(Música ambiente mientras lees estos dos párrafos)
Puede que la adolescencia sea la etapa más corta de la vida
y aun así es la más intensa y emocionante de todas. Aquella noche, todos se
prepararon para lo peor, para despedirse de ese tal “A”, convencidos de que
sabrían quién sería la persona que anda detrás de todo esto y ponerle fin. Pero
se equivocaban aquella noche seria el principio de sus aventuras.
En el caso de Tina los padres encontraron un lugar adecuado
para ella donde pudiera recuperarse. A veces alejarse es el único modo de
empezar de nuevo, Otras, en cambio, solo te hace falta mirar a tu alrededor
para darte cuenta de que lo que estabas buscando siempre ha estado ahí, Solo
tenías que cerrar los ojos y darle una oportunidad a otras personas por que las
cosas no pueden salirte bien si no te arriesgas. Ese fue el caso de Santana que
conoció a Carrie y a Alexia y empezaron una amistad. Si algo ha aprendido
Austin en este tiempo es que el amor es como la primera página de un libro.
Sabes cómo empieza la historia pero no como termina, porque por suerte te falta
lo mejor, VIVIRLA.
En algún
lugar apartado de la ciudad un día a mediados de octubre.
La fiesta ya
ha empezado, la música está a tope y la casa llena alumnos del McKinley.
Santana no se aparta de la puerta ya que siguen llegando más personas a
divertirse a su gran fiesta. Espera a alguien en especial que todavía no ha
aparecido.
Sam está
sentado en un sillón del salón, Carrie sin embargo esta justo en la segunda
planta dejada car en la barandilla con un vaso. Quinn la mira con desagrado
apoyada en el marco de la puerta mientras bebe del típico vaso rojo para
fiestas en el que hay más ron que Coca-Cola. Al principio no le hizo gracia la
idea de ponerse pedo tan pronto, pero mirando el panorama, decidió acabarse lo
que le quedaba de un trago. Luego fue por otro. En la otra esquina del salón
están Brittany y Artie, éste está intentando decirle algo al oído, pero ella no
está escuchando absolutamente nada, aunque hace como que sí y se aleja de él
bailando hasta el centro de la sala donde empieza a contornearse con otros
chicos. Artie piensa que esa noche tampoco va a pasar nada entre él y su amada
Brittany. Le hace un gesto a Puck, que
entiende perfectamente.
(Me voy
enamorando - Artie & Puck)
Unas
manzanas más lejos de la fiesta en algún lugar de la ciudad.
Alexia está
parada frente al armario abierto de par en par. Lleva una toalla liada al
cuerpo y otra al pelo. Puede que lleve así unos minutos, mirando una y otra
vez, una y otra vez cada uno de los vestidos que tiene. No hay nada que le
valga. Está incómoda consigo misma, se mira al espejo probándose cosas... se frustra
porque piensa que toda la ropa le queda mal y que si estuviera más delgada
seguramente ya estuviera en la fiesta de su nueva amiga Santana con un vestido
perfecto y ligando con muchos tíos del insti. Se tumba boca arriba en la cama
mirando hacia el techo, y sin querer... vuelve de nuevo a pensar en él.
(Sigo
enamorada de ti – Alexia)
(Canta
mirando a la venta imaginándose en las nubes la cara de Charlie. Termina
tumbada en la cama)
¿Por qué? ¿Por
qué cambió tan pronto de opinión? ¿Por qué le dijo que estaba enamorado de ella
y luego hizo como si nada? Fue aparecer Claire y echarlo todo a perder. ¿A qué
juega? Entiende que tenga miedo, porque podrían pillarlos... como estuvo a
punto de pasar con Emma, porque podrían echarlo si lo hicieran... Pero, ¿por
qué sí y luego no? Se ha hecho esta pregunta muchas veces desde que salieron de
la sala del Glee club. Ella tiene una breve, dolorosa y supuesta teoría, Esa
tal Claire puede ser su mujer o su novia. Eso la entristece. Un leve sueño
aturde a Alexia que poco a poco empieza a soñar. Está en un lugar con mucho
humo y unas luces rosas hacen que el humo se vea del mismo color. Se mira a si
misma y está sentada en una silla, el cuerpo le pesa no puede moverse ni
levantarse. Justo enfrente una silla con una persona sentada en ella. La silla
empieza a darse la vuelta a la vez que escucha una música.
