martes, 5 de mayo de 2015

Capitulo 3

En un banco del vestuario de las animadoras, en el instituto William McKinley.

Las chicas se están cambiando después de un largo ensayo, hablan de chicos y de novios, todas tienen algo que decir pero Carrie está en un banco en el fondo del vestuario justo al lado de las duchas, no quiere meterse en esa conversación, no tendría nada que decir, no quiere que se rían de ella. Las chicas van terminando y saliendo del vestuario. Carrie se lo ha pasado genial al principio del ensayo cantando aquella canción tan movida, no lo quería admitir pero le encanta cantar, es su pasión desde pequeña al igual que bailar. Está sola en el vestuario, hora se siente libre, se levanta y se pone a bailar y a cantar, pensando en cuando llegara su primer amor.


Santana entra por que se le ha olvidado algo en la taquilla y escucha a Carrie cantar, Parece que la chica nueva esconde algo muy fuerte. Sonríe con maldad, y sale del vestuario.


A la misma hora, en otro lugar del instituto William McKinley.

Parece que han abierto un blog anónimo, de una persona que está enamorada o eso parece. Austin se acaba de meter para ojear un poco el blog, tiene textos muy bonitos, parece que esta persona se ha enamorado bastante, el blog se llama “Diario de instituto” y todo el mundo habla de él en clase, pasillos, recreo etc. Austin cierra el portátil y lo mete en la mochila. Se la coloca en el hombro y espera sentado a que toque el timbre. Al poco tiempo suena el timbre y el chico sale de clase y se dirige al glee club, por el pasillo se encuentra con Alexia, la espera y van juntos a la clase, en la cual desde que entren, sus vidas cambiaran completamente.
Al entrar hay tres o cuatro personas sentadas, ellos entran y todos se levantan a saludar, hay un ambiente familiar y cálido en esa sala, es todo diferente, es como si esta clase te librara de las tensiones que te hace sentir el instituto, es como el paraíso. Los chicos se sientan y justo afuera de la puerta hay dos personas discutiendo, los chicos se callan y se miran. Parecen que todos menos Austin y Alexia saben quiénes son.
- Te comportas como un niño chico- Dice un chico enfadado y agobiado.
- Solo intento arreglar lo nuestro, quiero estar contigo, pero no eres capaz de pasar página- Dice el otro chico con el que discute.
- No, Blaine, el que no puede pasar página eres tú, yo estoy rehaciendo mi vida, y tu ya no formas parte de ella- El chico se vuelve claro y conciso.
Blaine entra en el aula, triste y apenado dejando al otro chico fuera, que mirando por el cristal de la puerta de la clase hace un gesto con la cabeza de lado a lado y se marcha. Todos se acercan a consolarle, después de escuchar lo que ha pasado. Will entra en la clase y con unas palmadas hace que los chicos le presten atención y se sienten en sus sitios.
- Primeramente tengo que darles la bienvenida al glee club a Alexia y a Austin- Los chicos aplauden.
-ahora llega el momento de que sigamos con el trabajo semanal ¿Alguien se ha preparado alguna canción?- Pregunta Will, mirando al os chicos.
Blaine levanta la mano, con los ojos llorosos y se acerca al piano. Todo el mundo esta callado mirándole. Will se ha sentado en la silla mientras Blaine se acercaba al piano, parece que ha creado tensión al levantarse sin decir nada. Al sentarse en el piano frente a las teclas el chico mira a sus compañeros y empieza a tocar.


