lunes, 28 de diciembre de 2015

Capítulo 32

En un lugar cerca del centro de la ciudad esa misma mañana.

Se ha despertado hace un rato. Lleva desayunando con la mirada perdida mirando a un punto fijo unos 7 minutos. No ha dormido del todo bien pero se ha despertado y ya no puede dormir más. El móvil vibra encima de la mesa y capta su atención. Acaba de llegarle un Whats app. Desbloquea el móvil con su huella dactilar y ve un número desconocido ¿Quién será? La foto de perfil le responde a la pregunta. Parece que el chico que conoció ayer…bueno hoy por la mañana muy temprano, le acaba de hablar poniéndole un “Buenos días”. ¿Le responde? Mejor va a dejar que pase un tiempo para hacerse el interesante. No le da tiempo de llevarse el último trozo de tostada a la boca cuando llaman al timbre de su casa insistentemente. Dylan se aproxima a abrir. Zoella entra rápidamente con la mirada perdida y con una mano en la cabeza.
- Zoe, ¿Qué haces aquí? – Pregunta.
- Siento no haberte avisado pero…- Queda dubitativa.
- ¿Pero qué? ¿Estás bien? -
- Dylan… te acuerdas de aquel chico que juega en el equipo…y..- no le da tiempo a explicarse y Dylan le corta.
- Ryder, si ¿Por qué?-
- Si, pues…aparte de que durmió en mi casa…- Dylan vuelve a cortarla.
- ¿!!Durmió en tu casa¡¡?- Dice sorprendido.
- Y… nos besamos- dice rápidamente y no muy alto para que a su amigo le cueste entenderla.
Dylan no dice nada y se sienta en el sofá a la vez que invita a  Zoe a sentarse con él.
- Ya me estas contando –


Un rato antes en un lugar apartad de la ciudad esa misma mañana.

No va a negar que haya dormido bien. Y eso que ha estado durmiendo sola. Pero sabe que esta ese chico por el que ha estado suspirando desde que empezó el curso justamente en la habitación de su hermano. Se estira un poco antes de levantarse y toca algo extraño en su cama, será su perrita. Al girar la cabeza Zoe se lleva una grata sorpresa al ver al chico metido en su cama, tapado con su sabana y apoyando su cabeza en su almohada. Y por si fuera poco esta en bóxer. Se levanta de la cama, antes de que se despierte y va hacia la puerta de su cuarto la encaja y mira la techo suspirando.
- Zoe ¿Qué has hecho? ¿Recuerda? ¿Recuerda? – dice ella muy bajito solo para ella misma.
Lamentablemente no recuerda que hizo después de dejar a Ryder en la cama de su hermano, aunque si recuerda haber ido a su cama y acostarse ella sola. Abre un poco la puerta del dormitorio y asoma la cabeza alzando la mirada a su cama. Vuelve a cerrar rápidamente. Está claro, está allí. No sabe qué hacer y parece que sus padres han salido. Se le ocurre una idea genial. Va al baño y se peina y se maquilla un poco las ojeras…y bueno ya que esta los labios…y y que tiene pintado los labios se va a poner un poco de colorcito…una línea en los ojos no le vendría nada mal… y…
- ¡ZOE PARA! – Se dice a ella misma.
Sabe perfectamente que si se sigue pintando no va a quedar nada natural. Pero ya está bien, aunque su deseo de pasarse las planchas era inevitable, casi no tarda nada. Al terminar se va a la cocina y se pone a cortar un trozo de pan, enciende el extractor y pone música. Coge una salten y se tuesta el pan. Mientras baila contorneando un poco su cuerpo y sobre todo haciendo el máximo ruido posible para despertarlo. No tarda en escuchar la puerta abrirse. Baja un poco la música y baja el extractor para que no haga tanto ruido. Se mira en el reflejo de la vitro cerámica y se hace la loca.
- Hola – dice el chico que se asoma a la puerta mirando a todos lados y con los ojos pegados.
- Hola buenos días Heiden – Dice inventándose un nombre a propósito.
- ¿Heiden? Me llamo Ryder – Dice mientras se refriega las manos por sus ojos y bosteza.
- Ah cierto Ryder… ¿Qué tal has dormido? – Pregunta ella mientras termina de tostar el pan.
Ryder no contesta a la pegunta, ahora mismo se está preguntando que hace allí, no recuerda mucho de esa noche y está claro que ha terminado en una casa de una chica bastante guapa.
- Siento las molestias – Dice él.
- No te preocupes ¿Desayunas? – Dice enseñándole un trozo de pan que acaba de cortar.
Ryder asiente con la cabeza y la chica pone a tostar el trozo de pan. Saca dos manteles de platico y los pone en la mesa. Ryder se sienta en la silla que tiene justo enfrente uno de los manteles.
- ¿Te has pintado? - Pregunta al ver la cara de la chica.
- No... Es el maquillaje de ayer...dura mucho ¿Has dormido bien?- Intenta cambiar de tema para no tener que responder a la pregunta sobre el maquillaje.
- ¿Cómo he llegado aquí? – Pregunta.
- Se puede decir que estabas demasiado mareado para mantenerte en equilibrio. Querías volver a casa conduciendo y tal y como estabas no era buena idea…- Le da la vuelta al pan - Luego intente llevarte a casa pero te quedaste dormido, así que decidí subirte a mi casa, no te iba a dejar allí tirado en la calle… -
Ryder recuerda algo de esa noche. Se llevó buscando a Marley toda la noche y no la encontró. Esta chica ha sido muy amable ofreciéndole su casa. Se ha quedado mirando a la chica de arriba abajo, esta de espaldas pero realmente esa chica tiene un cuerpo tremendo. Mira al suelo para no parecer tan descarado. Esa chica le suena de algo.
- Me suena tu cara – Dice sin pensárselo dos veces.
Zoella se queda paralizada al ver que aquel chico que tanto le gusta le acaba de decir eso. Significa que no es la primera vez que se fija en ella. Una sonrisa le aparece en la cara.
- Puede ser, vamos al mismo colegio- Responde tranquila intentando que no se le note su felicidad.
Ryder se acaba de acordar, es esa chica que ve siempre de vez en cuando por los pasillos. Nunca se había acercado a saludarle y ahora está sentado, sin camiseta, en la mesa de su cara esperando para desayunar juntos. Es cierto que esa chica tiene algo.