(Pégate –
Claire & Alexia)
(Al darse la
vuelta la silla es Charlie y Claire con un vestido muy provocativo canta
alrededor de él y mirando a Alexia de vez en cuando. Alexia solo mira
sorprendida aunque enfadada. Claire se las apaña para hacer un baile perfecto.
En mitad de la canción Claire señala a Alexia y se levanta. Alexia no sabe lo
que está haciendo pero está cantando esa horrible canción mientras hace un
baile parecido al de Claire. Casi al terminar la canción se despierta del leve
sueño, aunque para ella ha sido una pesadilla)
Al sentarse
en la cama ve que la radio la ha encendido su gato Willy al subirse encima y
darle al botón y estaba sonando esa canción. Acaricia un poco al gato que se
deja tocar, se levanta, mira el armario y se apresura a coger el que será
"el elegido", el que le hará sentirse guapa y tan segura de sí misma
que consiga hacer que se olvide de Charlie esa misma noche. Se deja el pelo
mojado y se lo revuelve para darle el toque perfecto, se maquilla poniéndose
tanto rímmel que probablemente mañana se despierte sin pestañas, pero ¿qué más da?
Esta noche va a darlo todo. Busca unos tacones a juego con el vestido que es
bastante sencillo, pero muy bonito; es ajustado al cuerpo, con un escote en
forma de corazón, una especie de encaje que rodea todo el contorno del escote y
sin tirantes. Bueno, tenía tirantes pero se los ha cortado porque piensa que
"así es más sexy". Busca unos zapatos que no sean muy altos, ya que,
hay que darlo todo, pero con dignidad y sin parecer un pato al que le han
metido un chute de somníferos cuando intentes caminar de manera sugerente.
Sale de su casa decidida, dispuesta a
divertirse al máximo y olvidarse así, de la persona que lleva metida en su
mente todo este tiempo. Además, ha quedado con Austin que seguramente estaría
ya esperándola e iba tarde.
Unas manzanas,
aún más lejos de la fiesta en algún lugar de la ciudad.
Austin está
mirando el reloj, Alexia tiene que está a punto de salir y él todavía está en
bóxer sentado en la cama. Sigue dándole vueltas a lo de aquella noche. Blaine
le ha vuelto a fallar y ya no sabe cómo actuar. Estos días en clase ha estado
evitándolo para no coincidir con él. Por fin se levanta y se decide a
prepararse. Coge la ropa que tiene preparada, va al baño y cierra la puerta.
Enciende el grifo y entra en la ducha. Nada más meterse unos golpes en la
puerta del baño le asustan.
- Estoy yo -
dice Austin pensado que quieren entrar.
- Cariño han
venido a buscarte – dice la madre de Austin.
¿Qué? ¿Qué
han venido a buscarle? Pero le dijo a Alexia que él iba a buscarla. Que chica más
despistada.
- Vale mama
dile que me espere en el cuarto que no tardo- Grita Austin hacia la puerta.
Termina de
ducharse, sale y se viste.
Sale del
baño preparado no ha tardado casi nada. Abre la puerta del cuarto y se queda congelado,
al ver quien está en el cuarto esperándole.
- ¿Qué haces
aquí? -
- He venido
a recogerte para ir a la fiesta - dice Blaine levantándose de la cama.
