miércoles, 25 de noviembre de 2015

Capítulo 29

En el jardín interior de la casa de Santana justo en el momento en el que el tiempo parecía haberse parado…

No puede creerse que ese chico se esté acercando sin quitarle la vista de encima. Ya no ve nada a preferido cerrar los ojos para no ver lo ocurrido. Los segundos pasan y no siente nada ¿Qué ha pasado? No le ha besado ni siquiera ha notado el olor de su fuerte colonia varonil cerca.
- Sera mejor que nos levantemos de aquí el gancho que tienes atrás está a punto de romperse- Dice Kylan tocando aquel gancho que él dice.
Austin se levanta. Dios mío está temblando, no sabe si por el pequeño dolor de la pierna, por los nervios o porque por unos instantes se le ha parado el corazón.
- Voy a entrar a la fiesta, tengo sed. ¿Te vienes?- Pregunta Kylan mientras abre la puerta corredera y la  música de la fiesta se escucha más fuerte.
Austin sabe que si entra se va a ver con Blaine. Tampoco puede estar evitándole toda la noche, tarde o temprano tendrá que hablar con él y solucionar todo esto. Austin asiente con la cabeza. Kylan le hace un gesto para que entre el chico primero y luego él cierra la puerta. Austin sigue el sonido de la música para guiarse hasta llegar al centro de la fiesta donde está todo el mundo bailando. De lejos ve a sus amigas, están disfrutando dándolo todo en mitad de la pista de baile. Austin sonríe. Esta vez unas cuantas canciones no lograran calmarle. Está agobiado, no para de ver a gente del instituto borracha, y sus amigas van en camino, y haciendo cosas de las que probablemente no se acuerden al día siguiente. Le gustaría salir a caminar un rato, o quizás charlar algo con sus amigos, pero no puede, No quiere forzar mucho el pie. Kylan ha pasado entre la gente seguramente para pedir algo de beber. Austin se ha sentado en el sofá con una pareja al lado que no paran de besarse una y otra vez, es insoportable. No deja de pensar en Blaine, Dylan y en él, Blaine, Dylan y él, y así constantemente. Vuelve la vista a atrás para observar si ha hecho algo malo que mereciera la infidelidad de su novio, bueno, su ex-novio. "Qué palabra tan fea", piensa. Y no le gusta nada referirse a Blaine como eso, estaba tan ilusionado y tan enamorado... Y ahora todo se ha hecho pedazos, intenta dejar de pensar en ello, pero no puede, y menos si lo ve cada dos segundos rondando por ahí.
Un sonido le despista, y es que alguien se ha subido al escenario y el micro ha hecho un ruido bastante desagradable. No puede ver quién es, ya que los focos se lo impiden. Escucha una música, y cuando empieza a escuchar la voz ya sabe de quién se trata. Se levanta a duras penas del sofá anonadado y se coloca en frente del escenario, sin dejar de mirarse mutuamente con quien canta.
(Sorry – Blaine)

(Blaine canta la canción inquieto, nervioso y sintiendo cada palabra que canta. Austin siente la verdad de aquella canción. Ahora mismo la fiesta parece haberse parado. Es más el tiempo se ha parado, están uno en frente del otro por unos segundos olvidan todo lo ocurrido. Pero no dura mucho esa sensación en cuando Austin agacha la mirada al terminar la canción. El tiempo que estaba parado, al terminar la canción vuelve a su cauce)

Austin no sabía si reír o llorar, ¿es que Blaine creía que con cantar una canción iba a olvidar todo? Eso no es así, y cada vez estaba más enfadado. Blaine lo miraba fijamente desde el escenario, y Austin miraba a cada lado, a ver si encontraba a alguien que lo salvara de la situación.
A su lado izquierdo divisó a Kylan, el chico del Glee club que ha estado antes con él. Lo está pasando tan mal por todo este asunto que solo quiere salir de esa situación que es mucho más que una simple situación incómoda, puede que lo que estaba pensando no fuera la opción más correcta, pero tenía derecho a equivocarse una vez, estaba cansado de hacer siempre lo correcto, así que se acercó a Kylan, lo miro a los ojos y lo besó, haciendo que el público aplaudiera y gritara cosas buenas hacia ellos dos. Blaine tenía sus ojos como platos, y Austin en cuanto reaccionó por lo que estaba haciendo se despegó inmediatamente de Kylan, que lo miraba confuso.
- Lo siento...- Dice Austin bajito a Kylan mientras se abre paso entre la multitud que se ha puesto en corro al ver la situación.
- Austin ¡¡Espera!! – Añade Kylan mientras le sigue el paso.
Blaine está quieto, con la mirada en el suelo, pensando en lo que acaba de ver. Las chicas andan por allí cerca y han visto lo que ha pasado. Zoella le coge el micro a Blaine.
- ¡¡Buenoo…!! ¿Vamos a estar toda la noche así o vamos a bailaaaaaar?- Dice gritando y la música vuelve a sonar.
Acaba de salvar a Blaine de un momento muy incómodo. Blaine se baja del escenario cuando Carrie y Alexia lo paran.
- ¿Estas bien?- dice Alexia.
- Quédate con nosotras – Añade Carrie invitándole a quedarse.
- Gracias pero comprenderéis que no tengo ganas…-
- No seas tonto Blaine. Lo que has visto ha sido un impulso- intenta arreglar Alexia.
- No, lo que he visto ha sido lo mismo que sintió él cuándo se enteró de lo  de Dylan…-
Las chicas se quedan calladas no saben cómo animarlo, y quizás sí que sea buena idea que se vaya a casa y descanse.


En algún lugar no muy lejos de la fiesta en esa misma noche en la que parece que ha escampado un poco.

La ha cagado, lo sabe. Sabe perfectamente que esa no era la solución a todo. Se pone como excusa a si mismo que estaba agobiado. Su corazón le pide darse la vuelta y volver a esa fiesta para poder por lo menos hablar las cosas con él y pedirle perdón a Blaine, pero su cabeza le insiste en que siga adelante que no pare, que lo único que pasara si hace lo otro es hacerse más daño.

(Nada – Austin & Blaine)

(Austin anda pensando cada paso como si le costara andar, lentamente, mientras canta. Blaine por otro lado exactamente igual, con las lágrimas saltadas. Las calles por las que andan están vacías no hay nadie. Austin divisa un parque en el que se imagina a él con Blaine, divirtiéndose, riéndose, jugando…y sobre todo queriéndose. Deja todo eso atrás y sigue andando más ligero. Blaine se para en una farola en la que se apoya con el brazo y deja caer la cabeza, y justo al terminar la canción mira al cielo y unas lágrimas se le saltan inconscientemente.)

Quiere sentarse en algún lugar, realmente no sabe muy bien para qué, pero quizás para relajarse o pensar. Aun así está todo mojado y con la que ha caído hay unos charcos enormes tanto por la acera como por la carretera. Ha notado varias veces vibrar su móvil, no lo suele poner en sonido. Seguramente sean sus amigas preocupadas por donde está, pero está bien no tienen que preocuparse. Divisa una parada de autobús en la cual hay un banco medio seco, será mejor sentarse y pensar…


Mientras tanto en un lugar no muy lejos de esa parada de autobús en el núcleo de la fiesta.