(La chica de ayer – Ryder)


(El tiempo se ha parado. Ryder se acerca a Zoella y la mira de cerca. Tiene el pelo en la cara y se lo echa para atrás. Va andando al cuarto y mira un cuadro de corcho con muchas fotos suyas. Coge una en la que sale ella sola. Se sienta en su cama. Luego vuelve a la silla en la que estaba sentado en la cocina y el tiempo vuelve a su normalidad)

Que le está pasando. A él le gusta Marley, lleva enamorado de ella un año y nunca lo había dudado hasta ahora. ¿Esa chica le hace dudar? Zoella le despierta de sus pensamientos al hacer un ruido seco al poner el plato con el pan tostado en su mantel.
- Que aproveche – Dice ella mientras se sienta mirándole con una sonrisa.
 ¿Qué le pasa? Estaba embobado mirando al suelo. Quizás ha hecho algo mal ¿Se habrá despeinado? O quizás tenga algo en los dientes y le se le ha ido todo el sexapil y el chico que tanto le gusta está ahora mismo pensando en salir de esa casa pitando.
- ¿Estas bien? – Pregunta ella.
- Si, solo intentaba…recordar lo que había pasado ayer -
- ¿Y recuerdas algo? – Vuelve a preguntar.
- Solo recuerdo que entre justo después de haber hablado con Marley sobre….nosotros – Eso ultimo lo dice bajito y pensativo – Y luego de ir a la barra y beberme algo decidí buscarla y luchar por… lo nuestro – Vuelve a decirlo con un volumen de voz más bajo.
- ¿Estuviste buscándola desde que entraste hasta que te encontré?-
- Eso parece. Aun así supongo que se habrá ido con el otro – Responde decepcionado.
- ¿Otro? – Añade extrañada.
- Justo cuando íbamos a empezar a tener algo ese chico apareció y Marley empezó a pensarse con quien irse. Luego empezó una relación con ese chico y yo le esperaba como un tonto a que me dijera que realmente me quería…pero eso nunca paso… y ayer en la fiesta le dije que o elegía a Puck o a mi… Ella evito la pregunta y entro a la fiesta. Supongo que ha estado todo el tiempo evitándome-
- ¿Conocías al otro chico? –
- Es del equipo –
- Vaya… lo siento mucho –
- No te preocupes – Sonríe forzadamente para darle una buena impresión a la chica – ¿tienes algún consejo “De chica” que puedas darme? –
- Sí. Esa chica no te merece. Por lo menos eso creo, si no hubiera luchado por ti y no te haría sufrir tanto tiempo…- La chica se para un poco al ver que lo está soltando muy directa, absorbe un poco de cola cao que tiene en la taza-…mi consejo es que sigas adelante y la olvides- Dice Zoella.
Otra vez esa sensación. La misma sensación que tuvo cuando conoció a Marley ¿La sonrisa? ¿Sus ojos? O quizás ¿Todo?
Otra vez esta pensativo, quizás preguntarle tanto no ha tenido que ser buena idea, aun así no se le nota incomodo, si hubiera tenido ganas de irse se hubiera ido ya…Y sigue aquí.


En un lugar cerca del centro esa misma mañana.

Dylan escucha la historia detallada que su amiga le está contando sobre lo de Ryder. Esta alucinando,y no puede evitar pensar en aquel chico que conoció, Andrew.
- Y entonces después de que recogiera y se vistiera le acompañe a la puerta para despedirme y casi me da un beso, no sé si por equivocación o lo hizo aposta pero nos reímos y nos dimos dos besos- Termina la chica de contar la historia y mira a su amigo para que le diga su opinión.
- Que fuerte. ¿Y te gusta? –
- Mucho pero no quiero parecer desesperada-
- Claro, pues sigue adelante, no pierdes nada por intentarlo- responde Dylan.
El teléfono de Dylan vibra, alguien le ha mandado un Whats app. Se acerca a cogerlo y ve que Andrew le ha hablado.


Sonríe al ver que le ha hablado, ese chico es muy guapo y parece que tiene interés en conocerlo y quedar con él.


-¿Quién es? – Pregunta Zoella.
- Un amigo que hice ayer – dice sin dar muchas explicaciones.
- ¿Un amigo? Uuuuii, yo sé de alguien que ha ligado – dice cantando y con un tono infantil.
- Es solo un amigo –
Dylan escribe en el móvil y sigue haciendo caso a su amiga. Zoella intenta averiguar que esconde su amigo pero es imposible porque se pone a escribir un par de veces más por el móvil.
- ¿Sabes que es de mala educación hablar por Whats app mientras que te hablan? – Dice Zoella y justo después le quita el móvil y lee la conversación.


- ¿Has quedado con él? Dios es guapísimo ¿Por qué te ha preguntado dónde vives? –
Dylan consigue quitarle el móvil a su amiga que ha corrido por toda la casa para poder leer la conversación entera.
- NO LO SE – Responde mosqueado por haberle quitado el móvil, realmente mosqueado pero no por leer el mensaje si no porque se le podría haber caído su preciado móvil.
- ¿Te gusta?- Pregunta esperando una respuesta positiva.
- Un poco… - Responde a su amiga que salta y grita de alegría.
El sonido del telefonillo suena y la chica para de gritar. Los dos se miran a la cara y se acercan al telefonillo.
- ¿Si? – Responde tímido.
Dylan le da al botón para abrir la puerta y cuelga el telefonillo. Mira a su amiga con la cara descompuesta.
- ES EL – Responde asustado.
- ¿En serio? Escúchame me voy a ir al piso de arriba y cuando entre me iré así os dejo solos, chao – La chica sale corriendo después de darle un gran beso a su amigo que se queda como una piedra al verse en esa situación.
Cierra y se mira. ¡¡Esta en pijama!!