Austin no
dice nada solo mira sin saber qué hacer, al chico que lleva esquivando estos
días, esta ahora mismo de pie en su cuarto enfrente de él para recogerlo e ir a
la fiesta.
- Déjame
llevarte a la fiesta…además no podemos tardar mucho que el chofer de la
limusina me va a cobrar un pastón-
- ¿Por qué
hiciste eso? –
- No sé por
qué lo hice, solo sé que luego pensé en ti y me arrepentí…mucho- Añade Blaine.
Austin
respira hondo y coge un papel y un bolígrafo en el que escribe una dirección.
- Vamos para
abajo que llegamos tarde- dice Austin.
Austin se
despide de su madre y le dice que no le espere despierta que tardara en volver.
Ella como toda madre le dice que tenga mucho cuidado. Salen afuera y Austin ve
la limusina, nunca se había montado en una, pero tampoco iba a montarse hoy.
- Toma - Le
dice Austin a la vez que le da el papel doblado en el que había escrito.
- ¿Y eso? - Pregunta Blaine.
- Es la
dirección de Alexia, ve a buscarla y llévala a la fiesta – Dice Austin seco y
frio.
- Pero ¿tú
no vienes?- Pregunta extrañado Blaine.
- No Blaine,
nosotros tenemos una charla pendiente…pero no hoy. Espero que lo entiendas-
Dice Austin aguantando llorar y poniendo una sonrisa.
- Sí,
claro…nos vemos en la fiesta- Dice Blaine un poco tristón.
Blaine
agarra fuerte el papel que Austin le ha dado y se mete en la limusina. Austin
ve como la limusina en la que hoy no se montara va en dirección a la casa de su
amiga que podrá disfrutarla mejor que él hoy.
En algún
lugar de Ohio, intentando encontrar el camino a la casa de Santana.
Alexia
camina indignada. Austin no coge el móvil, por lo que ha tenido que ir andando.
Cortarle los tirantes al vestido ha sido una idea pésima, ya que ahora, éste se
le baja cada vez que da un paso y para colmo los tacones se han enamorado de las líneas de la acera y
van metiéndose por cada una que ven. Menos mal que por la hora que es no hay
nadie por las calles para reírse de ella. No se siente sexy en absoluto, pero
está segura de que nada ni nadie va a hacer que se lo pase mal esta noche.
Sigue andando cuando de repente escucha a alguien reírse. ¿Será de ella? La
poca luz que dan las farolas le permiten ver a dos personas agarradas por el
brazo, parece una pareja. Intenta caminar de una forma más digna ante la
presencia de extraños, pero la voz de una de esas personas le suena... Empieza
a andar más despacio hasta que se da cuenta de algo.
- No... No,
no, no, no, no... Mierda, mierda, mierda...-
Se tira al
lado de un contenedor de basura como si no hubiera mañana. No quiere que esa
pareja que se acerca en su dirección la vea. Es consciente de que a su lado hay
una manzana mordida a la que están invadiendo las hormigas e intenta apartarse
cuanto puede. Se queda escuchando, pero no oye nada. Parece que han dejado de
hablar. Escucha cómo van acercándose los pasos. Cierra fuerte los ojos y mete
la cabeza entre las rodillas, como si eso la ayudara a hacerse invisible.
- ¿Hola?
Señorita, ¿está usted bien?
... No
obtiene respuesta. Alexia levanta la mirada y ahí está. El tío del que iba a
olvidarse esta noche se le presenta delante, por el camino y del brazo de una
chica rubia, parece Claire, bastante mona pero con un horrible moño parecido a
algo así como lo que se hacía en la cabeza Amy Winehouse, y que mira la
situación perpleja.
- Alexia- La
cara de Charlie es un verdadero poema. No sabría siquiera cómo describirla.
Quizá una mezcla de sorpresa, asombro, preocupación, ¿miedo?, ¿alegría? A
saber.
- ¿Qué estás
haciendo ahí?- Logra al fin preguntarle Charlie.