Están mareadas, no lo van a negar, entre los chupitos de tequila y el movimiento de tanto bailar han llegado a un momento de felicidad que solo el alcohol es capaz de dárselo. Zoe está hablando con Carrie, Alexia las nota muy normal como si no estuvieran ebrias. Mira su móvil de vez en cuando para ver si Austin ha respondido a los mensajes pero nada, vuelve a guardarse el móvil en el sujetador. Se siente un poco mal, no quiere decirles nada para no aguarles la fiesta, pero no hacía falta decir nada…por que vino…solo. Alexia sale corriendo a la puerta de afuera y se pone en una esquina en el jardín mojado mirando al suelo. Zoella y Carrie salen asustadas por la impulsividad de su amiga. Se miran entre ellas dos y se acercan a Alexia.
- ¿Estas bien?- Pregunta Carrie.
- Si claro, perfectamente ¿Por?, ¿Me ves mala cara?- dice Alexia levantando la cabeza mientras intenta poner una cara de “normalidad” y una sonrisa forzada.
- Sera mejor que te llevemos a casa antes de que te pongas…mucho mejor- Dice Zoe.
Zoe agarra a Alexia para que no se caiga mientras que Carrie le coge el bolsito. Andar por el césped con tacones no es nada fácil. Y la cosa se complica se van borrachas y el césped esta mojado. Un coche enciende las luces. Sale del aparcamiento de la casa de Santana. ¿Quién es? El coche se para justo delante por donde van a pasar las chicas para seguir andando. La ventanilla se baja, es Maxxie.
- ¿Vais de vuelta? – Pregunta con su agradable sonrisa.
- Si…Alexia se encuentra…- Carrie no puede terminar cuando Alexia la interrumpe.
- …Perfectamente-
- ¿Queréis que os lleve? – Pregunta Maxxie.
Hombre, está claro que ir andando hasta la casa de Alexia es mucho tiempo y en coche se tardaría muy poco. Carrie asiente con la cabeza  y se acercan al coche. Se escucha un ligero “Clic” que parece el seguro de las puertas. Carrie abre la puerta mientras Zoe ayuda a sentar y ponerle el cinturón a Alexia.
- Yo me siento detrás- Dice Zoella haciéndole caritas a Carrie para que se siente delante.
Carrie abre la puerta del copiloto y se sienta. Vuelve a escuchar el “clic” cuando el coche empieza a andar.
- ¿Para dónde vamos primero? – Pregunta sin dejar de sonreír.
- Yo te voy diciendo- dice Carrie mientras se nota un poco colorada, quizás sea el alcohol que lleva en el cuerpo.
- ¿Os ha respondido Austin?- Pregunta Alexia a duras penas.
- No lo sé, se me ha quedado el móvil sin batería- dice Carrie.
- A mí me queda un 3% de batería – añade Zoe


No muy lejos de la fiesta en aquella parada de autobús…

Ha rechazado ya 3 búho-bus de esos que recorren toda la ciudad. Ya está más tranquilo, esta noche ha sido muy movida… que se lo digan a su pierna. Austin se está notando cada vez el culo más mojado, lo mejor será levantarse. En ese momento escucha su nombre. Una persona a lo lejos viene andando ligero gritando su nombre en mitad de esa calle fría, desierta y mojada, muy mojada.
- Austin –
¿Quién es?.....mierda, es Kylan, acaba de besarlo en la fiesta. Austin se termina de levantar y hace oídos sordos a los gritos del chico que anda tras él.
- Austin, espera no te vayas -
Austin se para en seco y se da la vuelta.
- Oye siento mucho lo que ha pasado en la fiesta, ha sido solo un impulso- dice Austin.
- No tienes que pedirme perdón por lo que has hecho. He venido para ver como estabas…-
- Estoy bien, gracias por preocuparte, pero quiero estar solo- Austin corta las palabras de Kylan.
- No intentes engañarme, sé que lo estás pasando mal, solo quiero…-
- Kylan...- dice en seco Austin –Gracias de verdad, no hace falta que te pongas comprensivo- dice mientras sigue andando a un paso más ligero.
Kylan se para, mira al chico. Tiene que hacer algo para que Austin se pare, quizás quiera estar solo pero no es buena idea.

(Si te vas – Kylan)

(Kylan empieza a cantar. Austin le escucha y va bajando el ritmo hasta pararse por completo y sin darse la vuelta escuchar la canción que Kylan le está cantando. En mitad de la canción Austin se da la vuelta con los ojos llorosos. Sera su forma de cantar, la situación o la letra de la canción lo que hace que sus lágrimas salten resbalándose por sus mejillas)

Al terminar la canción Austin tiene la mirada perdida en el suelo y Kylan se acerca a él.
- Anda vamos que te acompaño a casa- dice Kylan.


Mientras tanto en otro lugar alejado de la ciudad justo en la casapuerta de la casa de Alexia en esa fría noche.

- ¿Estarás bien?, si quieres nos quedamos un rato- Pregunta Carrie.
- Estoy perfectamente solo me da vueltas la cabeza, tengo dolores de barriga y de cabeza y muchos mocos, supongo que por el frio. Por lo demás estoy perfectamente – dice Alexia sonriendo con los ojos entre cerrados.
Carrie no está muy convencida después de lo que la chica le ha dicho, pero Maxxie le esta esperando en el ocho para llevarles a casa.
- Alexia, quiero que te pongas el pijama y cuándo estés en la cama me lo digas por Whats app ¿Vale?- Insiste Carrie.
Alexia solo asiente con la cabeza sin dar ninguna clase de expresión facial. Carrie anda hasta el coche donde Zoe la espera apoyada en el coche y Maxxie no se ha movido del asiento del conductor. Zoe alza la mano para despedirse y le manda un beso. Alexia sonríe de manera un poco forzada, no porque no quiera sino porque realmente no puede. Carrie se mete en el coche a la vez que Zoella. Alexia cierra la puerta y se mira a si misma buscando el móvil que tiene entre las tetas. Se ha llevado un susto pensaba que se lo había dejado en el… ¡¡ EL BOLSO!! Alexia sale por la puerta pero es demasiado tarde acaban de doblar la esquina. Coge rápido su móvil y llama a Carrie “apagado o fuera de cobertura”, mierda su móvil está apagado, busca el número de Zoe, al rato se da cuenta que no lo tiene y si lo tuviera no podría cogerlo porque tampoco tenía batería. Genial, borracha, sin bolso y con la cabeza a punto de explotar como su estómago. Para ser la primera vez que bebe no es nada buena la sensación… ahora mismo piensa que será la última vez que bebe, o por lo menos tanto. A lo lejos de la calle escucha un ruido como cuando coger un trozo de celo. Mira para el lado por el que se ha marchado un coche pero no hay nadie. Al mirar al otro lado a Alexia se le quedan los ojos como platos al ver a alguien vestido completamente de negro y una capucha que le impide a Alexia reconocer su cara.  Está pegando algo en el árbol del jardín del vecino.
- Eh ¡¡Tu!!- dice Alexia echándole cara, aunque realmente es no fuera por el alcohol se hubiera escondido en su casa y hubiera cerrado con llave todas las puertas y ventanas y se escondería bajo la sabana.

La persona encapuchada se da cuenta que Alexia le ha visto y sale corriendo por el lado contrario por el que esta la chica. Alexia tampoco puede correr mucho pero se acerca al árbol donde esa persona misteriosa a pegado algo. Parecen muchos folios metidos en una funda transparente.

 Mira por donde se ha ido y no le ve. Coge la funda llena de folios despegándolo del árbol. Rápidamente y a paso ligero aunque sus tacones y el alcohol no le dejen, va a casa y cierra con llave. ¿Qué es eso? Alexia deja los tacones en la entrada. Y descalza empieza a subir las escaleras poco a poco paran o despertar a nadie. Es tarde cuando escucha los pasitos de su adorable y callado perro ( Pura ironía) por suerte sigue subiendo sin mirar a su perro Lucas para que no empiece a ladrar como si se le fuese la vida en ello. Al entrar en su cuarto deja pasar al perro y cierra despacio. Al encender la luz le molesta bastante, pero consigue acostumbrarse. Parece que Willy ya está tumbado en su camita, aunque ahora lo único que hace es mirar fijamente a Alexia. Se tumba en la cama y deja aquella funda transparente en la mesita de noche. Dios mío ahora mismo está muy a gusto, no sabía que tumbarse podría ser tan placentero. Incluso se le cierran los….ojos….

martes, 17 de noviembre de 2015

Capitulo 28

(Música ambiente dentro de la fiesta de Santana)


En la fiesta de Santana en un lugar apartado de la ciudad.

Realmente no tenía ganas de ir a la fiesta de Santana. Ese tipo de fiestas no van con él. Kylan está sentado en un sofá apartado de todo el mundo en un vaso que tiene en la mano bebe ron con Coca-Cola. Está asqueroso pero tiene sed y tiene la boca seca. Tampoco tenía ganas de estar en casa aburrido aquí ya ha visto a dos personas que han salido corriendo al baño por que se le ha subido todo lo que han bebido y 2 caídas que ha podido ver en directo desde la primera fila. Le da un sorbo al vaso y un escalofrió le recorre el cuerpo que le ha moverse rápidamente. Coge su móvil. Parece que nadie le ha hablado todavía. Tampoco es que sea el más solicitado del instituto, le gusta más pasar desapercibido. La música a todo volumen le está dando dolor de cabeza. Según vio antes hay un patio interior en la cocina, será mejor salir antes de que le explote la cabeza. Al abrir la puerta corredera una ráfaga de aire frio entra. Se abrocha la chaqueta y al salir cierra la puerta. Tiene la sensación como si los oídos los tuviera taponados.
Esta oliendo aire fresco y un mínimo de silencio por lo menos escucha la música mucho más lejos. Justo en uno de los lados hay uno de esos columpios dobles de madera, lo ve idóneo para sentarse además está bajo techo porque con la que está cayendo. En cuando se relaje un poco volverá a entrar.