(Faith – Dylan)


(Sale corriendo al cuarto desnudándose y quedándose en bóxer mientras canta. Busca algo para ponerse y se viste rápido. Busca unos zapatos, se los ata, y rápidamente va al baño, se pone colonia y se peina. Se mira al espejo y cuando se ve bien sale al salón bailando y lo ve todo desordenado. Empieza a recoger toda la ropa la mete en la canasta de la ropa sucia. Pone bien los cojines y la mesa. Al llegar a la cocina ve platos sucio por medio y los mete en el lavabo, no le da tiempo de lavarlo. Cuando lo deja todo recogido para por un momento (se para la música sola) y suena el timbre y va andando hasta la puerta hasta que abre)

- Hola, Andrew que sorpresa – Dice disimulando.
- Hola. Perdón por tardar en subir alguien tenía cogido el ascensor y subiendo por la escalera me equivoque de piso- Dice el chico pasándose la mano por la nuca.
- No pasa nada pasa – Dice Dylan.
 Al entrar el chico y cerrar la puerta ve a su amiga que baja sonriente y gesticulando con la boca la frase “Me debes una”. El chico gesticula igual diciéndole “Gracias”. Cierra la puerta y el chica se ha quitado el chaquetón y lo tiene doblado en la mano.
- Pon ahí tu chaquetón si quieres – Dice Dylan.
El chico le da las gracias y cuelga su chaquetón en la percha y sigue a Dylan que se acercan al salón.
- ¿Has desayunado? – Pregunta Dylan.
- Si, gracias. Por eso me he acercado justo he desayunado por aquí cerca y he dicho de pasarme a verte ya que estaba por aquí- Dice Sonriente –  ¿Te he pillado en mal momento? – Pregunta Andrew.
-No para nada, justo hoy no tenía nada que hacer –
- ¿Te apetece que vayamos a pasar el día al parque? – pregunta Andrew.
- Claro, porque no – Responde sonriente.
- O podemos ir al cine o las dos cosas – dice Andrew y los dos se ríen – Bueno ya vamos viendo-
- ¿Te importa si me ducho? – Pregunta Dylan
- Para nada, tomate tu tiempo, aquí te espero – dice poniendo esa sonrisa que tanto le gusta a Dylan.


En un lugar apartado de la ciudad a finales de octubre.

Acaba de llegar a la casa. Lo mejor será prepararse para lo peor. Tiene que intentarlo es la única forma que le queda para poder arreglar la cosas con Carrie. Sam entra en el jardín y se acerca lo más posible a la ventana del cuarto de su novia…bueno ex novia. Respira hondo y con una piedrecita la tira y le da al cristal. Espera un ratito y no parece que lo haya escuchado. Vuelve a tirar otra piedrecita y le da al marco de la ventana, parece que se ha escuchado un poco más ese golpe. No tarde en asomarse Carrie y le ve.
- ¿Sam? ¿Qué haces aquí? – Pregunta extrañada.
- Necesitaba hablar contigo las cosas. Quiero que me perdones he sido un imbécil por lo que hice y sé que no quiero perderte, en tan poco tiempo has llenado mi corazón de amor y…
(Carrie – Sam)


(Empieza a cantar mirando a la ventana, está nervioso. Carrie le mira desde arriba. Sus ojos se llenan de lágrimas.)

Al terminar esta de rodillas en el césped y mirando a la chica que se asoma en la ventana.
- Lo siento…Perdóname, ahora mismo solo quiero estar a tu lado y hacerte feliz…- dice el chico cansado de haber terminado de cantar.
Espera la contestación de la chica pero no dice nada. Cuando parece que va a hablar se mete para adentro y cierra la ventana. Misión fallida.  Por lo menos era mejor intentarlo y quedarse en el intento. Se levanta y se sacude, anda hasta la acera y mira una última vez la casa de aquella chica que perdió por ser un estúpido. Por lo menos no se puede decir que no lo intento. Empieza a andar hacia uno de los lados sin ninguna dirección. Lo mejor será darse un paseo.
- ¡¡SAM!! ¡Espera! – Dice Carrie corriendo terminando de ponerse la sudadera.
- Carrie…- dice alegrado.
 Está ahí, ha bajado. Esta alegre y nervioso quizás demasiado nervioso.
- Oye de verdad que lo siento mucho porque siempre….- Carrie le pone el dedo en la boca.

- Deja de hablar… hablas mucho – dice sonriéndole mientras se acerca y le da un cálido beso en los labios.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Capítulo 31

El sábado por la mañana en algún lugar alejado de la ciudad.

Le ha sonado el despertador unas 3 veces. Pero tiene tanto sueño que prefiere quedarse tumbada, abrazando un cojín de “Frozen”. La relajación le dura poco cuando empieza a escuchar a su madre limpiando, abriendo y cerrando el grifo, abriendo y cerrando puertas, incluso hace ruidos desagradables como si estuviera moviendo los muebles de sitio. Su madre le impide dormir más, así que a regañadientes Alexia se levanta y se queda sentada en el borde de la cama mirando al suelo durante nos segundos hasta que si gato Willy le acaricia el brazo con su lomo mientras maúlla para que le de comer.
- ¿Qué te pasa, pesadete? – dice Alexia hablando con su gato a la vez que lo acaricia.
Se pone de pie y abre las persianas de su ventana la cual le deslumbra con el brillante sol que hace. Parece que después de la tormenta siempre llega la calma. Mira alrededor y ve su cuarto hecho un desastre. Quizás va siendo hora de que lo limpie todo antes de que entre su madre y se ponga como una fiera. Enciende una pequeña radio que le regalo su padre de un sitio donde estuvo. Realmente casi siempre que va a algún lado siempre se acuerda de traerle algún detallito, eso a ella le encanta. Al encender la radio un locutor está hablando sobre canciones de toda la vida, las que nunca se pierden en el olvido, donde quiera que vayas ya estarán ahí durante el resto de los días. Una música empieza a sonar, esa canción le encanta es mas siempre le da alegría escucharla. No puede estar sin cantarla, pone la música a todo volumen y empieza a cantarla.

(Girls just want to have fun – Alexia)

(Mueve el culo y la cadera de manera que parece que va un poco arrítmica pero pronto contrala la canción y mientras canta empieza a recoger su cuarto el cual le hacía falta un limpiadito)


En otro lugar de la ciudad  esa misma mañana.

Se ha despertado pronto, tiene que reconocer que no sirve para quedarse dormida hasta las tantas. Se ha puesto a mirar Facebook, Twitter y Instagram. Ya solo le falta el correo. Al entrar un nuevo correo tiene esperando desde hace unas horas en su bandeja de entrada. ES DE WILL.

Queridos alumnos, espero que hayáis pasado una semana tranquila y no se os haya hecho muy larga. El lunes me incorporo de nuevo y volveré a retomar el Glee club. Ya me han comentado, Charlie y Richard, lo que habéis trabajo esta última semana y viendo el resultado quiero deciros que incorporaremos las canciones españolas a nuestro repertorio. Para no perder tiempo en aclaraciones deciros que estaba de luna de miel y por eso me fui sin avisar. Para esta semana que entra trabajaremos con unas canciones de una época bastante conocida. Esta semana trabajaremos la época de… Los 80´s.
 Un beso muy grande a todos y feliz fin de semana.

