En un lugar apartado de la ciudad esa misma mañana.
Ha sacado todo el ropero buscando algún modelito que le
guste como le quede, pero de momento no ha conseguido nada que le guste. Unos
anchos de cintura, otros estrechos de cadera, otro demasiado pegado y otros
demasiado hortera. No es una cita cualquiera es una cita especial, con su
profesor…bueno quien dice profesor, dice amigo. Se ha sentado en su silla del
escritorio mirando la cama llena de ropa, pensando que ponerse pero nada. Se
gira y abre el portátil, va a intentar pasar un rato del tema y luego volverá a
la pelea con su armario. Justo al lado tiene aquella historia que leyó. Se
acuerda que había estado hablando con él, por el chat de Facebook, así que abre
el navegador y pincha a uno de los marcadores con el símbolo de Facebook. Nada más
abrirlo un mensaje se le abre en la esquina inferior derecha.
- Hola Alexia, te mando este mensaje para comentarte que
tengo escrito ya el capítulo 1 de mi historia. Me haría mucha ilusión que lo
leyeras si te apetece –
- Sí, claro. Estoy intrigada por saber cómo sigue – escribe
Alexia.
- Hoy sobre las 16:00 iré a repartir el capítulo 1 por la
ciudad –
- Que trabajo eso de repartir los capítulos por toda la
ciudad – Añade Alexia que se imagina a ella haciendo lo mismo y…bueno realmente
no se lo imagina por qué no lo haría.
- Si quieres venirte y hacerme compañía, estaré encantado –
¿Le ha pedido que le acompañe? Ni en broma, ni siquiera le
conoce. No parece mal chico pero no lo conoce. Alexia se pone a pensar en todos
los remordimientos que le van a entrar si le dice que no. Aparte también tiene
la intriga de la historia. Pero no, ni siquiera lo conoce como para quedar con él
y aparte le espera un día sorprendente con Charlie que no puede perderse por
nada del mundo.
- Hoy estaré ocupada, lo siento – Le dice sin querer entrar
en más detalles y rápidamente antes de que conteste cierra el portátil.
Se da la vuelta con la silla utilizando las piernas para
impulsarse y mira vagamente toda la cama llena de ropa la cual no hay una que
le guste.
En otro lugar de la ciudad cerca del centro.
Acaba de salir del portal de su amigo Dylan, está contenta
por su amigo, ese chico parece muy mono, aunque quizás ha ido muy rápido al
principio, supongo que la ilusión. En ese momento tira por una calle para
llegar cerca de una plaza que hay al lado del estadio. Allí hay varias
cafeterías y quiere tomarse un cola cao templado con leche de soja y sabe en un
sitio donde lo puede tomar. “Le poême” así se llama la cafetería donde podrá
tomar su preciado cola cao con leche de soja. Al llegar en la parte de la
terraza de la cafetería hay una mesita con dos sillas y con unos cojines
preciosos de gatitos.
- ¿Que desea tomar la señorita? – dice el camarero que saca
el bolígrafo y lo presiona contra su pecho para sacarle la punta.
- Tomare un cola cao templado con leche de soja – Dice
decidida. Lógico lleva pensando cómo decir lo que se va a pedir desde que se ha
sentado prácticamente.
- Perfecto ¿Va a tomar algo más? – Pregunta el camarero.
Zoella niega con la cabeza, mientras con una mano busca en
su bolso su móvil. El camarero se marcha y ella se pone a mirar el móvil para
entretenerse. Mira a su alrededor, la gente habla y charla mientras se toma
algo para pasar el rato. Por el cristal de la ventana ve a un chico con un
portátil. No le importa mucho lo que está escribiendo, pero está claro que
escribe mucho por el leve sonido al presionar las teclas del portátil. Al darle
a la última tecla el chico se echa para atrás para estirar la espalda, en ese
momento le vibra el teléfono a Zoella. No le da tanta importancia al móvil al
ver que el chico recoge sus cosas y las guarda. Al mirar el teléfono ve una
notificación de ese blog que se había suscrito para leer las entradas que esa
persona enamorada pone – Un momento…- Dice ella en su cabeza. Pincha en el
icono para que le salga la página de la entrada, pero el internet no le va nada
rápido. De vez en cuando mira al chico que parece que ya ha recogido todo. Le
acaba de cargar la página. Nerviosa intenta bajar la página para ver la fecha y
la hora de la publicación, pero el móvil no le hace caso y va a su royo. Eso le
hace ponerse más nerviosa. Mira al chico, mira al móvil, vuelve a mirar al
chico, mira al móvil y parece que por fin puede mover la pantalla y baja hasta
mirar la hora. Lo ha subido justo ahora mismo hace un minuto… lo que significa
que ese chico puede ser el que ha escrito el libro. Ahora mismo se siente una
autentica detective y esto ha de hablarlo con su grupo de espías secretos que
ayudaran a destapar el asunto, ósea ser, sus amigos. – Zoella concéntrate – Se
dice a sí misma para parar de pensar tonterías que se le pasan por la cabeza.