En algún lugar frio de la ciudad una noche de mediados de octubre.

Austin nota como el hielo que estaba sobre su tobillo aún dolorido está prácticamente derretido, se agacha, lo retira y sostiene la bolsa mientras nota el agua de la bolsa fría quemándole las manos.
Se incorpora un poco en la silla, pero sabe que está solo en el salón. Maxxie ha subido a su cuarto para arreglarse un poco antes de ir a la fiesta tras haberse mojado un poco en la calle al socorrerlo... parece que estaba muy preocupado por cómo iba a ir de arreglado al evento.
Se incorpora totalmente y se dirige a la larga isla de la cocina, buscando una papelera donde tirar la bolsa. Apoya con cuidado el pie, que nota mucho menos dolorido y lo mueve un poco para que coja movilidad.
Abstraído, no puede dejar de pensar en lo ocurrido con Blaine. ¿Habrá hecho bien dejando las cosas así de tensas?
El muchacho se lleva las manos a la cara y suspira tapándose los ojos, lo que tiene claro es que jamás habría pensado que podría llegar hasta estos extremos con él. Pasó por una relación muy intensa y deseó como nunca le había ocurrido con nadie, que no se separasen jamás.
Austin percibe una sombra, se gira y ve a Maxxie perfectamente arreglado, incluso nota su perfume, para su gusto demasiado intenso.
-¿Mejor de tu tobillo? -Pregunta Maxxie mientras se coloca bien la chaqueta.
(photo)
-¡Que elegante Maxxie!-Contesta Austin asintiendo y quitándole importancia a lo de su tobillo- ¿Vas a conquistar a alguien o qué?
Maxxie de repente se pone algo tenso y retira la mirada, un poco avergonzado.
-¿He dicho algo que no debo?-Pregunta el chico rubio algo preocupado por la reacción.
-No, para nada.
Maxxie se sienta en uno de los taburetes de la cocina mientras se apoya en la isla y suspira todavía sin mirar a Austin. Se nota que se siente deprimido, por lo que, sin apenas pensarlo, Austin comienza a hablar.
-Puedes contar conmigo para lo que sea Maxxie. Apenas hemos hablado, pero como tú bien dijiste antes, los amigos de Carrie son también mis amigos, además me has ayudado mucho esta noche... realmente no sé qué hubiera sido de mí sin ti hoy.
Maxxie cambia su expresión, se le nota aliviado por las palabras del chico y lo mira, clavando sus ojos en los ojos claros de Austin.
-Ese es el problema Austin... Solo soy un amigo.
(Una cita – Maxxie)

(En su propio lapsus Maxxie canta esta canción. Al terminar vuelve a la realidad y ve a Austin que le mira)

- Bueno... ¿te vas a quedar ahí pescando o vas a ayudarme a levantarme? -Dice con una media sonrisa el chico rubio que no ha podido hacer nada más que aguantar su cara de sorpresa- Parece que la pastilla que me has dado está aliviando el dolor. Gracias. Deberíamos irnos antes de que anochezca más.
Austin se apoya en la isla de la cocina para no apoyar mucho el pie.
- Vale, ¿dónde quieres que te deje? ¿En tú casa? Si lo prefieres puedes quedarte aquí- dice Maxxie a la vez que se enreda en el brazo la bufanda.
- No, quiero ir a la fiesta… Necesito ir a la fiesta…- dice casi suplicándole el chico rubio.
- Pero… tienes que reposar el pie- añade Maxxie un poco asombrado a la respuesta insistente de Austin.
- Ya… Pero no puedo quedarme. Tengo algo que resolver esta noche con mi… novio… bueno, exnovio… puff… No sé ni lo que es – Se lleva una mano a la cabeza  que se la pasa por la frente de forma horizontal.
- De acuerdo, entonces te llevaré. No quiero ser cotilla, pero, ¿qué os ha pasado?
- Lo peor que podía hacerme. Me engañó con otro chico…
- ¿En serio?, ¿Habéis hablado de ello ya?- Pregunta mientras coge las llaves del coche.
- No, la verdad es que no le he dado la oportunidad. Por eso, tengo que ir esta noche para hablarlo todo. Él ha venido a recogerme en limusina a casa, pero no quería ir con él. No estaba listo.
- Entonces, ¿a qué estamos esperando? – dijo Maxxie mientras sonreía a Austin. – Deberías mandarle un mensaje a tus amigas para que no se preocupen, ¿no crees?
- Ui!, se me olvidó por completo. Ahora mismo lo hago…- Saca el móvil y rápidamente desbloque el móvil con la “A” de Austin como patrón y llama a Alexia.


En la fiesta, en el cuarto de Santana, justo después de la pelea de almohadas.

Las tres chicas se ríen a carcajadas y Alexia y Carrie terminan sentadas en la cama, mientras que Zoe se sienta en el suelo, apartando algún que otro pañuelo de Santana que ha terminado por allí tirado.
- Hacía tiempo que no me reía tanto- comenta Carrie.
- Desde luego... y nos hacía bastante falta -afirma Alexia aún sofocada por las carcajadas.
Todas se miran sonriendo y Zoe, de repente se levanta y se coloca bien la falda que le llega a la cintura por encima de una camisa blanca.
- Pues que no pare la fiesta, ¿Vamos abajo a seguir bebiendo?-Dice mientras se gira a un espejo de gran tamaño apoyado en la pared de la habitación.
Ambas chicas se ríen mirándose y dicen a la vez: “No bebemos”
Zoella las mira a través del espejo levantando una ceja.
- ¿Es broma, verdad? -Les pregunta dándose la vuelta para mirarlas directamente
- ¿Esta es la bebida que dices? -Dice Alexia levantando su vaso de tubo con zumo de piña.
Sin mediar palabra, Zoe coge a las dos de las manos y se las lleva de la habitación en dirección a las escaleras.
- ¿Qué haces? ¿Dónde vamos? -Pregunta Carrie mientras intenta acomodarse el pelo a la vez que bajan las escaleras.
La chica sigue sin mediar palabra y las lleva directamente abriéndose paso entre la gente hasta la esquina donde está la barra improvisada de la fiesta, que más de una discoteca envidiaría.
Sin tan siquiera sentarse, da un golpe suave en la barra y rápidamente un chico grande y alto se acerca a ellas.
Alexia mira al chico y su cara de sorpresa y asco lo resume todo. El quarterback de antes, no podía ser otro.
El chico le sonríe a Zoe mientras se acerca y al llegar, desde el otro lado de la barra le da un abrazo, haciendo alguna broma que las dos chicas no pueden escuchar por el ruido.
- Una ronda de tequila aquí-Dice Zoe alzando la voz para que el quarterback pueda oírla claramente.
Alexia y Carrie agarran a la chica sorprendidas.
- ¡De verdad Zoe, no bebemos!-dice Carrie algo asustada y sorprendida por el inesperado cambio de situación. A lo que Alexia asiente también asustada.
- No bebíais -Dice por respuesta la chica poniendo en la mano a cada una un vaso de chupito algo más grande de lo normal. Se nota que esta chica tiene amistad con el armario de cuatro puertas, piensa Alexia, que lo mira. El chico le guiña un ojo y ella vuelve la cara, con enfado.
- Pero no estamos acostumbradas a beber, a ver si nos va a sentar mal -Sigue insistiendo Carrie
Realmente preocupada.
Zoe, les da también a cada una un trozo de limón y coge el salero.
- ¿Os va a sentar peor que lo que ese tal tipo te ha hecho pasar con la “Barbie” a su lado esta noche, pasando de ti como si nada hubiese ocurrido? -Dice mirando a Alexia- ¿O quizás o va a sentar peor que enteraros que vuestro noviete ha estado tonteando con a saber quién tres días para darse cuenta de lo equivocadísimo que estaba? -gira los ojos y mira a Carrie, que ya tiene los ojos como platos escuchando lo que la chica les está diciendo.
Carrie y Alexia se miran sin saber que decir y luego miran a Zoe, todavía sin decir una palabra.
- A lo mejor no he estado escuchando la canción tooodo el tiempo, ¿Vale? -Dice con una media sonrisa- Lo siento, de verdad, sé que he escuchado lo que no debía, pero no soporto que unas chicas divertidas, jóvenes y alegres como vosotras os quedéis en una habitación suspirando por dos chicos que no se merecen nada de vosotras.
Se crea un silencio entra las tres chicas, a lo que tras algunas miradas, Alexia adelanta su vaso al centro de las tres. Zoe sonríe al mirarla.
- No me va a pasar nada por una noche... hemos venido a pasarlo bien.
Alexia sonríe tras decir estas palabras y Zoe le echa un poco de sal en el dorso de la mano.
Carrie adelanta también su vaso emocionada, con una gran sonrisa.
-No pienso quedarme toda la noche dándole vueltas al mismo tema- También le echa sal en el dorso de su mano.
Por ultimo Zoe adelanta su vaso también.
Ryder se sube al escenario y llama a alguien del público que rápidamente le extiende la mano para salir al escenario, es puck.