- ¿La
conoces?- Pregunta Claire.
Alexia hace
el intento de levantarse digna e intacta, pero pierde el equilibrio con los
malditos tacones y Charlie acaba ayudándola.
- Yo, em...
Estaba buscando mi... mi... ¡Mi manzana!- Hace ademán de cogerla pero se lo
piensa bien y a pesar de que le da bastante asco una manzana putrefacta mordida
por a saber quién, le da lástima quitarles el manjar que han encontrado las
pobres hormiguitas que no tienen la culpa de su gilipollez.
-Ya da
igual. Si total... no tenía más hambre.- Dios mío, ojalá un boquete en el suelo
para tirarse por él.
Charlie la
mira de arriba abajo analizando cada centímetro. Y Alexia no sabe si sentirse
incómoda o deseada.
- ¿Vas a la
fiesta de Santana?- Pregunta él.
- Si…. -
- Te veo...
Muy bien-
- Gracias.-
Ahora probablemente su cara estuviera roja, pero por suerte era de noche y apenas
se le notaría.
- ¿Vas sola?-
- He quedado
con Austin, nos veremos allí, espero...- Dice mirando su móvil, notando cómo su
amigo pasa de ella. Un silencio incómodo se hace entre los tres.
- Bueno, me
alegro de verte. ¿Nos vemos el Lunes?- Añade él despidiéndose.
- ¡Si, por
supuesto!- (Si es que llego al Lunes) piensa ella.
- Cuídate,
Alexia.- Le dijo poniendo la mano en su brazo, pareciendo preocupado por lo que
pudiera pasarle.
-Lo haré,
sr. Sawyer.- Le contesta ella. Haciendo esto que él quitara su mano
rápidamente.
Se miran
unos instantes y caminan en direcciones opuestas. Al llegar a la esquina,
Charlie mira disimuladamente a Alexia antes de seguir su camino.
Alexia se da
la vuelta para verlo por última vez hasta el lunes, pero vuelve a estar sola
por la calle. Quizá esta noche no va a ser como esperaba. Sigue intentando
andar por esa mierda de acera por la que no puede andar con los tacones. Al
seguir andando un ruido fuerte hace que Alexia se dé un susto que no será fácil
de olvidar. Mira hacia atrás y ve dos faros que la alumbran. Son como dos luces
que se van acercando poco a poco hasta que puede ver una limusina. Lo primero
que se le pasa por la mente es que le encantaría estar dentro y aparecer en la
fiesta de Santana en ese coche. Se para justo delante de ella y la puerta se
abre y sale Blaine.
- ¿Te vas a
quedar con esa cara de pasmada mirando la limusina o vas a entrar para llegar a
la fiesta?
En la fiesta
de Santana en esa preciosa noche en algún lugar apartado de la cuidad.
Carrie se
despega por un segundo de la silla en la que está sentada y anda a ciegas con
el móvil en la mano y el brazo extendido buscando tener algo de cobertura.
Empieza a subir las escaleras y se dirige por el pasillo a una de las
habitaciones a ver si consigue hablar con la desaparecida Alexia. Al girar, se
choca con alguien y se le cae el móvil encima de uno de los empollones del club
de "Science Cool Club" que está tirado en el suelo lo suficientemente
mareado como para no tenerse en pie. Gracias a ese individuo la pantalla de su
nuevo iPhone se ha salvado de una muerte segura. Carrie aún no es consciente de
que se ha chocado con Sam, que la saluda con una preciosa sonrisa.
- Sam…-
- Hola,
Carrie. ¿Te pasa algo conmigo? te noto distanciada -
- ¿A mí?
Nada – Le dice disimulando.
- Carrie se
te nota en el brillo de los ojos cuando te miro que estas tristes. Pero si no
quieres contármelo no pasa nada no te voy a obligar, amor – Dice Sam mientras
le acaricia la mejilla.
