Unas horas antes por el pasillo del instituto en un día a
principios de octubre.
Santana entra tarde, hoy no es su día. Algo la altera. Anoche
no pudo dormir bien y hoy le ha costado la misma vida levantarse. Ya casi no
hay nadie por los pasillos. Todo el mundo está en clase. Anda por el desierto
pasillo hasta llegar a su taquilla. Al abrirla una nota cae a sus pies. Santana
deja las cosas dentro de la taquilla y mira a ambos lados para asegurarse que
nadie le está gastando una broma. ¿Qué es? Abre la nota y lee.
“Estas distraída en averiguar quién soy en vez de hacer lo
que te digo. Ten cuidado o esto acabara mal. Pensaba que eras más fuerte y no
te rendías –A”
Santana esta de “A” hasta la coronilla, no puede más, sea
quien sea la esta chantajeando de una manera horrible. Suspira coge aire y lo
suelta, repite esa operación un par de veces hasta que se calma, pero sigue
enfurecida, agobiada y impotente. Nadie la chantajea y por su puesto ella nunca
se rinde. Si cree que se ha rendido esa persona está equivocada. Arruga la nota
y la mete dentro de la taquilla. Cierra la puertecita de la taquilla y anda
hasta el glee club. Necesita desahogarse y echar toda su ira.
Llega a la puerta coge aire, lo suelta y entra
interrumpiendo en el aula del glee club.
Unas horas después en el patio justo después de que Alexia
lea el mensaje de “A” en el patio del instituto.
Alexia está de pie mirando ese mensaje leyéndolo y
releyéndolo. Mira el mensaje anterior donde le mando una foto en la que sale
ella con Charlie mirándose tan cerca que parecen que sus labios se rocen. Le
viene a la mente aquella chica, esa tal Claire.
Mira al cielo. Una brisa acaricia su cara y suavemente despeina a la
chica.
(Te despertare – Alexia)
(Un escenario totalmente blanco, en el fondo lleno de muchas
fotos de Charlie. Del techo colgando mas fotos distribuidas por el espacio y
Alexia cantando justo en el centro con un precioso vestido negro)
Al abrir los ojos la chica despierta de aquel sueño. Escucha
a sus amigos reírse tirados en el césped. Son sus amigos, no tiene por que
pasar por esto ella sola. Ellos pueden ayudarle, ella sabe perfectamente que
puede confiar en sus amigos. Se guarda el móvil en el bolsillo y se sienta en
el césped donde esta ellos sentados. Mira la cara tanto de Carrie como de
Austin. Sam y Blaine también están allí. Eso le echa un poco para atrás, pero
será mejor que le dé un boto de confianza a las parejas de sus amigos si ellos
confían en su pareja ¿Por qué no iba a hacerlo ella? Empieza a hablar. Todos la
miran y poco a poco le va contado todo lo sucedido cada vez soltándose un poco
más. Sus amigos escuchan atónitos la historia de Alexia. Una brisa refresca a
los chicos sobre el césped que se encuentran a la sombra de un árbol
cubriéndose del brillante sol.
Unos minutos antes por los pasillos del instituto.
Anda ligero buscando la sala de profesores donde tienen el
tablero con las llaves. Pasa por delante de la puerta del servicio donde al
pasar se choca con una persona que ha salido rápidamente y no ha podido
esquivar.
- Perdón, ha sido culpa mía no te había visto- Dice Blaine
mientras mira al suelo para ver si se le ha caído algo.
- No te preocupes Blaine – Añade el chico con el que se ha
chocado.
La voz de ese chico le es bastante familiar. No tarde en
mirarlo para ver quién es. Es Dylan. Hay miles de personas en el instituto y se
tiene que encontrar con el.
- Has mejorado desde que empezaste a cantar – Añade Dylan.
- Gracias. ¿Cómo es que estas en este instituto? – Dice
intrigado Blaine.