(Vivo ahora - Ryder & Puck)


(Las chicas como si tuvieran telepatía brindan a la vez, chupan la sal de sus manos, beben el chupito y chupan el limón. Se ponen a bailar  entre medio de la multitud. Se mueven por toda la sala, riendo y bailando entre ellas y con más personas. Se contonean al ritmo de la música y les dedican algunas sonrisas a algunos chicos. Alexia incluso le guiña el ojo al quarterback, que se ríe por el atrevimiento de la chica. Sam mira a Carrie, pero ella está absorta bailando y pasándolo bien.
Zoe se sube a la barra y anima a las otras chicas, que se suben justo después. Bailando y disfrutando el momento juntas, sin más preocupaciones. Terminan entre toda la gente)


En ese mismo momento en el coche de Maxxie.

No para de llover. Maxxie tiene que ir más lento debido a la lluvia. Enciende la radio para evitar el espantoso ruido que hacen las gotas al golpear el coche. Está sonando “Pero me acuerdo de ti” (Christina Aguilera). Austin escucha la canción y piensa en Blaine. Se acuerda de todos los buenos momentos, de todas las risas, las cosas juntas, etc., pero le viene a la cabeza Blaine y Dylan. Sin poder remediarlo, los ojos se vuelven más brillantes intentando disimular. Se los imagina juntos en el instituto.
- ¿Estas bien?
- Si… la canción…me recuerda tanto a Blaine y lo echo tanto de menos, pero no creo que deba volver con él. Él me ha hecho mucho daño…
- ¿No quieres volver con el por qué te ha hecho daño?- Pregunta Maxxie comprensivamente
- si…- dice desganado mientras se pone a mirar por la ventana el agua caer.
- Pero, ¿tú lo quieres?
- Sí, muchísimo. No pensaba que me volvería a enamorar tanto, pero ha pasado y, de nuevo, me han roto el corazón.
- Entonces, ve y habla con él, soluciona los problemas. No es verdad que las segundas oportunidades no funcionen. Si tú lo quieres, dale otra oportunidad y aprovéchala al máximo.
- Eso haré.  Voy a seguir tu consejo Muchas gracias, Maxxie.

(Te doy mi corazón – Austin & Sam)

(Austin mira por la ventana caer las gotas de lluvia resbalándose por el cristal una imagen de Blaine le viene a la cabeza. Empieza a cantar como si solo él le escucha cantar. Por otro lado Sam ve a Carrie como se divierte en la fiesta, como ha conseguido dejar el tema que tienen entre manos. Pero él no puede dejar de darle vueltas y pensar en lo tonto que ha sido. Sam canta el rap final mientras sale por la puerta principal, dejando cada vez la fiesta más y más lejos mientras se moja por motivo de la lluvia).


Esa misma noche en el porche de la casa de Santana, unos minutos antes. Parecían pasárselo en grande pero no era realmente así.

- Blaine, ¿puedes estarte quieto? Me estás poniendo nerviosa.-dice Carrie al ver que su amigo no para de andar en círculos en el porche de la casa.
- No puedo estar tranquilo, hace más de una hora que no sé nada de Austin, no da señales de vida, ¿es que no lo entendéis?-dice Blaine enfadado.
- A ver, no dramatices, está cayendo un buen chaparrón, estará esperando en algún lado a que escampe, no te pongas histérico.-dijo Alexia dándole palmaditas en la espalda para que se tranquilizara.
- Le puede haber ocurrido algo, y si eso es así  no me lo perdonaría nunca, debería haberle insistido para que se montara conmigo en la limusina.
- Bueno, no te castigues más, por lo que me habéis contado es comprensible que Austin esté enfadado, pero tarde o temprano aparecerá, no te preocupes.-dijo Zoe intentando ayudar.
El sonido de un móvil rompió el silencio que se había creado entre ellos; era el de Alexia.
- ¡Chicos, es Austin!-dice contenta su amiga.
- ¡Vamos, responde, rápido!-dijo Blaine como si le fuera la vida en ello.
- Ya voy, ya voy... ¿Austin?-responde Alexia descolgando el teléfono.
-Alexia, ¿pudo recogerte Blaine?-dice Austin sentado cómodamente en el sofá del salón de Maxxie.
-Sí, me vine con él, y pienso que eres tonto por no haber subido tú también, ha estado tan guay.-dice ella emocionada.
-No me parecía el momento oportuno...
-Bueno, ¿se puede saber dónde estás?-pregunta rápidamente Alexia al ver que Blaine no para de presionarla para que le cuente la conversación.
-En el coche de Maxxie.
-¿En el coche de Maxxie?-repite esta, haciendo que Carrie recuerde las palabras que había intercambiado con él, le parecía un buen chico.-¿Y qué haces ahí?
-Me lo he encontrado por el camino, él también iba para la fiesta, empezó a llover, me torcí el tobillo y me llevo a su casa para mirármelo y ahora andamos de camino a la fiesta.
-Vaya, qué mala suerte... ¿Entonces nos vemos dentro de un rato? ¿No?
- Si, si, en ratito estoy allí.
- Con la que está cayendo vais a llegar pasado mañana.-dice Alexia bromeando – ¿Te duele mucho el pie todavía?
- Solo un poco ya, Maxxie me dio una pastilla para aliviar el dolor y me encuentro mucho mejor. Luego hablamos, un beso-
-Vale, un beso. Tened cuidado.-dice Alexia en forma de despedida y cuelga.
-¿Y bien?-dice Blaine para que su amiga le cuente todo. Y así lo hace, le pone al tanto de la situación y este se queda mucho más tranquilo.-Bueno, pues mientras llega me iré un rato con los chicos, ¿sabes dónde está Sam, Carrie?
-No, ni quiero saberlo.
-Vaya, ¿habéis discutido?
-Mmm... Digamos que ahora mismo no sé si tengo novio o no.
-Pero, ¿qué ha pasado?-pregunta inocentemente Blaine. Alexia y Zoe (a la que habían puesto al tanto de todo lo importante de sus vidas) vieron como su amiga no tenía ánimos para hablar de Sam, puede que los demás consideraran una tontería lo que había pasado, pero ella no se lo esperaba, y se había llevado un palo muy grande.
-Verás, Blaine, ¿qué tal si habláis de esto en otro momento? Busca a Sam y él te contará lo que sea, pero esta es una noche en la que no queremos hablar de ningún chico.-dice rápidamente Alexia para que Carrie no tuviera que contestar.
-Vale, está bien, luego nos vemos.
-Gracias.-dice Carrie haciendo el esfuerzo de sonreír.
-Vamos, no pongas esa cara, sabemos que estás mal, pero quizás Alexia tenga razón y esta noche debamos pasarla sin pensar en ningún chico, ni en nadie, sólo en nosotras, ¿qué os parece?-propone Zoe.
-No sé, tal vez deba irme a casa y pensar en lo que ha pasado...-dice Carrie cabizbaja.
-De ninguna manera, ahora mismo vamos a entrar en esa casa y no vamos a parar de bailar hasta que nuestros pies no puedan más.- dice Alexia.
-No me apetece, chicas, no quiero aguaros la fiesta, pero es que no tengo ganas.
-Es que no tienes elección, o vienes o vienes.- dice Zoe.