- Sam ¿Tú me
estas engañando con otra chica?- lo ha soltado, así sin más.
Era lo mejor
soltarlo de esa manera, necesita saberlo y no puede esperar a saberlo. Sam mira
hacia los lados para ver si hay alguien cerca pero solo está el chico ese
tirado en el suelo que no puede ni moverse.
- ¿Por qué
me preguntas esto? – dice san tragando saliva.
Carrie nota
a Sam bastante tenso por culpa de la pregunta que le ha soltado, eso le hace
pensar que es verdad. Solo se escucha la música que esta puesta dos pisos más
abajo.
- Ya me has
respondido…Gracias -
- NO,
espera. Solo fueron dos días. Estuve conociendo a una chica- al escuchar eso
Carrie quiere irse pero Sam le agarra para que le escuche- No tuvimos nada es
más el tercer día quedamos y no fui, la deje tirada, por que no quería perderte
y por qué te quiero- dice Sam.
Carrie
igualmente se siente un poco traicionada por él. Ahora mismo quiere estar sola
y poder pensar en todo esto.
-Bueno,
yo... tengo que ir -
-Sí, claro.-
Contesta Sam resignado.
-Si...- No
sabe qué más añadir y hace un movimiento extraño para girarse y bajar de nuevo
las escaleras. Se pregunta ¿por qué? Ella está enamorada de Sam. Baja las
escaleras rápidamente echa un mar de dudas y se encuentra de pleno con Alexia
que acaba de entrar por la puerta con Blaine. Las dos chicas se miran. Saben
que no están bien y que tienen cosas que contarse. Se dan un abrazo y se despiden
de Blaine que se va directo a la barra. Las chicas buscan un hueco en alguna
parte del salón para no estar muy agobiadas, ya que Carrie se ha negado
rotundamente a la propuesta de Alexia de subir arriba a buscar un sitio más
tranquilo.
Alexia se
sienta en un sillón mientras Carrie va a por algo de beber. Vuelve con dos
vasos de Fanta light, ya que ninguna de las dos beben, aunque realmente piensan
que no les vendría nada mal beber un trago esa noche. No les da tiempo de abrir
la boca cuando un quarterback del equipo se tropieza y la bebida cae encima de
Alexia, manchando también el vestido de Carrie. Alexia no puede más y se
levanta echa una furia gritándole e insultándole por lo que ha pasado.
-¡Heeeeyy!-
Le vacila el quarterback que es dos veces ella. -Tranquila pequeñaja... Joder
con la nena, es pequeñita pero matona.
Alexia
empieza a apretar fuerte la mandíbula y los puños, decidida a pegarle a aquel
armario empotrado. Carrie se da cuenta de la reacción de su amiga y la sujeta
para calmarla mientras le dice:
-Va, venga,
no hagas caso... Es estúpido y encima está borracho. Igual es mejor que vayamos
arriba.- Consigue calmarla.
Cuando están
en el piso de arriba Carrie mira a todas partes por si lo vuelve a ver.
- ¿Qué
buscas?-Pregunta Alexia.
- ¿Qué? No,
nada-
- A lo mejor
he hecho mal la pregunta. ¿A quién buscas? ¿Es que Sam no ha venido?
- Sí, él...
es que... Bueno, mejor que busquemos una habitación y te lo explico.
De cinco
habitaciones que tiene la casa, consiguen dar con una vacía en la que no hay
nadie montándoselo. Han visto una incluso en la que habían más de dos personas.
Todo muy asqueroso. Alexia se sienta en la cama y Carrie busca el interruptor
de la luz, luego se sienta junto a ella. La habitación es grandecita y además tiene un
baño propio.
- ¿Has
hablado con Austin?- Pregunta Carrie.
- Blaine me
ha contado que viene andando -
- ¿Y eso?-
pregunta Carrie.