Busca al chico, pero no está, mierda. Solo recuerda la chaqueta con capucha azul
que llevaba puesta. Esto será mejor comentárselo a los demás.
En otro lugar de la ciudad.
Acaba de salir de la ducha, ha cantado todo el repertorio de
“The Beatles” en modo mashup a la vez que bailaba sin contornearse mucho para
no resbalarse en la bañera. Charlie se acerca pisando precavido en el suelo
para no resbalarse y abre la puerta de su armario y busca entre su ropa más
moderna, que parezca formal, pero que tampoco parezca un profesor fuera de
clase, hombre tampoco quiere parecer un adolescente. Lo mejor será no pensar en
nada y ponerse lo que se podría para salir como normalmente. Saca una percha y
la hecha en la cama, abre el cajón de los zapatos y saca un par de zapatos.
“Esto mismo” se dice a sí mismo. Mira el móvil, Alexia no le ha hablado desde
entonces pero sí que se ha conectado, quiere hablarle, pero tampoco quiere
parecer pesado. Mira por octava vez la foto de perfil de Alexia, es una chica
muy guapa sin duda alguna, pero está claro que ese amor solo traerá problemas.
Pero está convencido en que quiere abrirse a esa chica y conocerla más…aunque
sea su alumna.
(I want to know what love is – Charlie)
(Apaga la pantalla del móvil. Se mira en el espejo mientras
se pone la camisa. Se pone los zapatos y luego sale por la puerta de su
habitación, al abrirla llega a un escenario en el que esta solo ante un foco
que le alumbra. Imágenes de alexia en cámara lenta. Momentos en los que los dos
coincidieron. El momento de aquel posible beso. Las miradas en el Glee club
entre ellos. Al terminar la canción Charlie despierta tirado boca arriba en la
cama y con esa canción terminando de sonar de su móvil)
Le despierta un golpe en la puerta de su tan dulce imaginación.
- Papa, PAPA…- Se escucha detrás de la puerta.
Charlie se incorpora y se levanta de la cama. Va hacia la
puerta y la abre. Allí enfrente tiene a Claire muy mosqueada que con una de las
manos se echa el pelo para atrás para que no le tape la cara y la otra la deja
apoyada en la cintura.
- ¿Qué te pasa cariño? –
- Papa ¿Te has olvidado?, hoy es el concurso y le dijiste a
mama que me llevarías-
Charlie se acaba de acordar de que le dijo a su exmujer que
iba a llevar a su hija a aquel concurso de baile y canto al que le animo a
presentarse.
- mi amor, ¿Cómo me voy a olvidar?, ¿Tu ya estas lista? –
Responde Charlie.
A la chica se le dibuja una sonrisa en la cara al escuchar
la respuesta de su padre y se va rápidamente a su cuarto a la vez que le responde.
- Estoy casi lista… dame 5 minutos – Responde ella
convencida de que tardara unos cuantos minutos más.
En ese mismo momento en otro lugar a las afueras de la
ciudad.
Alexia esta preparadísima, aunque va un poco justa de
tiempo, se le ha complicado el tema del flequillo y se ha peleado con el lápiz
de ojos así que ha hecho que tardara más de la cuenta. Acaba de llegar a la
parada y no hay nadie y eso significa o que ya se fue el autobús o que ha
llegado demasiado pronto. Al mirar el horario se ha dado cuenta de que
efectivamente ha perdido el bus así que lo mejor será ir andando al centro.
No muy lejos en otro lugar a las afueras de la ciudad.
Austin anda pensativo en el sofá con una manta de pelitos y
viendo una película de las que echan en la tele a las 15:50 de la tarde. Llaman
a la puerta. Austin se levanta y va a mirar quien es. ¡¡Es Blaine!! ¿Qué hace
aquí? ¿Por qué no ha avisado de que venía? Mierda. Lo mejor será ponerse algo
decente y quitarse ese pijama de bob esponja. Se pone un pantalón que encuentra
y una camiseta, se mira rápidamente en el espejo y se peina un poco antes de
abrir.