Will

Le ha alegrado mucho saber de su profesor, esta semana se ha pasado bastante larga y han pasado muchas cosas. Lo de la ruptura de Blaine y Austin… lo de Tina…..y…. lo de Sam. Su corazón se sigue acelerando cada vez que piensa en él, realmente ese chico la ha enamorado ¿Y si es el amor de su vida y lo está dejando ir? ¿Y si le está dando mucha importancia al tema? Sabe que no. Le está dando la importancia que se merece. Aunque cierto es que no tuvo nada con esa chica, ni siquiera quedo con ella, pero el hecho de que hablaran le ha hecho desconfiar de él. Mira su móvil y abre la galería de fotos, ve aquellas fotos de la escapada que hicieron juntos que fueron a aquel parque, sigue pasando y tiene fotos con él en el Glee club haciendo el tonto. Siempre le ha gustado su actitud ante la vida, poniéndole una sonrisa a todos los que le rodeaban. Sabe que no es mala persona y que está segura que no lo ha hecho con maldad, pero lo ha hecho. No quiere darle más vueltas. Apaga la pantalla del móvil y lo deja en la mesa, en el ordenador abre una pestaña nueva y busca “diario de instituto” se acaba de acordar que hay alguien escribiendo un diario público anónimo. Por suerte hay una entrada nueva.

“¿Os he comentado que me siento feliz? feliz por muchas cosas, entre ellas, querido diario, está el hecho de haber estado hablando con esa persona. Mis primeras palabras han sido geniales, un nudo se me hacen en el estómago a escuchar hablar a esa persona. Era como me lo había imaginado en mis sueños. Sé que es muy cursi todo lo que escribo y que muchos me han preguntado por mi identidad. Pero eso es lo bonito de todo esto, que es anónimo, que puedo expresar mis sentimientos a todos sin tener que avergonzarme. Así soy, y si muchos lo supieran no me tratarían igual. Bueno prosigo… Ayer estuve en una fiesta que hicieron en casa de una chica que se llama Santana (Si estás leyendo esto lo pase genial) lo más gracioso es que gracias a esa fiesta pude hablar por primera vez con esa persona de la cual me estoy enamorando. Fue un momento especial y por eso tenía que compartirlo y plasmarlo en el diario. Espero que todos podáis enamoraros y poder sentir en primera persona lo que yo sentí esos minutos de mi vida. Un beso y hasta otra.
PD: Siento no haber escrito durante esta semana pero quería esperar un poco para escribir.”

Carrie suspira profundamente, esta totalmente de acuerdo con esa persona del diario en que cuando quieres a una persona todo lo que hagas con ella, aunque no te guste, son momentos especiales. Cierra el portátil. Necesita un poco de respiro de todo, todo le recuerda a Sam. Este fin de semana espera pasarlo rápido. Se acerca a la ventana y la abre. Un aire fresco matutino le acaricia la cara.  Apoya las manos en la ventana dejando caer la cabeza encima y mira a la calle en la cual ve a la gente pasar y algunos coches circular por la carretera con normalidad.


Mientras tanto en ese mismo momento en otro lugar no muy lejos de allí.

Ya lo tiene casi todo recogido, la radio sigue sonando, pero un poco más baja que antes. Contonea el cuerpo utilizando de vez en cuando una guitarra imaginaria como si la tocara y al final de las canciones saluda como si alguien le aplaudiera. Encuentra unas pulseras que hacía tiempo que no se ponía, las tenía encima de la mesita, seguramente su gatito ha estado jugando con ellas. Se acerca a la mesita y las mete en el primer cajón con el resto de sus pulseras. Al cerrarlo, mira aquel archivador trasparente. Es el que ayer cogió de aquel árbol. Recuerda a la persona encapuchada y un repelús le recorre todo el cuerpo, que miedo. Que será lo que esconde ese archivador. Realmente tiene miedo a abrirlo y encontrarse algo que no le gusta. No lo piensa y saca los folios del archivador. Todos los folios están agarrados por unas  especies de anillas por el lado derecho del folio justo por el centro. El primer folio esta en blanco, el segundo pone un título grande “Impensable” ¿Qué significa ese título? ¿Impensable de qué? Al pasar la página, lee.

Hola, soy azul_04 y si estás leyendo esto es porque te ha entrado curiosidad al ver un archivador lleno de folios en mitad de la calle. Decirte que gracias a tu curiosidad vas a poder leer el prólogo de “Impensable”. Soy un escritor amateur que ha decidido escribir un libro y hacer públicos los capítulos de manera anónima, para que la gente pueda leerlos. Aquí tienes mi correo azul_04@hotmail.com o si deseas mandarme tu opinión de una forma más directa aquí tienes mi Facebook, “Impensable azul”. Espero que disfrutes de la historia."

¿Una historia? No entiende muy bien que es eso pero pare que alguien se ha dedicado a escribir una historia y repartirla por la ciudad ¿la va a leer?...claro, ahora mismo tiene intriga.

Prologo
Tal vez solo es producto de mi imaginación o simplemente me estaba volviendo loco, no lo sé, yo la vi, la conocí en el bosque, aquella noche cuando solo era un pequeñajo de 5 años.
Todo ocurrió en aquella noche cuando hui de mi padre, él, la persona que solía llamar “Papa” tuve que vivir toda mi vida sometido a sus maltratos y solo ella… supo escucharme.
Ella no sabía si era real pero yo la veía. Me consoló y me enseño tácticas para sobrevivir a los abusos de mi padre, ella era mi héroe.
Desde esa noche todo momento libre que tenía iba al bosque a visitarla. Ella me dice que vive sola, ella me dice que nadie debe saber de su existencia, ella siempre me dice que debo guardar el secreto o sino despertare su furia. Jamás entendí a que se refería pero ella siempre susurraba a mi oído “Shh... Es un secreto impensable” También me decía que jamás la dejara, que estaba sola en este mundo y que también me recordaba que solamente podía ir a visitarla a las horas de la noche, cuando el sol caía por la montaña, jamás entendí el porqué.
Ella reía, aunque nunca pude apreciar su sonrisa, pues usaba un pasamontañas, apenas podía visualizar sus ojos azules. A veces se mosqueaba y golpeaba árboles, pero yo sabía que jamás me lastimaría, ella no era como el monstruo de mi padre.
Había veces que se quedaba dormida en mis brazos, ella acariciaba mi cabello y susurraba en mi oído “Tranquilo nene, yo siempre estaré a tu lado” y cuando despertaba ya no se encontraba a mi lado.
No tenía miedo de ella, sentía compasión y afecto.
Ella era mi salvadora.
Pero… ¿Quién era ella?”