(Rumba – Zoella & Alexia)

(Las chicas entran cantando en la fiesta. Zoella se deja caer encima de unos chicos que la cogen y la llevan hasta el escenario donde la dejan y le hace una señal a las chicas para que suban. Alexia no va a hacer eso le da muchísimo miedo que la cojan así que prefiere ir cantando con Carrie y subir por la escalera)

Las chicas consiguieron animar a su amiga Carrie, y acaban las tres bailando como unas locas en el escenario, Sam las mira desde el sofá, algo molesto, ya que no se esperaba ver bailando tan contenta a su novia cuando hacía diez escasos minutos que esta se había enterado de que él había estado tonteando con otra. Empezó a pensar que quizás ya estaba todo perdido y nunca lograría ganarse de nuevo su confianza, pero él la quería de verdad, y no iba a permitir perderla por un pequeño desliz; haría todo lo posible por recuperarla, y le iba a dar igual quien se pusiera por delante.


En ese mismo momento de la noche justamente enfrente de la puerta de la casa de Santana donde se celebra la fiesta.

- Supongo que no le importara a Santana que aparque aquí – dice Maxxie cerrando el coche.
- No creo además si llegas a aparcar fuera estaríamos empapados otra vez- Añade Austin.
- Bueno voy a entrar a por una copa ¿Te quedas aquí?-
- Ahora entro, Maxxie – Dice sonriéndole el chico rubio de pelo rizado.
Maxxie le guiña un ojo y entra por la puerta por la que no para de salir y de entrar gente medio borracha. Realmente no quiere entrar por la puerta principal, Blaine puede estar esperándole, está muy nervioso y quiere primero tranquilizarse. Justo dentro de aquel “garaje”, por llamarlo de alguna manera, porque realmente es un trozo de patio que le han puesto un techo, hay una puerta. Se acerca y da directo a la cocina. Genial, el chico entra decisivo mirando a todos lados y ve una puerta corredera casi cerrada. Al abrirla ve a ese chico que está en el Glee club que es muy callado, no sabe si es porque es muy cortón o simplemente porque eso de hacer amigos no va con él. Abre aquella puerta corredera y sale a ese pequeño porche en el que esta Kylan sentado con una pierna colgando del columpio y la otra justo apoyada en el asiento y su mano dejada caer en su rodilla. Al lado un par de sillas llena de algunos vasos vacíos. Austin se acerca a la silla y sin tocar los vasos inclina la silla para tirarlos al suelo y se sienta.
- Hola…- dice Austin casi de una manera que no se escucha de lo cortado que esta.
- Hola – Lo dice sin apartar la mirada al frente como si estuviera pescando a la vez que se balancea un poco.
El silencio se hace en esos escasos segundos pero Kylan consigue romperlo.
- ¿Aburrido? –
- No es la palabra idónea para mí ahora mismo- Responde Austin.
- ¿Entonces? –
- Decepcionado, nervioso, triste…- Podría estar diciendo más adjetivos negativos y sentimientos que siente ahora mismo pero tampoco tiene humor.
Austin sube las piernas a la silla y abraza sus piernas con las manos dejando apoyar la cabeza en la pared.
- Eso son síntomas de los problemas amorosos ¿Me equivoco? –
- Has dado en el clavo –
- El amor es una mierda –
- Tú lo has dicho – Afirma Austin la respuesta de Kylan.
Kylan se sienta bien dejando un espacio en el columpio.
-  desde aquí se ve toda la calle como si estuviera nublado por la lluvia-
Austin se levanta y se sienta al lado de Kylan para ver lo que él está viendo. Ve casi todo blanco, la lluvia le deja ver poco la calle parece la calle de una película de miedo.
- ¿alguna vez has tenido una pareja que te haya decepcionado? – Pegunta Austin.
- Nunca he querido que nadie me gustase tanto para no tener que sentir esa sensación de vacío…-

La respuesta de Kylan le ha puesto los bellos de punta le mira. Kylan en cambio sigue mirando al frente hacia esa calle nublada. Austin mira al suelo pensativo, cabizbajo. Ve como Kylan durante unos segundo le ha mirado, no ha querido mirarle para no entrar en una situación incómoda. Lo ha vuelto a hacer, esta vez no ha seguido mirando a la calle está mirándole, lo sabe ¿Qué hace? Austin levanta lentamente la cabeza y le mira a los ojos. Acaba de detenerse el tiempo o eso parece cada segundo que le mira parece que son horas. Se siente un tanto incómodo. El chico se está acercando cada vez más cerca y no sabe qué hacer. Austin tiene los ojos como platos al ver la reacción del chico. No quiere verlo, así que cierra los ojos fuerte y…

jueves, 5 de noviembre de 2015

Capítulo 27


(Música ambiente mientras lees estos dos párrafos)

Puede que la adolescencia sea la etapa más corta de la vida y aun así es la más intensa y emocionante de todas. Aquella noche, todos se prepararon para lo peor, para despedirse de ese tal “A”, convencidos de que sabrían quién sería la persona que anda detrás de todo esto y ponerle fin. Pero se equivocaban aquella noche seria el principio de sus aventuras.
En el caso de Tina los padres encontraron un lugar adecuado para ella donde pudiera recuperarse. A veces alejarse es el único modo de empezar de nuevo, Otras, en cambio, solo te hace falta mirar a tu alrededor para darte cuenta de que lo que estabas buscando siempre ha estado ahí, Solo tenías que cerrar los ojos y darle una oportunidad a otras personas por que las cosas no pueden salirte bien si no te arriesgas. Ese fue el caso de Santana que conoció a Carrie y a Alexia y empezaron una amistad. Si algo ha aprendido Austin en este tiempo es que el amor es como la primera página de un libro. Sabes cómo empieza la historia pero no como termina, porque por suerte te falta lo mejor, VIVIRLA.



En algún lugar apartado de la ciudad un día a mediados de octubre.

La fiesta ya ha empezado, la música está a tope y la casa llena alumnos del McKinley. Santana no se aparta de la puerta ya que siguen llegando más personas a divertirse a su gran fiesta. Espera a alguien en especial que todavía no ha aparecido.
Sam está sentado en un sillón del salón, Carrie sin embargo esta justo en la segunda planta dejada car en la barandilla con un vaso. Quinn la mira con desagrado apoyada en el marco de la puerta mientras bebe del típico vaso rojo para fiestas en el que hay más ron que Coca-Cola. Al principio no le hizo gracia la idea de ponerse pedo tan pronto, pero mirando el panorama, decidió acabarse lo que le quedaba de un trago. Luego fue por otro. En la otra esquina del salón están Brittany y Artie, éste está intentando decirle algo al oído, pero ella no está escuchando absolutamente nada, aunque hace como que sí y se aleja de él bailando hasta el centro de la sala donde empieza a contornearse con otros chicos. Artie piensa que esa noche tampoco va a pasar nada entre él y su amada Brittany.  Le hace un gesto a Puck, que entiende perfectamente.

(Me voy enamorando - Artie & Puck)




Unas manzanas más lejos de la fiesta en algún lugar de la ciudad.

Alexia está parada frente al armario abierto de par en par. Lleva una toalla liada al cuerpo y otra al pelo. Puede que lleve así unos minutos, mirando una y otra vez, una y otra vez cada uno de los vestidos que tiene. No hay nada que le valga. Está incómoda consigo misma, se mira al espejo probándose cosas... se frustra porque piensa que toda la ropa le queda mal y que si estuviera más delgada seguramente ya estuviera en la fiesta de su nueva amiga Santana con un vestido perfecto y ligando con muchos tíos del insti. Se tumba boca arriba en la cama mirando hacia el techo, y sin querer... vuelve de nuevo a pensar en él.

(Sigo enamorada de ti – Alexia)

(Canta mirando a la venta imaginándose en las nubes la cara de Charlie. Termina tumbada en la cama)

¿Por qué? ¿Por qué cambió tan pronto de opinión? ¿Por qué le dijo que estaba enamorado de ella y luego hizo como si nada? Fue aparecer Claire y echarlo todo a perder. ¿A qué juega? Entiende que tenga miedo, porque podrían pillarlos... como estuvo a punto de pasar con Emma, porque podrían echarlo si lo hicieran... Pero, ¿por qué sí y luego no? Se ha hecho esta pregunta muchas veces desde que salieron de la sala del Glee club. Ella tiene una breve, dolorosa y supuesta teoría, Esa tal Claire puede ser su mujer o su novia. Eso la entristece. Un leve sueño aturde a Alexia que poco a poco empieza a soñar. Está en un lugar con mucho humo y unas luces rosas hacen que el humo se vea del mismo color. Se mira a si misma y está sentada en una silla, el cuerpo le pesa no puede moverse ni levantarse. Justo enfrente una silla con una persona sentada en ella. La silla empieza a darse la vuelta a la vez que escucha una música.