- Blaine ¿Qué haces por aquí? – Dice con un tono entre seco
y sorprendido.
- Cógete una chaqueta te quiero llevar a un sitio –
- Blaine no creo que sea…-
- Austin por favor…- Le pide cortando a Austin.
Realmente le tienen mucho cariño, no le gustan nada las
sorpresas de ese tipo, pero ha ido hasta su casa y no lo va a volver a dejar
tirado como la última vez. Coge una chaqueta, el móvil y las llaves y cierra.
Blaine empieza a andar hasta un coche aparcado con los
intermitentes puestos, dentro dos chicos con la misma chaqueta y con un mismo
escudo están en el asiento del copiloto y del conductor. Blaine los presenta y
se sienta detrás justo por la puerta contraria por la que ha entrado Austin. No
sabe dónde va. Y delante de sus amigos le da corte preguntarle. Llegan a una
especie de colegio. Al entrar todos los chicos van vestidos con un mismo
uniforme “Ahh es eso un uniforme” piensa Austin. Pero ¿Adónde le lleva? Andan
por los pasillos lleno de gente está claro que desentona un poco allí tanto el
cómo Blaine van vestidos diferente y la gente los mira. Llegan a un teatro en
el que muchos alumnos están sentados hablando y por lo que se ve los estaban
esperando. Se saludan y Blaine presenta a Austin a todo el mundo. “Que corte”
piensa al saludar a todos los chicos.
- ¿Quién empieza? – Pregunta uno de ellos.
Esa pregunta hace que unos cuantos chicos suban al escenario
y se juntan en círculo hablando entre ellos.
- ¿Qué es esto? – Pregunta Austin.
- Venimos aquí de vez en cuando para cantar y divertirnos un
rato, quise traerte hace unas semanas, pero esperé a que la cosa entre nosotros
se calmara…-
Austin quiere responder a la pregunta, pero cuando está
apunto de hablar los chicos empiezan a cantar.
(Thiller – Los Gorriones)
(Cantan mientras bailan en el escenario)
En el centro de la cuidad unos minutos más tarde.
Acaba de llegar al centro después de una caminata que se
acaba de pegar por perder el autobús. Ha llegado a la plaza mayor, hace viento
así que divisa rápidamente el Starbucks y anda lo más rápido que puede
aguantándose el flequillo con una mano para que no se le despeine más de lo que
ya lo tiene. Al entrar escucha el ruido de las cafeteras en funcionamiento
mezclado con la gente hablando y ese olor a café que sinceramente no es que le
agrade mucho, por no decir nada. Tiene dos plantas y justamente la planta de abajo
está llena por completo, al parecer ha dado la casualidad de que todo el mundo
ha quedado a esa misma hora y en ese mismo sitio. Sube por las escaleras y al
llegar arriba lo ve, está ahí no le ha visto ni la cara, pero sabe que es él
por cómo va vestido. Alexia se acerca y en el momento en que iba a abrir la
boca para saludarle el hombre aparte el periódico de la cara para darle un
sorbo a su café y Alexia se da la vuelta antes de que ese hombre que no conoce
de nada se pregunte que hace una chica enfrente de la mesa en la que esta
plácidamente tomándose un café. Rápidamente va a otra mesa y se sienta. Justo
en la mesa que tiene enfrente unas amigas hablan de un viaje que hicieron hace
tiempo. Mira a otras mesas por si por casualidad se le ha pasado y esta Charlie
sentado en otro lado, pero no, parece que no. “Llega tarde” piensa Alexia. Pero
lo mejor será esperar.
En ese mismo instante dentro de un coche que acaba de
aparcar en el parking a las afueras de la ciudad.
Charlie acaba de llegar a lugar del concurso, es un poco
tarde, pero su hija está contenta y eso es lo que le importa. Al entrar Claire
sale corriendo a hablar con la recepcionista para que le señale por qué lugar
tiene que ir paras el concurso.
- Vamos o llegaremos tarde – Dice Claire cogiendo a su padre
del brazo para que ande más rápido.
La chica anda rápido por el pasillo y entra en una de las
puertas. La gente está sentada y Claire deja a Charlie en la puerta para que
busque asiento y ella sale por otra puerta en uno de los lados en los que se
prepara para actuar.