- Nada del otro mundo, mis padres querían cambiar de aires y
esta ciudad es perfecta-
- Ahh – Dice sin saber que responder a Dylan.
- ¿Sigues sintiendo lo mismo por mí que sentías hacen muchos
años?-
- Han pasado muchos años, Dylan, la gente cambia –
- ¿Si?, yo sigo viendo al mismo chico que veía hace unos
años. Es más me sigue mirando con esa cara de tonto que se te ponía cuando me
veías –
- Eres parte de mi pasado, no hay mal –
- Blaine nos conocemos desde los 5 años y a los 14
desapareciste y te fuiste sin despedirte…-
- Sabes que…- Intenta hablar pero Dylan le corta.
- …Que no te gustan las despedidas, lo sé –
Hay unos minutos de silencio en el que los dos chicos se
están mirando a los ojos sin poder apartar la mirada. Ese silencio lo corta
Kurt que sale del baño y cierra la puerta.
- Hola Blaine – Dice Kurt haciendo una sonrisa forzada.
Dylan se da cuenta de la situación comprometida en la que
está ahora mismo y intenta amenizarla o mejor, terminarla.
- Bueno Kurt, vamos que quiero terminar los ejercicios antes
de que toque el timbre-
- Sí, claro… vamos – añade Kurt.
Los dos chicos se van a clase y Blaine se queda mirando a
las musarañas. Pensando en esos mementos de la infancia que vivió con Dylan. Un
chasquido de dedos despiertan a Blaine.
- Que haces ahí mirando al limbo- Pregunta Quinn.
- Nada, solo pensaba
un poco. ¿Por qué es tan complicado el amor? –
- Esa pregunta me la hago yo cada día- Dice Quinn que se
acuerda que tiene un sobre para Blaine- Ahh toma antes de que se me olvide lo
dejaron en mi maleta, por detrás del sobre pone que es para ti. No lo he abierto.-
- Ah… gracias –
- Oye ¿te encuentras bien?-
- Si solo necesito cantar un poco-
(Si no te hubiera conocido – Blaine & Quinn)
(Quinn le levanta la cabeza al chico y le canta. Blaine
canta al ver a Quinn está cantando. Cantan mientras andan por los pasillos y
ven a Austin por el cristal de la ventana en el patio sentado leyendo. La chica
le agarra del brazo y siguen andado. En una puerta ven a Dylan sentado en la silla
y escribiendo en su cuaderno. Quinn vuelve a cogerle del brazo y siguen andando
hasta llegar a las gradas donde se ponen a cantar mientras el aire les da de
frente. Termina la canción)
Al abrir los ojos ve a Quinn que le mira extrañada, parece
que ha estado soñando todo eso.
- Blaine siento decirte que dices unas cosas un poco raras y
ya sin contar las cosas que haces, como soñar despierto…me voy a clase – La chica
agita la mano para despedirse de Blaine que cortado mira al suelo.
Se acaba de acordar que había ido a por las llaves del aula
que están en la sala de profesores. Recuerda aquel sobre que le había dado
Quinn. Al abrirlo ve unas llaves. No puede ser. Son las llaves del aula. ¿Como sabía
que buscaba esa llave? Ahora no es momento para pensar en eso. Blaine sale
corriendo buscando el aula donde sabe que estarán los chicos intentando
abrirla.
Media hora después de lo sucedido en otra aula alejada del
Aula del glee club.
Esta mirando el libro, triste, aburrida y con ganas de
sentirse un poco feliz. Pero la pena le está invadiendo por dentro. Desde el
viaje con el glee club no se siente igual. Tina saca todos los lápices y se
pone a sacarle punta uno a una muy cuidadosamente para entretenerse. No deja de
pensar en por qué Mike le ha dejado. Se le viene a la cabeza lo que le dijo Connor.