(Pégate – Claire & Alexia)

(Al darse la vuelta la silla es Charlie y Claire con un vestido muy provocativo canta alrededor de él y mirando a Alexia de vez en cuando. Alexia solo mira sorprendida aunque enfadada. Claire se las apaña para hacer un baile perfecto. En mitad de la canción Claire señala a Alexia y se levanta. Alexia no sabe lo que está haciendo pero está cantando esa horrible canción mientras hace un baile parecido al de Claire. Casi al terminar la canción se despierta del leve sueño, aunque para ella ha sido una pesadilla)

Al sentarse en la cama ve que la radio la ha encendido su gato Willy al subirse encima y darle al botón y estaba sonando esa canción. Acaricia un poco al gato que se deja tocar, se levanta, mira el armario y se apresura a coger el que será "el elegido", el que le hará sentirse guapa y tan segura de sí misma que consiga hacer que se olvide de Charlie esa misma noche. Se deja el pelo mojado y se lo revuelve para darle el toque perfecto, se maquilla poniéndose tanto rímmel que probablemente mañana se despierte sin pestañas, pero ¿qué más da? Esta noche va a darlo todo. Busca unos tacones a juego con el vestido que es bastante sencillo, pero muy bonito; es ajustado al cuerpo, con un escote en forma de corazón, una especie de encaje que rodea todo el contorno del escote y sin tirantes. Bueno, tenía tirantes pero se los ha cortado porque piensa que "así es más sexy". Busca unos zapatos que no sean muy altos, ya que, hay que darlo todo, pero con dignidad y sin parecer un pato al que le han metido un chute de somníferos cuando intentes caminar de manera sugerente.



 Sale de su casa decidida, dispuesta a divertirse al máximo y olvidarse así, de la persona que lleva metida en su mente todo este tiempo. Además, ha quedado con Austin que seguramente estaría ya esperándola e iba tarde.


Unas manzanas, aún más lejos de la fiesta en algún lugar de la ciudad.

Austin está mirando el reloj, Alexia tiene que está a punto de salir y él todavía está en bóxer sentado en la cama. Sigue dándole vueltas a lo de aquella noche. Blaine le ha vuelto a fallar y ya no sabe cómo actuar. Estos días en clase ha estado evitándolo para no coincidir con él. Por fin se levanta y se decide a prepararse. Coge la ropa que tiene preparada, va al baño y cierra la puerta. Enciende el grifo y entra en la ducha. Nada más meterse unos golpes en la puerta del baño le asustan.
- Estoy yo - dice Austin pensado que quieren entrar.
- Cariño han venido a buscarte – dice la madre de Austin.
¿Qué? ¿Qué han venido a buscarle? Pero le dijo a Alexia que él iba a buscarla. Que chica más despistada.
- Vale mama dile que me espere en el cuarto que no tardo- Grita Austin hacia la puerta.
Termina de ducharse, sale y se viste.



Sale del baño preparado no ha tardado casi nada. Abre la puerta del cuarto y se queda congelado, al ver quien está en el cuarto esperándole.
- ¿Qué haces aquí? -
- He venido a recogerte para ir a la fiesta - dice Blaine levantándose de la cama.
Austin no dice nada solo mira sin saber qué hacer, al chico que lleva esquivando estos días, esta ahora mismo de pie en su cuarto enfrente de él para recogerlo e ir a la fiesta.
- Déjame llevarte a la fiesta…además no podemos tardar mucho que el chofer de la limusina me va a cobrar un pastón-
- ¿Por qué hiciste eso? –
- No sé por qué lo hice, solo sé que luego pensé en ti y me arrepentí…mucho- Añade Blaine.
Austin respira hondo y coge un papel y un bolígrafo en el que escribe una dirección.
- Vamos para abajo que llegamos tarde- dice Austin.
Austin se despide de su madre y le dice que no le espere despierta que tardara en volver. Ella como toda madre le dice que tenga mucho cuidado. Salen afuera y Austin ve la limusina, nunca se había montado en una, pero tampoco iba a montarse hoy.
- Toma - Le dice Austin a la vez que le da el papel doblado en el que había escrito.
- ¿Y eso? - Pregunta Blaine.
- Es la dirección de Alexia, ve a buscarla y llévala a la fiesta – Dice Austin seco y frio.
- Pero ¿tú no vienes?- Pregunta extrañado Blaine.
- No Blaine, nosotros tenemos una charla pendiente…pero no hoy. Espero que lo entiendas- Dice Austin aguantando llorar y poniendo una sonrisa.
- Sí, claro…nos vemos en la fiesta- Dice Blaine un poco tristón.
Blaine agarra fuerte el papel que Austin le ha dado y se mete en la limusina. Austin ve como la limusina en la que hoy no se montara va en dirección a la casa de su amiga que podrá disfrutarla mejor que él hoy.


En algún lugar de Ohio, intentando encontrar el camino a la casa de Santana.

Alexia camina indignada. Austin no coge el móvil, por lo que ha tenido que ir andando. Cortarle los tirantes al vestido ha sido una idea pésima, ya que ahora, éste se le baja cada vez que da un paso y para colmo los tacones  se han enamorado de las líneas de la acera y van metiéndose por cada una que ven. Menos mal que por la hora que es no hay nadie por las calles para reírse de ella. No se siente sexy en absoluto, pero está segura de que nada ni nadie va a hacer que se lo pase mal esta noche. Sigue andando cuando de repente escucha a alguien reírse. ¿Será de ella? La poca luz que dan las farolas le permiten ver a dos personas agarradas por el brazo, parece una pareja. Intenta caminar de una forma más digna ante la presencia de extraños, pero la voz de una de esas personas le suena... Empieza a andar más despacio hasta que se da cuenta de algo.
- No... No, no, no, no, no... Mierda, mierda, mierda...-
Se tira al lado de un contenedor de basura como si no hubiera mañana. No quiere que esa pareja que se acerca en su dirección la vea. Es consciente de que a su lado hay una manzana mordida a la que están invadiendo las hormigas e intenta apartarse cuanto puede. Se queda escuchando, pero no oye nada. Parece que han dejado de hablar. Escucha cómo van acercándose los pasos. Cierra fuerte los ojos y mete la cabeza entre las rodillas, como si eso la ayudara a hacerse invisible.
- ¿Hola? Señorita, ¿está usted bien?
... No obtiene respuesta. Alexia levanta la mirada y ahí está. El tío del que iba a olvidarse esta noche se le presenta delante, por el camino y del brazo de una chica rubia, parece Claire, bastante mona pero con un horrible moño parecido a algo así como lo que se hacía en la cabeza Amy Winehouse, y que mira la situación perpleja.
- Alexia- La cara de Charlie es un verdadero poema. No sabría siquiera cómo describirla. Quizá una mezcla de sorpresa, asombro, preocupación, ¿miedo?, ¿alegría? A saber.
- ¿Qué estás haciendo ahí?- Logra al fin preguntarle Charlie.
- ¿La conoces?- Pregunta Claire.
Alexia hace el intento de levantarse digna e intacta, pero pierde el equilibrio con los malditos tacones y Charlie acaba ayudándola.
- Yo, em... Estaba buscando mi... mi... ¡Mi manzana!- Hace ademán de cogerla pero se lo piensa bien y a pesar de que le da bastante asco una manzana putrefacta mordida por a saber quién, le da lástima quitarles el manjar que han encontrado las pobres hormiguitas que no tienen la culpa de su gilipollez.
-Ya da igual. Si total... no tenía más hambre.- Dios mío, ojalá un boquete en el suelo para tirarse por él.
Charlie la mira de arriba abajo analizando cada centímetro. Y Alexia no sabe si sentirse incómoda o deseada.
- ¿Vas a la fiesta de Santana?- Pregunta él.
- Si…. -
- Te veo... Muy bien-
- Gracias.- Ahora probablemente su cara estuviera roja, pero por suerte era de noche y apenas se le notaría.
- ¿Vas sola?-
- He quedado con Austin, nos veremos allí, espero...- Dice mirando su móvil, notando cómo su amigo pasa de ella. Un silencio incómodo se hace entre los tres.
- Bueno, me alegro de verte. ¿Nos vemos el Lunes?- Añade él despidiéndose.
- ¡Si, por supuesto!- (Si es que llego al Lunes) piensa ella.
- Cuídate, Alexia.- Le dijo poniendo la mano en su brazo, pareciendo preocupado por lo que pudiera pasarle.
-Lo haré, sr. Sawyer.- Le contesta ella. Haciendo esto que él quitara su mano rápidamente.
Se miran unos instantes y caminan en direcciones opuestas. Al llegar a la esquina, Charlie mira disimuladamente a Alexia antes de seguir su camino.
Alexia se da la vuelta para verlo por última vez hasta el lunes, pero vuelve a estar sola por la calle. Quizá esta noche no va a ser como esperaba. Sigue intentando andar por esa mierda de acera por la que no puede andar con los tacones. Al seguir andando un ruido fuerte hace que Alexia se dé un susto que no será fácil de olvidar. Mira hacia atrás y ve dos faros que la alumbran. Son como dos luces que se van acercando poco a poco hasta que puede ver una limusina. Lo primero que se le pasa por la mente es que le encantaría estar dentro y aparecer en la fiesta de Santana en ese coche. Se para justo delante de ella y la puerta se abre y sale Blaine.
- ¿Te vas a quedar con esa cara de pasmada mirando la limusina o vas a entrar para llegar a la fiesta?