Charlie busca un asiento libre pero no encuentra ninguno. Ha
visualizado a toda la gente, hay madres y padres del colegio allí que conoce de
vista. Justo acaba de ver a su ex mujer haciéndole señas con las manos señalándole
un asiento que parece que se lo había guardado. La cara es serie y no se ha reído.
Charlie se acerca pasando incómodamente entre la gente que tiene que encogerse
un poco para que pueda pasar hasta donde esta ella. Se sienta y le dice hola
mirando al escenario y sin mirarla. Ella hace el mismo gesto.
- Veo que se te había olvidado lo del concurso ¿no? – Dice ella
que sabe la respuesta.
- No, si no, no estaría aquí – Responde Charlie.
- Por cosas como esta se fue nuestro matrimonio a la mierda –
Dice ella sin dirigirle la mirada.
- ¿Matrimonio?, no empieces porque ni siquiera estamos
casados – Dice él.
La exmujer va a responderle, pero las luces se apagan y los
focos del escenario se encienden creando un silencio en todo el público. El
presentador sale y saluda al público. Les agradece su asistencia y ruega
respeto y silencio en las actuaciones.
- Romperá el hielo nuestra querida concursante número uno,
ella se llama Claire y viene de Ohio, un fuerte aplauso- Dice el presentador.
(Livin' On A Prayer – Claire)
(Un juego de fuegos y chispas que juegan al ritmo de la música
mientras Claire canta)
Los aplausos invaden la sala a la vez que Claire sonríe y
saluda de manera artística inclinándose hacia delante.
En otro lugar de la ciudad un rato después en la Academia
Dalton.
Llevan un rato cantando y han sacado un carro con comida
para picar. Tiene que reconocer que se lo está pasando bien, y eso que pensaba
que no iba a durar mucho allí. Los amigos de Blaine son geniales. Austin está
mirando a Blaine como habla con sus amigos y hace tonterías, y como sonríe,
siempre le ha gustado su sonrisa.
- Austin me ha dicho Blaine que está en el Glee club, cántanos
algo ¿No? -
Los nervios le corren por las venas pasando por todas las
partes del cuerpo, hasta llegar a la coronilla. Realmente no quiere subir ahí después
de ver el talento de todos los chicos. Parece que se ha convertido en el centro
de atención y los chicos le levantan empujándolo para llevarlo al escenario. Al
llegar a la escalera la sube solo. Está cortado.
Blaine se sienta en primera fila para escucharlo cantar. Ahí
está el chico por el que había vuelto a sonreír, aquel chico por el que cada día
se levantaba más temprano para poder coincidir con el al entrar en clase. Una leve
sonrisa sale de su rostro al verlo frente al micrófono.
Austin está arriba solo ve a los amigos de Blaine y el foco
no le deja ver mucho más. Achina los ojos y consigue verle sentado en primera
fina. ¿Le está sonriendo? Eso parece. Es el momento de evadirse de todo lo que está
pasando y centrarse en su corazón.
(All by myself – Austin)
(Austin canta el principio mirando al horizonte. Aparece
Alexia en la cafetería, el tiempo pasa rápido y Charlie no llega. La gente
entra y sale y la camarera va recogiendo, ella sentada en el mismo sitio sin
moverse mirando el reloj y el teléfono para ver si contesta a los mensajes.
Pero lleva mucho tiempo esperando…lo mejor será irse a casa. Aparece Austin cantando,
Blaine no puede apartar los ojos de él. Alexia sale de la cafetería, se abriga
y anda por aquel día que estaba empezando a oscurecer. Austin recuerda los
momentos vividos y unas lágrimas caen por sus mejillas. Al terminar todos
aplauden.)
En esa misma tarde en la que empieza a oscurecer en otro
lugar de la ciudad.
Alexia anda luchando nuevamente contra el viento y su
flequillo. Está a punto de saltar a llorar, no se puede creer que la haya
dejado tirada… ¿No se acordó? Es absurdo le aviso él mismo, como no se iba a
acordar. Ni siquiera le aviso de que no iba a ir… Esta cerca de la parada. Ve
otra vez a aquel chico con capucha. Se para a pensar. Ese chico es el de la
historia, estuvo hablando con él por Facebook ¿Se acerca? Le da corte. Tiene la
excusa de que tiene que ir a la parada así que no es mala idea. Alexia cortada
y colorada como si tuviera toda la sangre en la cabeza se acerca a la parada y
se sienta como la que no ha visto. El chico incomodo mira por el reflejo del
cristal a la chica y se da la vuelta.
- ¿Alexia? –