Vaya esta interesante la historia, no quiere dejar de leer y pasa el folio pero solo hay un folio en blanco. Alexia intenta ver si se ha saltado alguna página que se haya quedado pegada, pero no. Así que sigue pasando folios hasta que llega a uno donde pone una nota.

Espero que te haya gustado, si has pasado las paginas hasta aquí es porque tienes muchas ganas de leer el primer capítulo, dime tu opinión sobre lo que has leído y pronto repartiré el siguiente capítulo. Besos Azul_04.

En serio le va a dejar con toda la intriga ¿Quién es azul_04? Y si le da la opinión por el Facebook, de esa manera podrá mirar si tiene fotos suyas aunque lo duda. Alexia deja los folios en la cama y busca su portátil. Lo enciende y pone el pin, espera unos minutos a que se cargue el escritorio y luego entra rápidamente en internet y se mete en Facebook y busca “impensable azul” le sale una foto de perfil pero no parece de ninguna persona sino de la portada de aquel libro.

Es una pena y una gran intriga. Aun así no ha tardado en añadirle como amigo para poder darle su opinión. No se fía mucho pero la historia le he encantado y le va a dar su opinión positiva. Rápidamente una pestañita de Facebook se le abre en la esquina inferior izquierda, le ha agregado como amigo “Impensable azul”. Ups, parece que lo ha pillado conectado. Se mete en su perfil y un sonido le hace mirar a la esquina inferior derecha donde una pestaña de chat se ha abierto.
- Hola, gracias por unirte al club “impensable”-
Alexia se ha quedado un poco inquieta al ver que le estaba hablando, que mala suerte el hecho de que esté conectado justo cuando le ha mandado la solicitud. Tendrá que responderle, pero ¿Qué le responde? ¿Tiene que ser formal? O ¿Simpática? ¿Y si es las dos cosas?. No sabe bien como va a actuar pero escribe.
- Hola, muchas gracias- le da a “Enter” no muy contenta con la porquería de respuesta que ha puesto
- ¿Te ha gustado el prólogo? –
Mierda, en serio le va a tener que dar su opinión así le da vergüenza así no puede ser muy objetiva, aunque la verdad es que la historia le ha gustado bastante, así que…
- me ha encantado, ya tengo intriga de que va a pasar luego – Lo ha mandado un poco dubitativa aunque cree que ha exagerado un poco.
- Me alegro, Alexia –
¿Sabe su nombre?, dios sabe su nombre ¿Cómo puede ser? ¿Un psicópata más para lista?....ah, se calma al ver que en su Facebook pone su nombre. Menos mal, pero se ha sentido un poco estúpida en esos segundos. Lo mejor será decirle lo que piensa de la historia.
-Me gusta mucho esa relación del chico con esa chica tan misteriosa, me gusta que no siempre sea un prototipo de “hombre héroe” y sea por una vez una “mujer héroe” – Sabe perfectamente que parece un poquito feminista esa respuesta pero no está nada mal, es lo que piensa.
- Ya iba siendo hora que  alguien cambiara los roles, ¿no? –
Ese comentario le ha hecho sonreír un poco. Un sonido le avisa que tiene un mensaje en la entrada del correo que todavía no ha leído. Es de Will. Empieza a leer….queridos…..incorporo….comentado….Una cara de asombre y de alegría hace que la chica se levante de la silla sin quitar la mirada de la pantalla….. ¡¡LOS 80s!!. Se pone a da mini saltitos a la vez que hace un sonido agudo acompañado de una risa y toquecitos de palmas. El sonido del móvil he hace volver de su felicidad a su habitación y ve que están hablando por el grupo de Whats app. ¿Qué pasara?

Antes de que responda, otro mensaje le llega al teléfono…no puede ser es Charlie, ¿Qué le ha escrito? y ¿por qué le escribe un sábado? y ¿por qué habla con ella en vez de con la choni de su novia? Todo eso se le pasa por un segundo a la vez que abre el chat con Charlie

Le ha puesto hola, ains si es que es adorable…y un capullo. Se le ha venido a la cabeza a la choni esa otra vez, no la puede ver, y no porque sea malaje, que lo es, sino porque es la novia de su futuro marido y eso no le hace ninguna gracia. Aunque ella no le guarda rencor, ni odio ni envidia
Ups será mejor que responda. Pero lo más formal posible, y seca, es más va a poner un punto al final de cada frase, que se note que esta mosqueada.

Impaciente esta por saber que le está escribiendo, tarda mucho ¿Por qué tarda? No es impaciente es que el tarda mucho en escribir.

¿Hablar?, ¿Quiere hablar con ella? A lo mejor es para contarle que ha dejado a la choni malaje y por fin le va a decir que esta súper enamorado de ella y que no puede vivir sin besarla…o a lo mejor es para echarle una bronca por el examen que hizo que de 5 preguntas respondió 3 por que no le dio tiempo. En su defensa tiene que decir que no podía escribir y mirar a Charlie leer sentadito en su silla de profesor al mismo tiempo. Ains sea como sea esta desenado verle y lo mejor será que no se le noten las ganas de que quiere quedar.

Dios mío va a tener una cita con Charlie, ahora mismo está en un sueño del que no quiere despertarse. Bueno no puede perder más el tiempo, abre el teclado y le contesta de manera seria.

Se ha despedido diciéndole guapa, le ha ido guapa, es la primera vez que Charlie le dice guapa. Alexia escucha a su madre como la llama ains que mientras baila al son de una musiquita que se ha inventado ella en plan conga sale por la puerta del a habitación en busca de su madre.


Un poco más lejos de la casa de Alexia en otro lugar apartado de la ciudad.

Casi no ha dormido ha estado todo el tiempo mirando al techo reflexionando todo lo que paso ayer. Es difícil cuando quieres a alguien, pero te ha engañado. Mira para la ventana justo ahí tiene su escritorio con sus tres peces. Tiene peces porque a la madre no le gusta tener animales en casa. Así que se compró esos peces para que le hicieran compañía cuando estaba solo Se levanta de la cama y se sienta dejando la cabeza apoyada en sus brazos como si fuera una almohada, mirando a los peces. Viven en una pecera, la cual no pueden salir. Si un pez se pelea con otro no tiene donde ir, se tiene que ver las caras siempre…. ¿Pero que está pensando? Los peces no se pelean… Esto le está afectando. El móvil le ha sonado casi 4 veces. Mira la pantalla, es el Whats app. Serán las chicas, pero se lleva la sorpresa al ver que Blaine le ha escrito.