- Blaine fue
a buscarlo en limusina y le dijo que viniera a buscarme a mí que él se iba
andando. Me tiene preocupada -
- Bueno, no
te preocupes. Necesitaría despejarse un poco -Le dice Carrie intentando
animarla.
- Será eso.
-Espera unos segundos y continúa. - Cuéntame qué te pasaba cuando he entrado.
- He hablado
con Sam. -Le suelta de repente y sin pensárselo.
Alexia se
queda un poco en shock y le pregunta:
- ¿Qué te ha
dicho? -
- Le
pregunte sobre lo del mensaje de que estaba con otra chica… -
- ¿Y…? –
dice Alexia para que lo suelte de una vez.
- Me ha dicho
que estuvo conociendo durante tres días a una chica pero que al final ni
siquiera quedaron -Dice Carrie.
- ¿Por ti?-
Pregunta Alexia.
- Eso ha
dicho él-
- Pero, ¿estás enamorada de él?
- ¡Sí! Claro…pero
no lo sé si hago bien en volver con él -Carrie pone cara de desesperación y se
deja caer en la cama.
- Imagino que
ahora estás liada. Pero, tienes que aclararte. Sam te quiere y eso no lo dudo.
-Le dice Alexia con la voz más calmada.
- Yo tengo
miedo a sufrir.- Dice Carrie poniendo morritos. Alexia empieza a reírse del
gesto de su amiga y las dos se descojonan por nada. Con las risas, una de ellas
da una patada a algo que hay bajo la cama. Extrañadas, miran a ver a qué han
podido darle y se encuentran con una caja rosa pálido con la tapadera color
beige y pétalos rosas. La abren para cotillear y se encuentran muchas fotos de
Brittany y Santana juntas y cartas dirigidas a Brittany S. Pears sin enviar.
Entonces se dan cuenta de que están en la habitación de Santana y que esa caja
pertenece a ella.
- ¿Por qué no
le habrá enviado estas cartas? -Pregunta Alexia.
- Ni idea.
Están perfumadas. -Dice Carrie pensativa. Y continúa:
- ¿Crees que Santana está
enamorada de Brittany? -
- Eso
explicaría por qué siempre está a la defensiva y haciéndole perrerías a la
gente -
- Aunque
creo que si fuera un poco más abierta a la gente, conocerían a la Santana que
conocemos nosotras ahora – dice Carrie
- Pues
tienes toda la razón -
- Ya. -Espera
un momento y sigue: -Ahora que lo pienso... Austin y yo siempre estamos
hablando de Blaine o Sam y ahora para colmo también te hablo de Maxxie. Pero,
tú nunca hablas de nadie. ¿Es que ningún chico es lo suficiente bueno para una
pequeñaja matona como tú?-
Alexia se
ríe con la pregunta, pero pronto se pone seria pensando en unos momentos antes,
de cuando vio a Charlie con la Barbie-moño del brazo. Cuando se decide a
contarle lo que ha vivido estos últimos días, Se escucha la cisterna del baño,
la puerta está cerrada. Las chicas se miran pensado que será Santana. Al
abrirse una chica con un traje precioso y un pelo liso castaño aparece.
- Hola,
perdón siento molestar, me estaba haciendo pis y estaban todos los baños
ocupados y además este estaba limpio-
Las chicas se miran sin decirle nada, están un
poco pilladas ya que puede haber escuchado toda la conversación que han tenido.
Alexia se alegra de no haber soltado el nombre de Charlie.
- Si sirve
de excusa, tenía los cascos puestos escuchando “Decode” de Paramore-
- ¿Eres del
instituto?- Pregunta Carrie.
- Si claro,
estoy en segundo curso de Artístico-
- yo en segundo de sociales pero tengo dos
optativas más de música- Dice Alexia.
- Yo en
primero de artes escénicas - Añade Carrie.
- Por cierto
no me he presentado me llamo Zoella pero podéis llamarme Zoe – Dice sonriendo y
sentándose en la cama.