Mientras Blaine canta a Austin le está llegando esa voz tan melodiosa y bonita, tiene carácter, sentimiento y fuerza. Ese chico le ha conmovido el corazón, ahora mismo siente lo mismo que cuando se sube en una montaña rusa y empieza a bajar rápidamente que siente cosquillas en el estomago. Se ha quedado mirándole, es impresionante que le haya conmovido. Al terminar todos aplauden y le abrazan, parece que se siente mejor. Sonríe y se levanta, cantar esa canción le ha tranquilizado.
El timbre suena y todos van saliendo hacia el pasillo. Austin se pone a recoger sus cosas. Al darse la vuelta esta Blaine y da un salto del susto, no se esperaba a nadie.
- ¿Tan feo soy? – Pregunta Blaine riéndose del salto que ha pegado al verlo.
- Perdón, no te esperaba-
- Tranquilo, no te preocupes-
- Oye cantas genial- Suelta el chico, que no puede resistirse a no contárselo.
Blaine sonríe y le da las gracias, parece que le agrada que a ese chico nuevo le gustara como había cantado, los chicos recogen las cosas y salen por la puerta de la clase al pasillo y en el pasillo se despiden y cada uno tira para un lado diferente.

En ese mismo momento, justo en la otra puerta del aula de la clase del glee club.
Alexia se acerca para buscar a Austin para ir a la siguiente clase juntos. Al asomarse al cristal de la puerta ve que están hablando solos Austin y Blaine. No quiere entrar y destrozar ese momento que para ella parece tan romántico. Se va para la taquilla sola a buscar los libros de la siguiente clase. Justo al abrir la taquilla un chico con la sudadera del equipo del colegio se acerca a ella.
- Hola nena, ¿Qué tal llevas el día?-
La chica se sorprende de que le esté hablando ese chico así que no le responde intentado esperar a que se fuera.
- Vaya vaya vaya, la chica nueva del club de los estúpidos no quiere hablar- El chico hace una señal a los dos amigos que estaban un poco más atrás y le dan una granizada al chico.
Sin pensárselo dos veces le tira la granizada por la cara a Alexia y se van riéndose y chocando las manos. Alexia se siente humillada, en ese momento. Todo el mundo la mira. Charlie pasa por allí y ve a la chica de su clase en un apuro se acerca y la lleva a su despacho.
Sienta a la chica en una silla y le da una toalla para que se seque la granizada, la chica se siente fatal, todo el mundo le ha visto, y todo eso porque pertenece al glee club. El maestro se sienta frente a ella apoyándose encima de la mesa.
- ¿Estás bien?- Pregunta el profesor
- si gracias – Se limpia la cara y por fin abre los ojos y ve a su guapísimo maestro de lenguaje y practica musical sentado en la mesa justo enfrente suya. Se pone colorada.
- Los chicos del equipo son unos estúpidos- añade la chica secándose el pelo, nerviosa.
- No tenían ningún derecho a hacerte eso- el profesor coge la toalla y le limpia restos de la cara que tenia la chica y que ella no se había quitado.
La chica se queda como una estatua tiene la cara del maestro justo a menos de un metro, está nerviosa y se está poniendo roja, siente esas mariposas en el estomago.
- Ya esta, ahora si estas limpia, ¿tienes ropa para cambiarte? O ¿llamamos a casa para que te traigan algo de ropa?-
- No gracias, tengo algo de ropa en la taquilla del vestuario- la chica le sonríe con una sonrisa tonta.
- Bueno en ese caso, vete a cambiarte y ve a clase antes de que te pongan falta de asistencia- dice el profesor con ese sonrisa que Alexia le vuelve loca, y no puede parar de mirar. Le mira a los ojos.

- ¡Alexia! ¡Alexia!, ¿estás bien?- Escucha Alexia.

La chica despierta de su profunda y sorprendente imaginación, se había inmerso en su propio mundo. El maestro la estaba mirando, ahora mismo está muy cortada, la chica sale del despacho sin decir nada y se va corriendo al vestuario, deja caer su espalda en la pared y se pone la mano en el corazón. No sabe como lo ha hecho pero ese hombre le ha robado el corazón, la chica se sienta en el suelo dejándose caer en la pared y sin dejar de pensar en ese momento cara a cara con Charlie que le ha encantado.

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