Eso es lo mismo que le se pregunta… ¿Quiere hablar? Ni el mismo lo sabe, lo mejor será no contestarle todavía, cuando le apetezca le contestara. Se levanta de la silla mirando la foto de perfil de su “exnovio”, Que mal suena esa palabra. Sin dejar de mirar la foto se tira de espaldas a su cama y suelta el móvil dejándolo caer en la cama. Austin mira al techo. Sabe que tarde o temprano tendrán que darse explicaciones. Lo que si es cierto es que no deja de pensar en él y eso le destruye por dentro.

(Time after time – Austin & Blaine)

(Austin mira el techo y empieza a cantar. Blaine canta sentado en la ventana de su cuarto con una pierna colgando por fuera. Austin se levanta y mira por la ventana, sus dos caras en lugares diferentes se miran uno enfrente del otro. Al terminar la canción Austin cierra la ventana)


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Capítulo 30

En algún lugar de la ciudad en esa fría y lluviosa noche.

Acaba de echar el freno de mano pero no ha apagado el motor del coche. Maxxie sale del coche a la misma vez que Carrie para acompañarle hasta la puerta. Zoella desde la ventana del coche medio bajada le lanza dos besos que Carrie recibe con una sonrisa. Esa chica es un encanto. Llegan a la puerta y Carrie busca sus llaves.
- Espero que quedemos un día todos para salir de fiesta o dar una vuelta- dice Maxxie con esa sonrisa impactante.    
- Claro – dice a la vez que abre la puerta – muchas gracias por traerme.
- Gracias a ti… por todo- dice el chico sin dejar de dibujar una sonrisa en su cara.
Carrie le da dos besos y sin pensárselo dos veces cierra la puerta. Maxxie mira unos segundos. Ha sido una noche completa y dentro de lo que cabe lo ha pasado bien. El ruido del motor del coche hace que se despierte de sus pensamientos y ande rápido al coche en el que Zoe se ha cambiado al asiento del copiloto.
- Espero que no te importe que me siente delante – Dice Zoe un poco apurada.
- Para nada, es más iba a pedírtelo – añade Maxxie.
El coche arranca y empieza a andar. Esta justo pegada detrás de la puerta tal cual cerró. Por fin está sola, y en casa. Agradece muchísimo a sus amigas el hecho de ayudarla con el tema de Sam. Pero está muy agobiada y necesita despejarse. Anda hasta el salón donde busca su cargador. Juraría haberlo dejado aquí… o no. Va a la cocina con la intención de no encontrárselo porque sabe que ahí no lo ha dejado pero va para así asegurarse y quedarse más tranquila. Tampoco está. Recuerda que lo dejo en su cuarto. Rápidamente y con sigilo, sube las escaleras hasta llegar a su cuarto. Cierra la puerta y mira a la mesita donde divisa su cargador. Un suspiro de lo más profundo del corazón de la chica sobresale. Menos mal, ya pensaba que lo había perdido. Inmediatamente lo enchufa y pone a cargar el móvil. El móvil hace un sonido y vibra a la vez que sale una pila con una rayita roja que va subiendo hasta convertirse en una raya larga verde que invade todo el interior de la pila. Deja pulsado un botón para encenderlo mientras se desviste para ponerse le pijama. Escucha un ruido de afuera parece como cuando coges un trozo de celo. No le da importancia en la noche suele a ver mucho ruidos. La segunda vez que lo escucha es más extraño, ya que el sonido era muy parecido al primero y eso ya es muy raro. Va a la ventana mientras termina de ponerse la parte de arriba del pijama. Abre la ventana y mira a su alrededor. No hay nada, ni nadie. Es raro jura a ver escuchado algo. Sera el poco alcohol que le queda en el cuerpo. Cierra la ventana antes de que se acatarre. Y se pone el pantalón del pijama. La noche ha sido larga y se lo ha pasado genial pero lo mejor será descansar.


Aun en la fiesta de Santana, la cual está a punto de terminar, en ese lugar apartado de la ciudad.

Acaba de salir por la puerta hacen mucho frio y todo está mojado, pero por suerte no está lloviendo ya que lleva unos zapatos y un pantalón que acaba de estrenar. Sinceramente no tiene gana de que estén manchados. Lo primero que hace al salir es abrocharse la chaqueta a la misma vez que comprueba que lleva su IPhone 5s. Le tiene un cariño especial a ese teléfono…bueno realmente a todos los productos “Apple”. Lleva la móvil en el bolsillo derecho del pantalón, realmente sabía que lo llevaba ahí pero tenía que comprobarlo. Intenta evitar a todos los chicos borrachos que están por la parte del porche, le da entre miedo y asco. Dylan sale a la acera y empieza a andar dirección a su casa. Conecta los auriculares al iPhone y busca en la música una canción de Cher Lloyd.
- ¡Oye! ¡Esperaa! ¡Esperaaaa! –
Dylan estaba a punto de ponerse el otro casco pero los gritos de alguien le paran. Se da la vuelta y ve a un chico guapo, con un gorro que le queda bastante bien y con unos brazos que tampoco son de una persona muy fuerte pero los tiene marcados.
- ¿Si?...-
- Creo que esta bufanda es tuyo, estaba debajo de mi chaquetón y me han dicho que podría ser tuyo, ¿tú eres Dylan verdad?- Pregunta el chico un tanto confundido.
- Si…-
Dylan ve la bufanda, es la suya. Cuando ha salido ha mirado que tenía su teléfono pero no miro si llevaba la bufanda. Aun así tenía la sensación de que algo se le olvidaba.
- Si, esa bufanda es mía, gracias por traérmela-
- No tienes que darme las gracias. ¿Para dónde vas? Yo voy hacia el centro- dice le chico.
- Yo también, vivo por la parte que está cerca del estadio – Añade Dylan.
- ¿El estadio? Yo también voy para allí, tengo mi piso compartido por allí. Lo siento es que no soy de esta ciudad y ando un poco liado- Dice el chico
- Si quieres vamos juntos yo voy andando-
- Seria genial, gracias…por cierto me llamo Andrew-
- Encantado, me llamo Dylan- dice mientras estrecha la mano con Andrew.
Los chicos empiezan a andar. No saben que contarse ni que decirse así que Dylan saca el móvil para hacer un poco de tiempo. Andrew ve que Dylan ha sacado su móvil y hace lo mismo. Esta mirando de reojo el móvil de Andrew. Si ese chico ya es guapo y tiene unos brazos definidos y perfectos solo le quedaba eso… que tuviera un IPhone 6s.
- ¿Hace cuánto llevas en esta ciudad? – Pregunta Dylan para romper el silencio.
- Desde hace poco, relativamente poco. Nuestra jefa Sue Sylvester vive aquí cerca y los ensayos los trasladaron aquí-
- ¿Sue Sylvester? – dice extrañado.
- Si… ¿La conoces? – Pregunta Andrew.
- ehh… Ahora mismo no me suena, la verdad…- dice intentando disimular su asombro.
Si no ha entendido mal, Sue tiene un grupo de algo, puede ser un grupo de animadores, pero viendo cómo va el chico nuevo que acaba de conocer no tiene pinta de ser animador.
- y… ¿De qué es el grupo? – Pregunta intrigado Dylan.
- Pues somos un grupo de canto A capella, nos llamamos “The Reckless Madness”- dice el chico mientras pronuncia el nombre del grupo a la vez que intenta con las manos plasmarlo en el aire, y sonríe.
Dylan no puede evitar reírse por como ha dicho el nombre del grupo con cierta ironía. Sue tiene un grupo de gente que canta A capella. Esto cada vez es más extraño pero no va a darle vueltas a eso ahora esta con ese chico y se lo está pasando bien.
- ¿No te gusta el nombre? – Pregunta Dylan.
- No es que no me guste, pero….parecemos malos con ese nombre-
- ¿Así que sabes cantar?- dice Dylan que se había hecho esa pregunta en la mente y la ha soltado sin querer.
- Si…bueno, se afinar, dejémoslo ahí – dice el chico bromeando – ¿Y tu?-
- ¿Yo? ¿Qué si yo que? ¿Qué si se cantar?... bueno desde hace poco he empezado no tengo todavía mucha técnica y ….-
(No estamos solos – Andrew & Dylan)