Eso le hace sospechar de Alexia. Esa chica puede ser la culpable de que ahora
este así. No es justo. Hacían la pareja perfecta. El es chino y ella es china y
los chinos salen con chinos ¿no? Ahora mismo tiene esa mezcla entre odio y
tristeza que se crea en el estomago que no sabes si matar a alguien o llorarle
en el hombro. Mira a la pizarra para ver como el maestro explica cuidadosamente
un problema de economía. Justo en la puerta ve a Connor que escondido del
maestro le hace gestos para que salga. Tina guarda los lápices rápidamente y
cierra el libro. Levanta la mano para llamar la atención del maestro.
- Dime Tina – dice el maestro interrumpiendo su explicación.
- No puedo aguantarme más, podría ir al baño – Dice tina
haciendo gestos como si se estuviera haciendo pis encima.
El maestro le da paso a salir alargando su mano señalando a la
puerta y sigue con su explicación. Al pasar por el pasillo entre todas las
mesas Ve sentado a Mike que dibuja una cara en su cuaderno con un bolígrafo,
parece la cara de Alexia. Eso le mosquea y al pasar da con la mano en el
estuche del chico y lo tira al suelo hace un gesto como de pedirle perdón y
sale por la puerta. Mike no deja de pensar en alexia y como ella pasa de el. Se
levanta y recoge el estuche que por mala suerte se ha caído boca abajo y están todos
os lápices, goma y bolígrafos tirados por el suelo.
Tina sale de la habitación y ve a Connor. Esta contenta y le
da un abrazo. No se esperaba que estuviera allí.
- ¿Qué haces aquí?, sabes que mis padres no quieren vernos
juntos – Dice Tina.
- Nadie puede evitar que no nos veamos, Tina. Eres mi mejor
amiga y siempre lo serás. Al fin y al cabo siempre soy el único que está ahí en
tus malos momentos – Dice Connor sincerándose.
- Tienes toda la razón. Cada vez sospecho más de Alexia –
- No tienes que estar triste, mientras yo esté contigo, no –
Connor abre los brazos y la chica se deja caer en su pecho
mientras acomoda sus brazos sobre la espalda de Tina, dándole un abrazo
acogedor y amistoso, lleno de amor.
(El alma en pie – Tina & Connor)
(Tina empieza a cantar sin despegarse del pecho del chico. Connor
sigue cantando correspondiendo a la chica. Un foco de luz hace que estén en el
escenario del salón de actos. Allí rodeados de luces blancas en un escenario
negro cantan mientras juegan a pillarse por el escenario. Cuando Connor coge a
Tina la coge por la cintura y le da vueltas para marearla. Ella se ríe y grita.
Al terminar Connor le sonríe)
Tina sonríe y le salen unas carcajadas. Connor feliz se
acerca a ella.
- Así es como quiero verte –
- Gracias-
- Al fin y al cabo en este colegio no tienes ningún amigo de
verdad –
- ¿Tú crees?-
- Tina eres muy inocente. ¿Ves a alguien aquí a tu lado
aparte de mí? No. Eso es porque nadie se preocupa por ti solo yo. Tus padres
nos separaron una vez poniendo como excusa que no soy buena influencia para ti.
Pero no se daban cuenta que soy y siempre seré tu único apoyo –
- Lo sé –
- Esta vez nadie nos va separar ¿Prometido? –
- Prometido – Dice Tina
abrazando a Connor.
Tina mira el reloj, es tarde. Le enseña la hora a Connor que
se alarma al saber que tiene que irse antes de que toque el timbre para que los
maestros no le pillen dentro del Instituto. Connor le da dos besos a Tina en el
cachete y se larga corriendo. La chica sale al pasillo y vuelve a clase lo
antes posible. Antes de entrar se acuerda de él, que es su único amigo. Abre la
puerta y entra en clase. Al poco tiempo el timbre suena. Los pasillos se
empiezan a llenar de gente y murmullos que invaden todo el instituto. Se empieza
a crear una gran cola en la cafetería. Se puede leer el menú del día “Menú “A”
nonimo “.
