse quieta.
- Dice que me avisara cuando tengas que hacer el casting –
Carrie se le acerca a él y le da un abrazo. Esta eufórica,
pero eso no le ha parado para seguir pensado lo que lleva pensando toda la
noche, en Zoella…en Sam…en ella…en esta relación…en su corazón…
(listen to your Heart – Carrie)
(El tiempo se ha parado no se mueve nada solo un foco apunta
a Carrie que anda entre la gente. Se acerca a la barra en la que una copa se le
está derramando a un camarero y esta el líquido en el aire. Carrie pasa con
cuidado, sigue esquivando a la gente la luz cada vez es más tenue y el foco se
ilumina más. Llega al escenario y canta recordando todos los besos con Sam
desde el principio. Terminando la canción se baja del escenario y se acerca a
Sam y se pone en la misma posición en la que estaba antes de que se parara el
tiempo y le dice la última frase al oído)
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