(Dylan se queda cortado, Andrew ha empezado a cantar y bailar al lado de una farola y quiere que cante. Respira hondo y canta un poco mientras coge el ritmo de la canción. Andrew baila por la acera mientras canta. Dylan se suelta y baila un poco mientras canta. Andrew empieza a correr y Dylan le sigue. Legan aun  parque en el que escalan hasta llegar arriba de una casa de madera y luego bajan por un tobogán. Los chicos ríen. Andrew se esconde y  le da un susto a Dylan que da un brinco y persigue a Andrew que sale del parque y sigue por la acera. Dylan canta mucho más suelto, mientras Andrew le anima a que baile con él por la calle Al terminar la canción esta justo en el estadio.)

Paran de correr. Los dos chicos están cansados y se apoyan en sus rodillas para coger aire a la misma vez que ríen como pueden. Hay un momento en el que los dos chicos están cayados reponiendo su aliento para poder hablar.
- Hace tiempo que no me reía tanto – dice Andrew entre suspiro y suspiro.
- Ya ves… - suelta Dylan suspirando al mismo tiempo.
Ya están un poco más calmados y la respiración no esta tan acelerada.
- ¿Te gustaría que quedemos otro día? – pregunta Andrew.
- Sí, claro, porque no-
Andrew saca su teléfono y busca en la agenda la opción de nuevo contacto.
- Dime tu número- Añade Andrew.
Dylan le dice su número que se lo sabe de memoria. Andrew lo punta y le da a guardar.
- Cuando llegue a casa te hablo por el Whats app para que guardes mi numero – dice mientras guarda su móvil.
Andrew se acerca a Dylan y le da dos besos y le sonríe. Dylan mira sus dientes blancos y esa sonrisa que tiene que hipnotiza a cualquiera. Lo ve de espaldas alejarse,  antes de irse se queda mirando un poco al chico, para saber que eso que acaba de pasar no es un sueño.


En algún lugar de la ciudad de Ohio en esa noche fría y según parece ya, menos lluviosa.

Acaba de dejarle Maxxie justo al lado de su casa. Solo le conocía de vista del equipo y parece un buen chico. Zoe ha ido a su casa a recoger a Tina, su perra, es tarde y sabe que mañana no va a poder despertarse temprano como hace siempre para darle su paseo matutino. Aún así, este va a ser bastante ligero. Le está esperando en la puerta a que la abriera para saltar a sus piernas. Zoella coge la correa y cierra la puerta de su casa. Tina baja corriendo las escaleras moviendo la colita de felicidad. Espera en la puerta impaciente que su dueña le abra pero primero la amarra. Al abrir Tina tira de la correa, aunque sea pequeña tiene algo de fuerza.
-Vamos Tina. - Le dice a la pequeña, que anda olisqueando un pis. -¡Tú eres una señorita! Y las señoritas no hacen esas cosas. - Le dice casi en un susurro temiendo que alguien la escuche hablar a altas horas de la madrugada con su perra y la tomen por loca.
De repente, Zoe para en seco al oír un sonido que parecía venir de entre los coches. Se acerca con cuidado, escucha como unos quejidos. Avanza unos pasos más y se encuentra a un chico, probablemente borracho, muy borracho, tirado en el asfalto, justo entre los dos coches aparcados. Sabe que no es buena idea, pero la cara le resulta familiar así que se agacha para ayudarlo a levantarse. Cuando este se gira, Zoe pone cara de sorprendida, es Ryder, uno de los quarterbacks del equipo del instituto. Se había fijado en él muchas veces, pero siempre pensó que estaba coladito por otra chica del instituto, Marley.
-¿Marley? -Dice él.
-¿Qué? - Definitivamente sí que está loco por ella. -Piensa Zoe.
-Soy Zoe, yo también estoy en el McKinley. Aunque dudo que sepas de mi existencia. -Esto último lo dijo más para ella misma que para él.
El chico se agarra a sus hombros en un vano intento de levantarse. Zoe, consigue reunir la suficiente fuerza como para dejarlo caer en el capó de uno de los coches.
-¿Dónde vives, Ryder? Te acompañaré a casa.
-No, no es necesario... Tengo... Tengo aquí mi coche.
-¿Pero qué...? ¿Piensas ir en coche a tu casa con la que tienes encima? ¿Es que estás loco o simplemente eres tonto?
-Estoy bien.
-Te acabo de encontrar tirado en el suelo.
-Me he caído y me he golpeado el brazo, pero estoy bien, te lo prometo. -Le intenta convencer él con esa forma de hablar tan típica de los borrachos.
-Ya...
Zoe intenta no reírse mientras lo observa buscarse las llaves del coche por los bolsillos del pantalón. Habría metido la mano unas cuatro veces en el bolsillo correcto sin notarlas.
Se acerca a él y las coge.
-¿Buscas esto?
Ryder entrecierra los ojos mirando las llaves y hace ademán de cogerlas pero ella las levanta esquivando su mano.
-Ni hablar. Dime dónde vives, yo te llevo.
-Yo puedo ir perfectamente.
-No te lo crees ni tú.
Ryder empieza a andar hasta la puerta para demostrarle que puede hacerlo sin problemas, pero el cuerpo le falla y ella lo sostiene para que no caiga al suelo... Otra vez. Él se ríe y ella se cansa de la situación. Coge a la pequeña Tina en brazos y la mete en el asiento de atrás.
Luego se gira hacia él, que continúa riéndose sin saber por qué y lo arrastra hacia el asiento del copiloto, lo coloca como puede y le abrocha el cinturón. Mientras ella se dirige a la otra puerta pasando por delante del coche, Ryder se pone a tocar el claxon y la señala con el dedo riéndose. Ella lo mira desde fuera y pone los ojos en blanco. Jamás pensó verse en esa situación con ese chico.