En la fiesta de Santana en esa preciosa noche en algún lugar apartado de la cuidad.

Carrie se despega por un segundo de la silla en la que está sentada y anda a ciegas con el móvil en la mano y el brazo extendido buscando tener algo de cobertura. Empieza a subir las escaleras y se dirige por el pasillo a una de las habitaciones a ver si consigue hablar con la desaparecida Alexia. Al girar, se choca con alguien y se le cae el móvil encima de uno de los empollones del club de "Science Cool Club" que está tirado en el suelo lo suficientemente mareado como para no tenerse en pie. Gracias a ese individuo la pantalla de su nuevo iPhone se ha salvado de una muerte segura. Carrie aún no es consciente de que se ha chocado con Sam, que la saluda con una preciosa sonrisa.
- Sam…-
- Hola, Carrie. ¿Te pasa algo conmigo? te noto distanciada -
- ¿A mí? Nada – Le dice disimulando.
- Carrie se te nota en el brillo de los ojos cuando te miro que estas tristes. Pero si no quieres contármelo no pasa nada no te voy a obligar, amor – Dice Sam mientras le acaricia la mejilla.
- Sam ¿Tú me estas engañando con otra chica?- lo ha soltado, así sin más.
Era lo mejor soltarlo de esa manera, necesita saberlo y no puede esperar a saberlo. Sam mira hacia los lados para ver si hay alguien cerca pero solo está el chico ese tirado en el suelo que no puede ni moverse.
- ¿Por qué me preguntas esto? – dice san tragando saliva.
Carrie nota a Sam bastante tenso por culpa de la pregunta que le ha soltado, eso le hace pensar que es verdad. Solo se escucha la música que esta puesta dos pisos más abajo.
- Ya me has respondido…Gracias -
- NO, espera. Solo fueron dos días. Estuve conociendo a una chica- al escuchar eso Carrie quiere irse pero Sam le agarra para que le escuche- No tuvimos nada es más el tercer día quedamos y no fui, la deje tirada, por que no quería perderte y por qué te quiero- dice Sam.
Carrie igualmente se siente un poco traicionada por él. Ahora mismo quiere estar sola y poder pensar en todo esto.
-Bueno, yo... tengo que ir -
-Sí, claro.- Contesta Sam resignado.
-Si...- No sabe qué más añadir y hace un movimiento extraño para girarse y bajar de nuevo las escaleras. Se pregunta ¿por qué? Ella está enamorada de Sam. Baja las escaleras rápidamente echa un mar de dudas y se encuentra de pleno con Alexia que acaba de entrar por la puerta con Blaine. Las dos chicas se miran. Saben que no están bien y que tienen cosas que contarse. Se dan un abrazo y se despiden de Blaine que se va directo a la barra. Las chicas buscan un hueco en alguna parte del salón para no estar muy agobiadas, ya que Carrie se ha negado rotundamente a la propuesta de Alexia de subir arriba a buscar un sitio más tranquilo.
Alexia se sienta en un sillón mientras Carrie va a por algo de beber. Vuelve con dos vasos de Fanta light, ya que ninguna de las dos beben, aunque realmente piensan que no les vendría nada mal beber un trago esa noche. No les da tiempo de abrir la boca cuando un quarterback del equipo se tropieza y la bebida cae encima de Alexia, manchando también el vestido de Carrie. Alexia no puede más y se levanta echa una furia gritándole e insultándole por lo que ha pasado.
-¡Heeeeyy!- Le vacila el quarterback que es dos veces ella. -Tranquila pequeñaja... Joder con la nena, es pequeñita pero matona.
Alexia empieza a apretar fuerte la mandíbula y los puños, decidida a pegarle a aquel armario empotrado. Carrie se da cuenta de la reacción de su amiga y la sujeta para calmarla mientras le dice:
-Va, venga, no hagas caso... Es estúpido y encima está borracho. Igual es mejor que vayamos arriba.- Consigue calmarla.
Cuando están en el piso de arriba Carrie mira a todas partes por si lo vuelve a ver.
- ¿Qué buscas?-Pregunta Alexia.
- ¿Qué? No, nada-
- A lo mejor he hecho mal la pregunta. ¿A quién buscas? ¿Es que Sam no ha venido?
- Sí, él... es que... Bueno, mejor que busquemos una habitación y te lo explico.
De cinco habitaciones que tiene la casa, consiguen dar con una vacía en la que no hay nadie montándoselo. Han visto una incluso en la que habían más de dos personas. Todo muy asqueroso. Alexia se sienta en la cama y Carrie busca el interruptor de la luz, luego se sienta junto a ella.  La habitación es grandecita y además tiene un baño propio.
- ¿Has hablado con Austin?- Pregunta Carrie.
- Blaine me ha contado que viene andando -
- ¿Y eso?- pregunta Carrie.
- Blaine fue a buscarlo en limusina y le dijo que viniera a buscarme a mí que él se iba andando. Me tiene preocupada -
- Bueno, no te preocupes. Necesitaría despejarse un poco -Le dice Carrie intentando animarla.
- Será eso. -Espera unos segundos y continúa. - Cuéntame qué te pasaba cuando he entrado.
- He hablado con Sam. -Le suelta de repente y sin pensárselo.
Alexia se queda un poco en shock y le pregunta:
- ¿Qué te ha dicho? -
- Le pregunte sobre lo del mensaje de que estaba con otra chica… -
- ¿Y…? – dice Alexia para que lo suelte de una vez.
- Me ha dicho que estuvo conociendo durante tres días a una chica pero que al final ni siquiera quedaron -Dice Carrie.
- ¿Por ti?- Pregunta Alexia.
- Eso ha dicho él-
- Pero, ¿estás enamorada de él?
- ¡Sí! Claro…pero no lo sé si hago bien en volver con él -Carrie pone cara de desesperación y se deja caer en la cama.
- Imagino que ahora estás liada. Pero, tienes que aclararte. Sam te quiere y eso no lo dudo. -Le dice Alexia con la voz más calmada.
- Yo tengo miedo a sufrir.- Dice Carrie poniendo morritos. Alexia empieza a reírse del gesto de su amiga y las dos se descojonan por nada. Con las risas, una de ellas da una patada a algo que hay bajo la cama. Extrañadas, miran a ver a qué han podido darle y se encuentran con una caja rosa pálido con la tapadera color beige y pétalos rosas. La abren para cotillear y se encuentran muchas fotos de Brittany y Santana juntas y cartas dirigidas a Brittany S. Pears sin enviar. Entonces se dan cuenta de que están en la habitación de Santana y que esa caja pertenece a ella.
- ¿Por qué no le habrá enviado estas cartas? -Pregunta Alexia.
- Ni idea. Están perfumadas. -Dice Carrie pensativa. Y continúa:
- ¿Crees que Santana está enamorada de Brittany? -
- Eso explicaría por qué siempre está a la defensiva y haciéndole perrerías a la gente -
- Aunque creo que si fuera un poco más abierta a la gente, conocerían a la Santana que conocemos nosotras ahora – dice Carrie
- Pues tienes toda la razón -
- Ya. -Espera un momento y sigue: -Ahora que lo pienso... Austin y yo siempre estamos hablando de Blaine o Sam y ahora para colmo también te hablo de Maxxie. Pero, tú nunca hablas de nadie. ¿Es que ningún chico es lo suficiente bueno para una pequeñaja matona como tú?-
Alexia se ríe con la pregunta, pero pronto se pone seria pensando en unos momentos antes, de cuando vio a Charlie con la Barbie-moño del brazo. Cuando se decide a contarle lo que ha vivido estos últimos días, Se escucha la cisterna del baño, la puerta está cerrada. Las chicas se miran pensado que será Santana. Al abrirse una chica con un traje precioso y un pelo liso castaño aparece.
- Hola, perdón siento molestar, me estaba haciendo pis y estaban todos los baños ocupados y además este estaba limpio-
 Las chicas se miran sin decirle nada, están un poco pilladas ya que puede haber escuchado toda la conversación que han tenido. Alexia se alegra de no haber soltado el nombre de Charlie.
- Si sirve de excusa, tenía los cascos puestos escuchando “Decode” de Paramore-
- ¿Eres del instituto?- Pregunta Carrie.
- Si claro, estoy en segundo curso de Artístico-
- yo en segundo de sociales pero tengo dos optativas más de música- Dice Alexia.
- Yo en primero de artes escénicas - Añade Carrie.
- Por cierto no me he presentado me llamo Zoella pero podéis llamarme Zoe – Dice sonriendo y sentándose en la cama.
- ¿Estás en alguna actividad extra? - Pregunta Carrie-
- Si estoy en el club de cultura y pintura. ¿Y vosotras? -
- En el Glee club - dicen las dos a la vez.
- ¿También cantáis? - Pregunta Zoe.
- ¿Tú también cantas?- Pregunta Alexia sorprendida por la casualidad -
- Si, y me encantaría cantar algo con vosotras -
Las dos chicas se mirar y se sonríen sabiendo qué están pensando en lo mismo.
(El perdón/ Bailando/ Me voy enamorando - Alexia Carrie & Zoella)