- ¿Estás en
alguna actividad extra? - Pregunta Carrie-
- Si estoy
en el club de cultura y pintura. ¿Y vosotras? -
- En el Glee
club - dicen las dos a la vez.
- ¿También cantáis?
- Pregunta Zoe.
- ¿Tú también
cantas?- Pregunta Alexia sorprendida por la casualidad -
- Si, y me encantaría
cantar algo con vosotras -
Las dos
chicas se mirar y se sonríen sabiendo qué están pensando en lo mismo.
(El perdón/
Bailando/ Me voy enamorando - Alexia Carrie & Zoella)
(Empieza
cantando Alexia mientras bailan por la habitación. La segunda que canta es Carrie
y empiezan una guerra de almohadas y cojines. La tercera en cantar es Zoella a
lo que las dos chicas se quedan mirando pensando que debería de entrar en el Glee
club)
Se ríen
mientras se tumban en el suelo juntando las cabezas. Entre los saltos, la guerra
de almohadas y los bailes han terminado asfixiadas.
- Creo que
esto es el principio de una bonita amistad - dice Carrie.
- De eso estoy
totalmente segura - responde Zoe.
En algún
lugar de la ciudad camino a la fiesta de Santana.
Esta andando
con poco entusiasmo no le apetece llegar, así que anda un poco desganado y a
paso lento. Tanto como la cabeza como el corazón le están dando vueltas ahora
mismo siente un “algo” en su corazón que tiene unas ganas locas de volver con Blaine
pero tiene otro “algo” en la cabeza que le pide que sea sensato y que le dice
que no debe sufrir más. Son como esos típicos muñecos que hay un ángel y un
demonio, uno en cada hombro. Nota algo húmedo en el cuello, lo primero que hace
es mirar hacia arriba y una gota de agua le cae justo en la nariz. Mierda está
empezando a llover y no tiene paraguas y está en mitad de camino. Está pensado
en volverse pero prometió a Alexia que estaría en la fiesta con ella…o bueno lo
que quede de la fiesta, o quizás lo que quede de su amiga. Mientras corre hasta
un lugar para resguardarse de la lluvia mira el móvil para hablarle a Alexia por
el Whats app, pero no contesta. Espera que su amiga no este medio borracha
restregada por el suelo por haberla dejado sola allí en ese “infierno” como lo describió
ella cuando le dijo que no la dejara sola. En esta casa con techo no se está
mojando nada más que un poco los zapatos pero está bien resguardado. Una
persona con un abrigo en la cabeza sale corriendo hasta la misma casapuerta, Austin
se aparta un poco por si va a entrar. Al llegar debajo de ese techillo que le
quita algo de lluvia, se baja la chaqueta que está bastante mojada.
- Hola Austin,
¿Vas a la fiesta de Santana?-
- Hola
Maxxie. Si…- mira como está apretando la lluvia - bueno eso intento - responde
sonriente.
- ¿Sabes si Carrie
estará allí? -
-
Seguramente si este. Bueno eso si llegamos antes de que acabe por que al paso
que vamos, no vamos a llegar en la vida - Dice Austin.
El chico se
pone a mira la lluvia caer como va creando grandes charcos en la acera y como las
alcantarillas pegadas a la acera se empiezan a inundar.
- ¿Estas
bien? - Pregunta Maxxie.
- ¿Por qué? -
- No se te
noto un poco extraño como demasiado pensativo dándole vueltas a lo mismo -
¿Tanto se le
nota?, ese chico ha dado en el clavo. Pero no le va a contar toda la movida que
h tenido. Sera mejor ser un poco escueto.
- Nada
problemas - dice con un tono medio actuado como que no le da importancia al
tema.
- A mi
cantar en casos como ese, me alivia un poco la tensión -
- No me apetece
mucho cantar, lo siento - dice Austin.