En otro lugar de la ciudad, más concretamente en un bar feo y cutre de los que no cierran hasta las 6 de la mañana...

Esta sentado solo, se ha tomado dos cervezas sin alcohol, ahora tiene que conducir hasta casa. Tiene el móvil encima del a mesa, de vez en cuando mira la hora esperando una respuesta de alguien. ¿Por qué no contesta ya? Sabe que no debe dejarla ir a las fiestas porque él no puede vigilarla, no quiere que le pase nada. Charlie le da un buche a la cerveza y un bigote de espuma se que queda en el labio superior. Con la lengua logra quitárselo.
- La voy a llamar – Piensa.
Coge el móvil y lo desbloquea, y busca el contacto de Claire, pero no la llama.
- Voy a esperar un poco más…, Charlie se paciente – sigue pensando.
Deja el móvil sin desbloquear en la mesa y le aparece el contacto de Alexia. No se acordaba que tenía guardado su número desde la excursión. Rápidamente vuelve a coger le móvil y busca en Whats app los contactos que empiezan por “A”. Ahí esta tiene una foto de perfil que sale preciosa, sentada en un poyete con un atardecer de fondo. No puede remediar pensar que esa chica le vuelve loco y que en otra situación hueva sido todo más fácil y diferente. Hay muchos obstáculos ahora mismo y si tuvieran algo juntos, no solo habría millones de problemas y obstáculos más sino que podrían echarle del trabajo o incluso perder la licencia de profesor. Mira la foto una vez más, le encantaría estar ahí sentado junto a ella, dándole un abrazo y un beso en esos labios tan preciosos y perfectos que tiene. La pantalla del móvil se apaga y vuelve al mundo real. Le da otro sorbo a la cerveza esta vez más largo, el bigote de espuma esta vez está más arriba y no lega con la lengua así que se ayuda con una servilleta. Está claro que tiene que alejarse de ella por su bien…y por el suyo. Coge su móvil y se lo guarda y de su bolsillo unas monedas y haciéndole un gesto al camarero, que lleva charlando desde que entro con otros dos hombres desde que entro, para que sepa que la dejado el dinero en la mesa. Se abrocha la chaqueta y sale a la calle. Hace frio, aunque por suerte ha escampado. Ya no cree que le quede mucho a Claire para que le llame y mientras tanto anda hasta le coche. Podría decir que tiene los sentimientos ahora mismo a flor de piel por culpa de las cervezas pero no es así porque eran sin alcohol, así que es seguramente por pensar en Alexia.
(Aléjate de mí – Charlie & Sam)

(Charlie canta solitario por esas calles de las afueras de la ciudad. Recuerda esos pocos momentos en los estuvo con Alexia. Por otro lado Sam anda por otra calle hacia su casa y pensando en Carrie. Los recuerdos de ellos dos le vienen a la cabeza. No paran de andar por esas calles frías cantando. Sam llega a su casa y justo en el final de la canción cierra la puerta)

Al terminar de cantar ha llegado a su coche. No le da tiempo de encontrar las llaves cuando un mensaje le llega al teléfono.
“Ya he terminado, ven a recogerme. Gracias por esperarme <3”


Mientras tanto en otro lugar de la ciudad…

Zoe está desesperada, Ryder se ha quedado dormido en el asiento y no tiene ni la más remota idea de dónde vive para poder llevarlo a su casa. Le ha gritado, ha tocado el claxon y le ha pegado fuerte en el brazo para que se despertara, pero ha sido inútil. Para en un semáforo y le busca la cartera... No tiene suerte, no lleva absolutamente nada encima. Por lo que sin más remedio, tiene que llevarlo a su propia casa. Sabe que sus padres podrían matarla perfectamente, pero no puede hacer otra cosa... Y no lo va a dejar en la calle, es peligroso.
Abre la puerta trasera y Tina sale corriendo hacia el porche esperando para entrar. Ryder parece haberse espabilado un poco y Zoe "se lo cuelga" pasando un brazo por sus hombros y lo medio arrastra hacia la puerta mientras él va confesándole su amor, creyendo otra vez que está con Marley.
-Te quiero. -Balbucea él tocándole el pelo. -Eres preciosa, Marley.
-¡Te quieres callar! Vas a despertar a mis padres. -Le dice ella en voz baja.
Consigue llevarlo hasta la habitación de su hermano, que por suerte, esta vez está en Seattle, en un importante partido de hockey. Lo tira sobre la cama y él se agarra a ella haciendo que caiga encima de él.
-Guuappa.- Le dice arrastrando cada letra.
-¡Por el amor de Dios suéltame ya! -Dice consiguiendo escapar de aquel pulpo borracho y ponerse bien la ropa.
Le quita los zapatos y le echa por encima una colcha que encuentra en la silla de escritorio. No es que sea pequeña, es que él es demasiado alto.

Ryder se ha quedado frito y Zoe lo observa dormir. -La verdad es que es bastante mono.- Piensa. Sacude la cabeza y se va a su dormitorio. ¡Qué noche tan larga!