(Empieza cantando Alexia mientras bailan por la habitación. La segunda que canta es Carrie y empiezan una guerra de almohadas y cojines. La tercera en cantar es Zoella a lo que las dos chicas se quedan mirando pensando que debería de entrar en el Glee club)

Se ríen mientras se tumban en el suelo juntando las cabezas. Entre los saltos, la guerra de almohadas y los bailes han terminado asfixiadas.
- Creo que esto es el principio de una bonita amistad - dice Carrie.
- De eso estoy totalmente segura - responde Zoe.


En algún lugar de la ciudad camino a la fiesta de Santana.

Esta andando con poco entusiasmo no le apetece llegar, así que anda un poco desganado y a paso lento. Tanto como la cabeza como el corazón le están dando vueltas ahora mismo siente un “algo” en su corazón que tiene unas ganas locas de volver con Blaine pero tiene otro “algo” en la cabeza que le pide que sea sensato y que le dice que no debe sufrir más. Son como esos típicos muñecos que hay un ángel y un demonio, uno en cada hombro. Nota algo húmedo en el cuello, lo primero que hace es mirar hacia arriba y una gota de agua le cae justo en la nariz. Mierda está empezando a llover y no tiene paraguas y está en mitad de camino. Está pensado en volverse pero prometió a Alexia que estaría en la fiesta con ella…o bueno lo que quede de la fiesta, o quizás lo que quede de su amiga. Mientras corre hasta un lugar para resguardarse de la lluvia mira el móvil para hablarle a Alexia por el Whats app, pero no contesta. Espera que su amiga no este medio borracha restregada por el suelo por haberla dejado sola allí en ese “infierno” como lo describió ella cuando le dijo que no la dejara sola. En esta casa con techo no se está mojando nada más que un poco los zapatos pero está bien resguardado. Una persona con un abrigo en la cabeza sale corriendo hasta la misma casapuerta, Austin se aparta un poco por si va a entrar. Al llegar debajo de ese techillo que le quita algo de lluvia, se baja la chaqueta que está bastante mojada.
- Hola Austin, ¿Vas a la fiesta de Santana?-
- Hola Maxxie. Si…- mira como está apretando la lluvia - bueno eso intento - responde sonriente.
- ¿Sabes si Carrie estará allí? -
- Seguramente si este. Bueno eso si llegamos antes de que acabe por que al paso que vamos, no vamos a llegar en la vida - Dice Austin.
El chico se pone a mira la lluvia caer como va creando grandes charcos en la acera y como las alcantarillas pegadas a la acera se empiezan a inundar.
- ¿Estas bien? - Pregunta Maxxie.
- ¿Por qué? -
- No se te noto un poco extraño como demasiado pensativo dándole vueltas a lo mismo -
¿Tanto se le nota?, ese chico ha dado en el clavo. Pero no le va a contar toda la movida que h tenido. Sera mejor ser un poco escueto.
- Nada problemas - dice con un tono medio actuado como que no le da importancia al tema.
- A mi cantar en casos como ese, me alivia un poco la tensión -
- No me apetece mucho cantar, lo siento - dice Austin.
- ¿seguro…? - insiste Maxxie - Yo también tengo mis problemas y no tengo miedo de compartirlos contigo - Añade con una gran sonrisa.
(Te necesito - Maxxie & Austin)

(la lluvia amena pero no deja de llover. Maxxie sale a la acera y se pone a cantar en la acera y da una vuelta en la farola a lo “singing in the rain”. Austin sonría al ver al chico como poco a poco se moja. No aguanta a no poder cantar y sale a la acera donde Maxxie se está mojando. Los dos bailan mientras corren por la acera y bailan con las farolas que van pasando. Al terminar se paran y se ríen)

- Ves tío, era así de fácil…- dice cogiendo algo de aire- esto es peor que entrenar -
- Así de fácil es mojarse - dice el chico riéndose.
- Tampoco estamos tan mojados - dice Maxxie.
En ese momento la lluvia aprieta tanto que casi se ve blanco. Maxxie agarra de la chaqueta a Austin para que le siga.
- Vivo cerca entremos en la casapuerta - dice Maxxie.
Al correr Austin no ve el bordillo de la acera y se dobla el pie cayendo al suelo de rodillas y por si fuera poco ha caído en un charco de una alcantarilla atascada. Maxxie le levanta.
- ¿Estas bien? - Pregunta.
- si si… AAAH… vale, no no estoy bien me duele el tobillo -
Maxxie se pone la mano de Austin alrededor de su cuello para poder ayudarle a andar hasta la casapuerta de su casa.
- Ya queda poco - añade Maxxie.
Maxxie abre la puerta de la casapuerta y ayuda a meter a Austin que lo deja apoyado en la pared. Maxxie se acerca al ascensor y le da al botón. Austin esta quejándose del dolor pero se le empieza a mezclar el llanto con la risa.
- ¿De qué te ríes? - Pregunta Maxxie.
- De nuestras pintas, que son ideales para ir a una fiesta- Añade Austin.
El ascensor llega y Maxxie vuelve a ayudar a Austin para subirlo al ascensor y le da al último botón, pero es un botón extraño por que el botón es una cerradura. Ha metido la llame y es ascensor ha comenzado a moverse. Llega al a quinta planta donde al abrirse la puerta del ascensor esta su casa.

Es un dúplex y bastante elegante. Ayuda a Austin hasta sentarlo en una silla donde pudiera descansar el pie. Maxxie va arriba a buscar algo.
- ¿No están tus padres? - dice con un tono de voz un poco alto para que se entere.
Maxxie baja con un maletín negro.
- No. Casi nunca suelen estar. Siempre están fuera. Mi padre es médico y ahora mismo está en áfrica ayudando a personas que lo necesitan - saca una pomada. Le descalza y se la pone en el tobillo - Y mi madre es veterinaria y aparte también es médico, de ahí se conocieron ellos, y trabaja en una ciudad cerca de aquí en una veterinaria, en la que no solo atiende a los animales que les trae sino que ayuda a pobres animalitos que se encuentran en la calle - saca la venda y se la empieza a enrollar en el tobillo.
- Vaya son trabajos muy conmovedores -
- Pues sí, conmovedores y con poco tiempo libre. Pero así es el trabajo - Sigue vendándole la pierna - Esto te durara hasta mañana que vayas al médico-
- Gracias, de verdad -
- No tienes que dármelas, los amigos de Carrie son también mis amigos - Sonríe mientras le da una Coca-Cola fría de la nevera.

La noche lluviosa sigue su curso. Una lluvia atronadora y fuerte arrasa gran parte de Ohio. Las calles están medio inundadas. Y desde la casa de Maxxie se escucha caer la lluvia sobre el tejado de forma muy fuerte. Parece que no van a llegar a la fiesta.