- ¿seguro…? -
insiste Maxxie - Yo también tengo mis problemas y no tengo miedo de
compartirlos contigo - Añade con una gran sonrisa.
(Te necesito - Maxxie & Austin)
(la lluvia
amena pero no deja de llover. Maxxie sale a la acera y se pone a cantar en la
acera y da una vuelta en la farola a lo “singing in the rain”. Austin sonría al
ver al chico como poco a poco se moja. No aguanta a no poder cantar y sale a la
acera donde Maxxie se está mojando. Los dos bailan mientras corren por la acera
y bailan con las farolas que van pasando. Al terminar se paran y se ríen)
- Ves tío,
era así de fácil…- dice cogiendo algo de aire- esto es peor que entrenar -
- Así de fácil
es mojarse - dice el chico riéndose.
- Tampoco
estamos tan mojados - dice Maxxie.
En ese
momento la lluvia aprieta tanto que casi se ve blanco. Maxxie agarra de la
chaqueta a Austin para que le siga.
- Vivo cerca
entremos en la casapuerta - dice Maxxie.
Al correr Austin
no ve el bordillo de la acera y se dobla el pie cayendo al suelo de rodillas y
por si fuera poco ha caído en un charco de una alcantarilla atascada. Maxxie le
levanta.
- ¿Estas
bien? - Pregunta.
- si si…
AAAH… vale, no no estoy bien me duele el tobillo -
Maxxie se
pone la mano de Austin alrededor de su cuello para poder ayudarle a andar hasta
la casapuerta de su casa.
- Ya queda
poco - añade Maxxie.
Maxxie abre
la puerta de la casapuerta y ayuda a meter a Austin que lo deja apoyado en la
pared. Maxxie se acerca al ascensor y le da al botón. Austin esta quejándose del
dolor pero se le empieza a mezclar el llanto con la risa.
- ¿De qué te
ríes? - Pregunta Maxxie.
- De nuestras
pintas, que son ideales para ir a una fiesta- Añade Austin.
El ascensor
llega y Maxxie vuelve a ayudar a Austin para subirlo al ascensor y le da al último
botón, pero es un botón extraño por que el botón es una cerradura. Ha metido la
llame y es ascensor ha comenzado a moverse. Llega al a quinta planta donde al
abrirse la puerta del ascensor esta su casa.
Es un dúplex
y bastante elegante. Ayuda a Austin hasta sentarlo en una silla donde pudiera
descansar el pie. Maxxie va arriba a buscar algo.
- ¿No están tus
padres? - dice con un tono de voz un poco alto para que se entere.
Maxxie baja con
un maletín negro.
- No. Casi
nunca suelen estar. Siempre están fuera. Mi padre es médico y ahora mismo está
en áfrica ayudando a personas que lo necesitan - saca una pomada. Le descalza y
se la pone en el tobillo - Y mi madre es veterinaria y aparte también es médico,
de ahí se conocieron ellos, y trabaja en una ciudad cerca de aquí en una
veterinaria, en la que no solo atiende a los animales que les trae sino que
ayuda a pobres animalitos que se encuentran en la calle - saca la venda y se la
empieza a enrollar en el tobillo.
- Vaya son
trabajos muy conmovedores -
- Pues sí,
conmovedores y con poco tiempo libre. Pero así es el trabajo - Sigue vendándole la
pierna - Esto te durara hasta mañana que vayas al médico-
- Gracias,
de verdad -
- No tienes
que dármelas, los amigos de Carrie son también mis amigos - Sonríe mientras le da
una Coca-Cola fría de la nevera.
La noche
lluviosa sigue su curso. Una lluvia atronadora y fuerte arrasa gran parte de
Ohio. Las calles están medio inundadas. Y desde la casa de Maxxie se escucha
caer la lluvia sobre el tejado de forma muy fuerte. Parece que no van a llegar
a la fiesta.



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